viernes, 13 de enero de 2017

Vagal nada banal

Me recorría un calorcito sumamente agradable por todo el cuerpo, un refrescante sudor en la frente y un relajamiento que ni el yoga ni la meditación aportan, segundos antes la enfermera me había dado un jugo de frutas porque me dijo que el ayuno ya había sido prolongado. Momentos antes, se había retirado el médico indicando que no me levantara hasta que la solución intravenosa se terminara. Momentos antes entendí que esas voces inentendibles eran de un par de enfermeras que alarmadas me decían que no bajara los pies, que mirara hacia arriba, que si sabía yo donde estaba….

La visión fue de salir de una profunda caverna, una luz en la superficie y voces a las que yo no le podía entender ni saber el idioma en que hablaban, es más no sabía si existían idiomas y no tenía claro qué significa hablar.

No tengo otro símil que el “reset” de la computadora, el reinicio o restablecimiento de la memoria y almacén de datos. Eso me sucedió, con una rapidez que me hubiera gustado registrar mejor, regresé de una pérdida momentánea del conocimiento o de la conciencia… o del alma, algo debe ser, porque lo llaman regresar en sí, recuperar la conciencia o que alma te regresó al cuerpo. Lo interesante es que pasas en milisegundos del vacío y oscuridad total al restablecimiento de la percepción, conocimiento, memoria y ubicación espacio temporal.

Síncope vaso-vagal, lo llaman, reflejo vagal o síndrome del nervio vago. Es tan repentino el despertar y darse cuenta de lo que pasa que ya ni te sorprende saber que uno de tus nervios anda de vago.

Entre todos los reflejos del cuerpo que algún correlato de supervivencia tienen, me vengo a enterar de que existe uno que reduce la frecuencia cardíaca, por estímulos menores como  ver la sangre, que si se tratara de una fobia, o sea un miedo exagerado se llama hematofobia y si esta se acompaña por ver agujas o jeringas se llama balenofobia. Pero el reflejo vagal, tiene una explicación relacionada más a la teoría del origen de las especies de Darwin y cae dentro de los llamados resabios de la evolución: situaciones que fueron útiles en algún estadio de la historia biológica de la humanidad o de la especie y que permanecen aunque hoy no sirvan ni para la anécdota.

Ejemplos de los resabios de la evolución, aunque no exactamente reflejos es el hueso denominado coxis, que es la terminación de lo que alguna vez para nuestros antepasados era un rabo con movilidad a voluntad y que permitía colgarse de las ramas, (conozco gente que es lo único que le ha de faltar para seguir en las ramas). Otro resabio es esa respuesta de tensión y enchinamiento de la piel al escuchar el agudo sonido cuando rechina el gis con el pizarrón, cuando yo daba clases me encantaba provocarlo y escuchar alumnos y alumnas quejarse y retorcerse, se dice que es lo más parecido al grito de alarma de un primate y nuestro cerebro primitivo responde aún a ese llamado.

El otro resabio es el reflejo vagal o vaso-vagal que me sucedió esta última vez que quise donar sangre. Llevaba yo más de una década de no intentar donar sangre ni sus componentes porque siempre terminaba con un desmayo, aquella vez, recuerdo que le advertí mucho a la enfermera que yo no puedo ver sangre y fuimos lo suficientemente cuidadosos para que me tomara la muestra, me canalizara y me extrajera el vital líquido sin que yo lo viera, pero se ausentó un momento y como yo no sabía cuánto duraba la donación, le pregunté a otra enfermera si faltaba mucho, ella me contestó no mucho mire, esta es la bolsita que va a llenar ya le falta menos de un cuarto, pasándola frente a mis ojos. Ya sólo sé que aquella vez me levanté con la misma vivencia del primer párrafo de este texto. En fin, esta última vez, me atreví de nuevo a donar porque no se trataba de sangre sino de plaquetas, me convencí porque me dijeron que no hay como tal una pérdida de sangre sino que le extraen esas células y me devuelven el resto. Lo que yo no sabía es que lo hacen durante unos 50 minutos y el donante tiene que estar pendiente porque casi cada dos, la máquina a la que está conectado, le indica que bombee abriendo y cerrando el puño de la mano y otro lapso similar que la extienda porque es el retorno, así que al donante le extraen unos cuantos mililitros, separan las plaquetas y le devuelven lo demás. Mi problema es que en la máquina hay un conjunto de mangueritas donde se observa la sangre recién extraída y la que retorna, ¡¡durante 50 minutos!!. 

Imagen tomada de https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8gDnT_BjXQKNUU_D8Uii1jXM0SCgzO90-QLNVys66JbPXRmFZb2t0g6Cpy4N9ZMrAxNw1gROVGOK8mnRkXHkAXufRLHfjX9x9ZoMrzpn3xymLZQu5pZzNKyiJtMuAmoffR9V3GTxS1guu/s1600/FOTO+DONACION+AFERESIS.JPG

El resabio de la evolución tiene que ver con que el hombre de las cavernas si sufría una herida y comenzaba a desangrar, más le valía que sus latidos redujeran la frecuencia para que la hemorragia fuera menor y que pareciera muerto para que ante el animal o sus enemigos dejara de ser una amenaza, ahí es donde el mentado nervio vago, hace parecer que el corazón se detiene y la mente divaga, en esta extravagancia, la conciencia se dedica a la vagancia pues.















Imagen tomada de http://www.enfermeriaaustralia.com/wp-content/uploads/2012/11/bigstock-Portrait-of-a-young-beautiful-38654563-300x234.jpg

Y ahí estaba yo, viendo subir la sangre por una manguerita, verla llenar un pequeño depósito y observar cómo es retornada, o sea cómo se me regresa una sangrita light, ya sin plaquetas, más clara que un clamato o un coctel bloody Mary.  Le dije, Señorita tengo frío, me dijo es normal y me dio un cobertor, luego reporté adormecimiento en los labios y me dijo que es normal, que el ayuno había sido prolongado, me ofreció un cubito con un jugo de durazno, me bebí el medio litro completo y el adormecimiento de labios aumentó, empecé a verla como al final de un túnel, es decir, mi ángulo visual se fue reduciendo y alcancé a decirle: señorita me voy a desmayar, ahí supe que llamó a su compañera, me levantaron los pies y se terminó de reducir el ángulo de visión. No es cierto que uno ve una luz al final de un túnel ni nada, simplemente el cuerpo como un motor que recupera sus revoluciones paulatinamente, se empieza por tener de nuevo sensación, percepción, conocimiento y memoria, aunque de ésta última no tengo la seguridad de los recuerdos.

Al final, con un temblor en todo el cuerpo y una hipotermia inusual a las 2:00 de la tarde, me dieron un sándwich y me dijeron que podía retirarme, que de las dos bolsitas que esperaban llenar de plaquetas se había juntado una y media y que sí contaba como donación para mi familiar.

Y por favor, ya no intente volver a donar. Quise desoir su recomendación y salir a almorzar, pero el médico me dijo, recuerde que el reflejo vagal lo puede llevar al infarto.









viernes, 2 de diciembre de 2016

Despidatarios

Entre tantos movimientos New Age e ingeniosas nuevas corrientes filosóficas, resulta que atendí más por ignorancia que por verdadera curiosidad a la plática de la cofradía de los despidatarios, es lógico, que si te llega una invitación especial a un evento fundacional y se te habla en un escrito elegantemente redactado (lo cual hay que agradecer per se) y coincide con una tarde libre y de paso en tu camino, el pensamiento toma ese atajo de ¿Qué puede ser lo peor que pueda suceder?, -no pierdo nada con asistir. Y por el otro lado una inquietante curiosidad sobre de qué trata dicho asunto y ¿cómo es que tiene un nombre así?.... mientras camino del estacionamiento a la dirección que por coordenadas me enviaron al dispositivo de posicionamiento global, la mente va haciendo ese superficial juego de asociar la nueva palabra a las ya conocidas: despilfarro, trepidatorio, lapidario, sedentario……, finalmente me entrego a fluir sin mayores expectativas, estrategia que me ha funcionado antes para no sentirse decepcionado por esperar algo de más valor, ni tener que disimular la cara de sorpresa si aquello es mucho más espectacular de lo que parecía.
En fin, fui recibido por mi nombre como si ya me conocieran o supieran de mí algo que yo no estoy seguro de haber hecho público, mientras repaso mentalmente si he dejado pistas suficientes en redes sociales como para que conozcan no sólo mi rostro, sino algún interés que mostré sin tenerlo ahora presente sobre pirámides de inversión, nuevas tecnologías, oferta de estudios de posgrado, donaciones o filantropía y esto último me hacer sonreir, entro con esa sonrisa al recinto.

Esperaba una etiqueta adherible con mi nombre escrito a mano con un plumón y al mismo tiempo me sale otra sonrisa, eso ya no se hace desde los años 80’s, hoy es más fácil imprimir un gafete en plástico, me lo cuelgo al cuello con ese listón oscuro con tacto de seda y comienzo a buscar un lugar donde sentarme, las butacas son cómodas y parecen salas VIP de cine, el escenario aún oscuro no tiene más que un pódium y una gran pantalla, a mí me siguen gustando las presentaciones multimedia y antes de sentarme, una amable edecán me lleva a un lugar un poco más a la izquierda de lo que yo hubiera elegido. La escasa luz del escenario contrasta con la oscuridad de los asientos y sólo percibo que ya está casi lleno, aunque no puedo identificar edades ni género de las personas en el público, ni a los demás les distrae que yo esté por sentarme, sólo sé que hay más asistentes, entre quienes predominan ropajes oscuros y sobrios. La costumbre me hace preguntar si hay un programa o folleto informativo, pero la edecán levanta y junta las cejas como por interrogación y con una bien ensayada sonrisa evade la respuesta diciendo que ese es el asiento que tengo designado y se retira hacia la puerta como para seguir con su encomienda.

Las luces elevan su brillo y una voz en off anuncia el arribo del orador, Edwin Järvinen, al tiempo que su nombre aparece en la parte superior de la pantalla, por eso noto que se escribe raro, como que no fuera latino.



Imagen tomada de http://www.pedrosolorzano.es/servicio/area-conferencias/

Y aparece un hombre de mediana edad, en buena condición física, con un pulcro traje color gris y una corbata oscura sin mayor ostentación, me llama la atención el brillo artificial de su tez, no como si estuviera maquillado, sino como que utiliza constantemente productos humectantes y rejuvenecedores para cuidar su apariencia, el peinado que se observa cuidado y elaborado solamente me remite a actores de la transición de los años 70 a 80 en el cine mexicano, es decir, pelo semi largo, un poco esponjado, pero sin patillas exageradas o raya en medio bien definida, al fin me reprimo a juicios superficiales y afino el oído para escuchar su voz y mensaje una vez que terminan los escasos aplausos.

-“Bienvenidos ciudadanos del mundo, un gusto saludarles de nuevo a quienes nos reunimos consuetudinariamente y un especial y afectuoso recibimiento a quienes fueron invitados por primera vez”

“Grandeza Previa, Invaluable Herencia”

Y cuando menciona la frase, en la pantalla se muestra debajo de su nombre, ahora no sé si es una frase célebre o lema de esta agrupación. Sin embargo trato de no distraerme porque empieza a soltar una retahíla de ideas acompañadas por rápidas imágenes en la pantalla que hablan de la grandeza de la humanidad, (me considero humanista), el largo andar evolutivo y la construcción de grandes obras de arte, de expansión, de avance científico, de riqueza filosófica, de sobreponerse a los desastres y calamidades, salvarse de amenazas de extinción, de la capacidad de dominar a la naturaleza y modificar el medio ambiente, de ansias de explorar el espacio exterior, razas, formas de pensamiento, costumbres, religiones, manifestaciones artísticas, de hermandad, de pacificación y de renacer como especie superior, el ritmo del orador es frenético y la música que acompaña las imágenes colabora para que se eleve la frecuencia cardíaca de los asistentes, los energiza y emociona, hasta comenzar a aplaudir y levantarse de sus asientos, un expectante silencio y pantalla oscura casi detiene la respiración de todo el público y viene el complemento pesimista del discurso: somos cada vez más, no hemos racionalizado la explotación de los recursos naturales, nos hemos destruido con continuas guerras, contaminamos cada vez, más, la era desechable ha generado en los últimos años más basura por año que la que se produjo en siglos durante la edad media, vamos camino a la indiferencia, individualismo, consumismo y disminución de nuestro poder creativo, cada vez más conformistas, autómatas y faltos de cuestionamiento, aislados y apáticos con el planeta y con los demás, rehaciendo divisiones entre países, dando pasos hacia atrás en nuestra integración y solidaridad, motorizando y digitalizando toda experiencia de convivencia, comunicación y entretenimiento, se empieza a hablar de generaciones perdidas y de los primeros pasos a la involución, entendida como des aceleración de nuestro proceso evolutivo y decaimiento a estadios anteriores de nuestra historia, pues el cerebro debería haber seguido creciendo y siendo más poderoso, pero muestra evidencias científicas de niños que en la última década han nacido con una menor masa encefálica y que cada vez necesitan de más apoyos para los primeros aprendizajes, de una educación cada vez más protectora y consentidora que formativa hacia la autonomía y gusto por aprender. La idea principal, es que los que hemos sido seleccionados para asistir a Despidatarios (así lo mencionan ya sin artículo, como si fuera nombre propio que se escribe con mayúsculas), formamos parte del punto de evolución que no volverá a ser, de la máxima capacidad que la humanidad pudo alcanzar antes de iniciar su involución y su irremediable extinción.

La invitación es develada: si lo aceptas, tienes que colaborar con este exclusivo grupo de trabajo, que al igual que los Despidatarios de otras naciones, se han propuesto recuperar, la riqueza cultural, científica, filosófica, artística y de inteligencia, que nos permitirá encapsular el punto superior al que pudimos llegar y ofrecerlo sólo a quienes tengan la capacidad de valorar y la creatividad para hacerla resurgir, mantener este estado del arte del que se está claro ya no habrá más avance y promover la recuperación de la grandeza de nuestra especie para que dentro de unas décadas o centurias, se pueda retomar y volver a crecer. No dejar todo esto en manos de la generación que vive para los video juegos y que no ha documentado más allá que sus fotografías de rostros y memes reduccionistas de conocimiento superficial.  Despidatarios que estamos comprometidos con la rica herencia de nuestros antecesores y que estamos obligados a mantener esos tesoros intangibles algunos, para las generaciones que un día lo sabrán valorar.

Luego de mencionar a las asociaciones internacionales como los Adeusers y Atelogos de Brasil y Portugal, los Aurevoire´s de Francia, los Arrivederchistas, Revederes y Aufwiederseheners, los Totsiens y los Svidaniyas, los Dovidenjas, Goodbyers y los Sayonaras que se dice fueron los que iniciaron este movimiento.

Se inicia con la mención de los diferentes comités: de Arte, de Educación, de Alimentación, de Razonamiento Matemático y de su adhesión a la central Supremacista…. Y ahí, ante la sospecha de que están a punto de encender las luces del auditorio y ofrecer lugares en los diferentes subgrupos, es que me levanto sigilosamente y pregunto a la edecán por el sanitario, me pregunta si no puedo esperar y con cierto desagrado me señala el camino, que por cierto, está cercano a la salida. Me quito del cuello el gafete de plástico y lo echo en la bolsa del derecha del saco, cruzo hacia la calle y me dirijo al estacionamiento, sin poder quitarme la sensación de escalofriante ansiedad y tratando de ver en los jóvenes de la calle esperanza en su pensar, no logro más que encontrarlos metidos en sus teléfonos móviles, prácticamente sin usarlos para hablar sino tecleando y desplazando las pantallas, caminando sin poner atención a su ruta y cuando más de dos están juntos, los veo mostrarse entre ellos algo que encontraron en sus pantallas, reír eufóricamente durante unos segundos y sumergirse de nuevo en las pantallas luminosas. Pero aun así no consigo comulgar con la idea Despidataria. Me sorprendo al utilizar así el término y apuro mi paso, quiero sacudirme cualquier semilla que deposite en mí una idea similar. Sin embargo, no lo logro y llevo todas estas semanas dándole vueltas, lamentando no haber preguntado con toda claridad porqué llamarse así: Despidatarios, creo que a mí nunca se me hubiera ocurrido nombrar un grupo así.







martes, 25 de octubre de 2016

Adiós a las Redes Sociales

Prácticamente este blog inició con una apología a las redes sociales, defendiéndolas como tecnología  y recomendando que un uso adecuado de las mismas era más beneficioso que no tenerlas. Myspace, Hi5 y FaceBook, lograron, una de ellas más vigente que las otras, formar una extensa tarjeta multimedia de presentación, es decir, armar un periódico mural virtual y un chismógrafo fortalecido, satisfactor al mismo tiempo de impulsos voyeuristas y desahogo de rasgos exhibicionistas.

Las redes sociales representadas por estas tres ejemplos (Twitter y WhatsApp tendrán tratamiento aparte)  cumplieron suficiente y hasta sobradamente con su tarea, generado un gran número de divorcios y provocando una cantidad inmensa de adictos, pasando de un vivir para compartir a un compartir para vivir (frase que debería enmarcarse como post “no postees para vivir sino vive para postear”). Las redes sociales lograron incluir sus nombres y terminología en el diccionario de la Real Academia de Española de la Lengua, lo que quiere decir que los neologismos o anglicismos ampliamente utilizados, a la postre forman parte del lenguaje formal.

En el libro setentero llamado el Shock del futuro de Alvin Toffler, que vaticinaba, no las redes sociales en dispositivos conectados a una red mundial, pero sí un abrumador impacto de las nuevas tecnologías en el hombre de la calle (es decir, el ciudadano común y corriente), habla de que los comercios pasarían de vender objetos, aparatos o bienes, a vender experiencias. Por ejemplo, ya las aerolíneas no estarían limitadas a vender un traslado en avión, sino a armar un combo de viaje, transporte, terrestre, hospedaje, alimentación, entretenimiento y  regreso igual, para nosotros este ejemplo ya es pasado, basta consultar cualquier paquete de viaje todo incluido y se está adquiriendo una experiencia, una vivencia en lugar de un servicio o bien. Pero Alvin Toffler lo lanzaba al futuro cuando no estaba disponible en su  totalidad. Trasladando la idea al boom de las redes sociales, resulta que ya no es suficiente un muro o biografía donde uno anota un momento cumbre para compartir, sino que se extiende a registrar casi automáticamente, la localización geográfica, revisión del sitio visitado, sea de alimentos, de paseo, cultural o de hospitalización, fúnebre o turístico, no importa, lo que se busca es la normalización de la ubicación y supuestas sugerencias y comentarios del sitio.

De manera paralela, hemos pasado de compartir una fotografía y un breve texto al pie a compartir, audios, videos, videos 360°, y hasta inventar un nuevo código para expresión de emociones mediante íconos o dibujitos, llamados precisamente emoticones, los más conocidos y limitantes, caritas sonrientes y pulgar arriba que expresan aprobación. Se ponen cientos de emoticones, pero siguen siendo insuficientes para demostrar todas las emociones humanas. Y es por este tipo de limitaciones que se empiezan a dar rompimientos: en una sociedad que se precia de libertad de expresión, resulta que dicha libertad se reduce a un “like” o “share”, aprobar y compartir, tan faltos de significado que se ha encontrado que los usuarios gustan y comparten sin consultar el contenido, en un automatismo que sin contenido, también es falto de significado. Pasamos de ignorar el contenido a admirar la envoltura, y esto podría ser la victoria de los publicistas, lograr vender a partir de una primera impresión, pero que conduce en picada a la frustración. La libertad de expresión se ha vuelto tan superficial, que algunos usuarios de redes consideran que su lucha por expresarse tiene que ver con quejarse del servicio recibido en un café o tardanza en una fila para un evento y muchas veces, quejarse del tránsito vehicular. Esto es similar a pagar 10 veces el valor de un café sólo porque quien te atiende, lo pone en un vaso desechable decorado y anota tu nombre, es la paradoja de la personalización como signo de uniformidad.

Aceptamos sin leer las condiciones de uso de las redes, porque supuesta mente son gratuitas. Cuando el costo es más valioso que monetario, pues se trata de nuestro tiempo, de nuestras preferencias, de otorgar pistas para elaborar patrones de comportamiento y principalmente de consumo, evaluar productos y servicios, así como compartir lo que se nos pide compartir, subirse al tren de las tendencias y nadar de muertito sobre los flujos de información y opinión que a otros interesan.

La evolución que presentan las redes sociales apunta hacia la personalización a los servicios integrados, a tener como un  llave nuestro perfil para recibir notificaciones específicas de ofertas de productos y servicios, queriendo conocer cada vez más los hábitos y las facetas de los consumidores, es similar a que si antes presentábamos una cara, porque la tecnología nos permitía sólo eso, manejarnos con un solo “nickname”, ahora que mostramos más caras (tómese la similitud con un cubo), todas deben ser conocidas y dominadas por la red social, el reto es que si la red social domina cubos, uno no se quede ahí y seamos un dodecaedro al menos. En mi caso, cada vez que aparece una tendencia tecnológica integradora, trato de mantener un pie afuera: si una marca comercial en particular, me ofrece la red social, más el espacio de almacenamiento en la nube, más compras, más sugerencias, de libros, más sugerencias de películas, más sugerencias de noticias, más las de música, etcétera. Lo que busco es no dejar que todas la preferencias  las maneje una sola compañía, sino que la música no tenga que ver con las películas ni los viajes, con los mismos socios que sugieren la ropa o el esparcimiento, sé que a muchas personas les gusta oprimir un botón y que un “concierge” virtual, se anticipe a todas sus peticiones, pero yo prefiero tener más opciones y un perfil menos restringido. No deberíamos conformarnos con tener todos la misma definición de Wikipedia ni los mismos resultados de búsqueda de google o de bing, que en el mejor de los casos te advierten que las búsquedas son patrocinadas y hasta manipuladas.

Las redes tenderán a reducir su número de usuarios cuando éstos sean capaces entender que eran usuarios y pasaron a ser usados por las mismas. Cuando la uniformidad y alienación dejen de ser considerados valores máximos y haya cierta inquietud por libertad de conocimiento, de elección y éstas no necesariamente sean patrocinadas, estaremos viviendo para compartir un poco y no viviendo un poco sólo para compartir.

Para el futuro de las redes quedan dos caminos: el de la sofisticación tecnológica y el de comunicaciones más humanas, sin que esto último sea retrógrado, en ambos escenarios convergen tanto innovaciones tecnológicas como interacción, preferencia y facilidad de uso por parte de los usuarios.

En el primer escenario serán desplazados los teléfonos móviles, las tabletas, los relojes y anillos inteligentes por un dispositivo que economizará tanto en su arquitectura como en recursos y cosmética, probablemente de distribución gratuita, este dispositivo, que seguramente iniciará con la letra “i” de inteligente, tendrá un tamaño intermedio entre un teléfono móvil y un llavero o pulsera, de manera muy simple incluirá localización global y dos o tres botones, no requerirá una pantalla de alta resolución ni millones de colores, ya que economizará especialmente la energía que lo haga funcionar, hasta ser autosustentable, que ya sea por movimiento o por iluminación, se recargará continua e independientemente, los dos botones, serán tan sencillos como para responder si y no, regresando al origen binario del lenguaje de computadoras, permitirá enviar y recibir mensajes codificados con alta seguridad y bajo la tendencia de expresarse con íconos, no requiere un teclado sino un botón para recorrer los 10 o 16 íconos y otro para seleccionarlo, los fanáticos de dicho dispositivo manejarán con un solo dedo y sin quitarse la pulsera, la selección de íconos. Con ellos se podrá hacer una combinación de al menos 256 mensajes diferentes sin distraer ostentosamente la atención del usuario. Para mensajes especializados, complejos o que impliquen números y delicados términos técnicos se cambiará al modo de código Braille y ya con práctica no necesitarán dejar de hacer aquello en lo que se encuentren ocupados para recibir e interpretar el mensaje, incluso si desea ponerlo en papel, parecerá que está recibiendo dictado mediante impulsos sensoriales en la piel del antebrazo.

Primer Escenario


En el segundo escenario continuará la sofisticación de los comunicadores móviles, capaces de intercambiar imágenes, videos en 3D y podrán conectarse a dispositivos similares a las actuales impresoras 3D que reciben datos pueden generar un objeto, así sea la réplica de una llave, la composición de un aroma y hasta un sabor.  Aunque esto representa avances robustos en comunicaciones, rapidez de intercambio de datos y costosa reproducción (impresión) de objetos con colores, aromas, sabores y quién sabe, hasta fórmulas médicas. Permitirá nuevamente una interacción persona a persona, mediante desviación de imagen y sonido a pantallas disponibles o proyecciones en superficies reflejantes, esto no es retrógrado sino al contrario, la tecnología se especializa para reproducir la interacción personal aún a la distancia, esto permite un lenguaje coloquial, abierto, extenso, conversaciones, lenguaje corporal y facial, a diferencia del escenario anterior donde se busca automatizar y hacer pragmático e inequívoco todo intercambio de información.
En el primer escenario nadie necesita estar intercambiando fotografías del café que se va a tomar ni del arcoíris que apareció hace 10 minutos, tampoco chistes en tres viñetas ni imágenes de galaxias con mensajes motivadores y en el segundo escenario no se tienen que compartir como archivos si en la interacción será tan natural y en tiempo real que basta girar la cámara en caso de que no sea esférica para compartir escenas completas, experiencias compartidas al fin de cuentas. Desaparece entonces la necesidad que dio origen a las redes sociales que en ese momento estaremos diciéndoles –adiós-.



Segundo Escenario
Imagen tomada de https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXDZqTGTDR7d8PvDaxho-rNUE_XRteoboQWsYrqkpUkaxB978wbw1HNapgNXvceU2oKjmU_8ozA_MYZ8uRTw1QueYFVTYYvkWYAMar9WMvp3J_jH8geYBzH1SfFAw5fVkk9xkfM6Q2aQw/s1600/a-meta-agora-sao-os-hologramas.jpgbb.jpg

P.D. Siempre que releo a Alvin Toffler, me produce cierta nostalgia por las expectativas que en el pasado teníamos sobre el futuro, creo que no pasarán más de cinco años para
que sienta lo mismo por este texto.



martes, 11 de octubre de 2016

TIEMPO

Tanto intenté emocionarme por ocio

Traté inclusive mover pilares ocultos

Tanteando incluir muchos propósitos oníricos

Tuve incipientes encuentros muy productivos, óptimos.

Todo inocentemente entendible minimizado por obvio.

Troté incontables, extensos mundos perdidos ocasionalmente.

Ternura, imaginación, entendimiento, misericordia palabras, opiniones

Todo intensamente elocuente, motivante, poderosamente orientador

Tiempo, inconmensurable, extenso, máximo profesor optativo.

Tu iniciaste esta milagrosa, proeza optimista

Trataré incansablemente, excepcionalmente movilizarme perseverar obligadamente

Tener iniciativa extraordinaria, motivación, parsimonia ostentosa

Tomar indeclinablemente excelentes misiones progresistas, osadas

Tender indiscutiblemente entusiasmado mis propias opciones

Temer irremediablemente esa muerte paciente orgullosa


Triunfar, insistir eternamente; manipulando previamente olvidos.


 Imagen tomada de https://starviewer.files.wordpress.com/2013/10/entangledtime_620x413.jpg

 

jueves, 6 de octubre de 2016

Medianía y Ocre

Hay un día en que los señalamientos se terminan, el camino que muchos han recorrido se termina. Las canciones que todos cantan, han dejado de emocionar, un día en que lo novedoso pasó a ser tedioso, la tecnología de punta cambia su apellido a obsoleta, la posición usual para leer u otro placer, aburre. Los libros dejan de ser atractivos para releerse, los postres empalagan y las bebidas favoritas ya no calman la sed.




Hay un día en que las voces de los amigos de siempre ya no alcanzan para reconfortar. Que las miradas sin ser vacías, ya no son ilimitadas. Que los consejos se vuelven tan predecibles, que la cortesía ya no es suficiente para agradecer su vacuidad. El sol ya no activa tus sentidos como cuando lo buscas en invierno, ni el frío logra estremecerte o la llovizna mojar lo suficiente. Hay un día que tu platillo favorito se va poniendo desabrido y que el pasatiempo más divertido se convierte en pérdida de tiempo. 




Los desafíos más retadores, no representan esfuerzo y las cumbres anheladas dejan de ser interesantes. Es el día en que haber escalado, en lugar de hacerte sentir triunfante, te enseñó que hay estrellas y te sientes aún más pequeño que al inicio. Hay un día en que la inmunidad y la asepsia no garantizan la vida. Así como el orden y la disciplina, no aportan valor ni soluciones. Hay un día que si los zapatos no traen polvo y el odómetro sigue en ceros, haber cuidado el valor de reventa ya no es un valor. Hay un día que la burbuja aislante, el paraguas y cubre bocas, guantes y demás protecciones de látex ya no cubren, ya no aíslan, aislarse no ayuda. 



Hay un día en que el puente se mueve casi para caerse, pero lo más seguro no es volver. Puedes lanzarte de la plataforma de clavados y arrepentirte por recibir el golpe, pero si regresas por las escaleras, te arrepentirás de no haber saltado. Hay un día en que la indecisión se enquista y mata.

Hay un día en que volteas a ver tu equipaje y en realidad la etiqueta dice lastre. Hay un día que toda esa zona de calidez y acojinamiento, de ligereza y media luz, medianía y tonos ocre, de productos light y acomodo alfabético de raíces irreales y de lazos endebles, de cosmética y protección ultravioleta, llamada zona de confort, se desvanece, se diluye, se opaca, se muestra tal cual, castillo de cristal en mil pedazos que no te dejó crecer, compartirte, comprometerte, desarrollar talentos y capacidades. Hay un día que te tiras al piso a recoger y tratar de unir los fragmentos o desplegar las alas que ignorabas que tenías.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Libertad: dificultades para irnos respetando


Escucho que en una playa francesa se ha multado a dos mujeres por utilizar el burkini (traje de baño que cubre todo el cuerpo excepto cara, manos y pies), la razón es que su origen es de sometimiento y esclavitud de la mujer, lo que es incompatible con los valores de libertad que en Francia se profesan. Además se arguyen cuestiones de higiene y de seguridad, en esa playa manifestar públicamente una preferencia religiosa puede provocar algún tipo de ataque.

¿Y si se diera el caso de que las mujeres musulmanas utilizan el burkini en Francia como una elección? Si portan ese traje de baño porque así lo decidieron, sin detenerse a pensar demasiado en su origen, ni si es propio o impropio. Entonces las autoridades francesas estarán incurriendo en lo mismo que quieren evitar: limitar la libertad de las mujeres para vestirse como ellas decidan. Y las mujeres musulmanas pasan a ser doblemente castigadas o victimizadas, una imposición para vestirse de una forma que no enseñen más centímetros de piel que los que la burka deja al aire y una vez implantada esa forma de vestir, son sancionadas por otra ley que les impone no vestirse así como se les ha exigido todo el tiempo.




Imagen tomada de http://www.telam.com.ar/notas/201608/159175-burkini-cannes-francia-islam-multas.html

Pienso en las antiguas mujeres chinas con pies de flor de loto a quienes se les exigía por cuestiones de estética tener el pie diminuto, canon de belleza que sólo se lograba con un forzado ajuste y deformación o rompimiento de los huesos y posterior vendaje para que no midieran más de 7.5 centímetros. Sin embargo, luego de que aquellas mujeres adoptaron la costumbre de reducirse el pie, se les prohíbe tal transformación estética.

Imagen tomada de http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/fotos-las-ultimas-mujeres-que-viven-con-los-pies-vendados-1402104967



El punto aquí no es la estética sino la libertad, la primera no debería afectar a la segunda, la belleza femenina no debería ser modelada por imposiciones ni por prohibiciones. La libertad se debe respetar aunque no estemos de acuerdo con la elección del otro.






jueves, 11 de agosto de 2016

Procesadores de Texto: Progreso y Frustración

La consigna es TXT ASCCII ANSI sí, DOC y  RTF no

Una vez me comentaba una amiga: yo tuve una época de escribir mucha poesía, pero ahora que localicé los discos no recuerdo la contraseña que le puse a los documentos en Word.

Y es que el avance tecnológico nos ha hecho que sea más fácil guardar grandes volúmenes de información, pero a la vez, más fácil perderla para siempre. Un claro ejemplo fueron los formatos de video guardados en cintas, cuando apareció la tecnología VHS, sustituyó a la versión BETA, a pesar de que BETA guardaba con mejor calidad, la decisión de los consumidores y comercializadores fue preferencia a las VHS porque permitían almacenar más minutos de video, ahí sacrificamos calidad por cantidad.

En el mismo sentido dimos un gran salto tecnológico al pasar de los video casetes VHS a los CD (discos compactos) y DVD, (Disco Versátil Digital), por supuesto que pasar a imágenes digitales que no presentaban rayas al reproducirse y que al ponerles en pausa era posible ver una imagen amplia y detallada sin distorsión, mejoró la experiencia del ver video, pero fue bien sabido también que los materiales con que se elaboran los CD´s y DVD´s luego de cinco años se van degradando, especialmente si se dan ciertas condiciones de humedad, luz directa y hasta por la manipulación de los mismos, así como antes los discos fonográficos se rayaban en sus surcos y la canción brincaba o se repetía, ahora un rayón o grieta en los CD’s simplemente arrojaba el mensaje de “Error Disc”, cundo esto se descubrió al inicio de la década del 2000 a 2010, las compañías fabricantes de discos compactos simplemente dijeron que sus productos garantizaban guardar y leer información digital, no necesariamente su duración a más de cinco años. Y esto no es mito, los respaldos de información que hice en la oficina durante la segunda mitad de la década de los años 90’s ya no eran recuperables para 2010. Se fueron a la basura torres completas de discos compactos descoloridos. Que no la información valiosa, porque para entonces ya habían aparecido los discos ZIP, las memorias USB y los Discos Duros Externos, la única ventaja de esas nuevas tecnologías es que pude mantener mi trabajo.
En el año 1999, tuvimos la alerta del error del año 2000 o Y2K, en el que se nos explicaba que los sistemas desde los años 60’s habían reservado sólo dos bytes para la fecha, así en lugar de 1986, las computadoras sólo guardaban 86, ya para 1998, se contaba el caso de una anciana nonagenaria que recibió una invitación para inscribirse al kínder, pues la selección de destinatarios se había realizado para aquellos nacidos posteriores a 1995, como la anciana nació en 1898, la computadora no podía distinguir entre 1898 y 1998, eso era lo anecdótico, porque lo apocalíptico era la sospecha de que los sistemas de aviones se detuvieran en pleno vuelo, los bancos colapsaran por sus operaciones en cajero automático y otros sistemas de salud como monitores de signos vitales en hospitales mandarían mensajes extraños o dejarían de funcionar. Yo ya trabajaba para el gobierno federal y se formó un comité para revisar el error Y2K, tuvimos que hacerle pruebas a todos nuestros equipos de cómputo y revisar nuestros sistemas, los meses que ese comité duró, sirvieron sólo para generar un archivo .bat (ni siquiera un programa serio ni aplicación compleja) que adelantaba la fecha de los equipos para saber si eran capaces de representar la fecha 01/01/2000, sobra decir que ninguno colapsó.

La preocupación que motiva este texto, es la trampa que la espiral tecnológica nos impone para preservar nuestra información, cada vez más codificada y compleja de recuperar. Ya no sobre los videos Beta, VHS o DVD, sino nuestros escritos, esbozos, proyectos, poemas, relatos, es decir, textos planos. Se lo dije al presentador de la versión 98 de Windows, “eso que presenta como mejoras son errores que ya habíamos reportado a Windows 95… nos viene a ofrecer que compremos un producto como nuevo, cuando en realidad es uno menos defectuoso…”. El presentador-vendedor, dijo al auditorio que se trata de actualizaciones al sistema operativo. Y lo tuvimos que comprar, porque usábamos Word y Excel y nuestros nuevos documentos ya no podrían leerse en la versión anterior del sistema. Luego vinieron nuevas actualizaciones que también tuvimos que comprar: Windows Milenio, Windows XP. Windows Vista, Windows 7, Windows 10 y así.

Las actualizaciones lo que han hecho es que nuestros archivos (y me oriento a archivos de texto) ya no sean legibles en las nuevas versiones de sus sistemas. Yo era feliz cuando todos los escritos de mi quinto semestre de la carrera los portaba en un disco flexible de 360 kb, mismo que además de los escritos contenía el programa WordStar, así que llevaba en ese hoy risible disco, tanto mi procesador de textos como todos mis textos, antes de WordStar usaba yo el editor de textos de Sidekick, pero la necesidad de poner negritas, cursivas y subrayados me hizo pasar al nuevo procesador. Esos dos editores de texto, me permitían ver e imprimir los documentos aún sin el programa, pues el texto era transparente y con un simple comando en el monitor monocromático como “c:>type tarea.txt” o “c:>print tarea.txt to prn” podía prescindir de software caro. Pero WordStar era muy básico, apareció WordPerfect y permitía integrar cuadros, líneas, tipos de letras más elegantes, paginación y texto rodeando imágenes o gráficas y tuvimos que mandar a descansar WordStar. En esos tiempos para transcribir un libro de estadística, les di capacitación a unas compañeras estudiantes que hacían servicio social para manejar el sorprendente procesador de textos Chi-Writer que permitía introducir nuevos caracteres, símbolos matemáticos y hacer grandes corchetes y paréntesis además de varias líneas para números quebrados. Luego apareció Word y cuando Microsoft lo integró a su suite llamada Office, se volvió hegemónico y todos tuvimos que utilizarlo, para entonces ya no podíamos leer los archivos escritos en Word Perfect, WordStar y mucho menos Chi-Writer, sólo aquellos escritos en formato plano o sea .TXT.


Imágenes tomadas de http://franciscomeza1.blogspot.mx/p/historia-de-los-procesadores-de-textos.html


Word hizo maravillas, editamos contenidos de libros que se iban directo a la imprenta digital, pues los cuadros, fotos, imágenes, tablas, nuevos tipos de letras (fuentes) paginación, etcétera, antes sólo podíamos hacerlo con software categorizado como Publicador el más utilizado era Ventura Publisher y otro que daba batalla era Harvard Graphics. El hegemónico Word los mandó al olvido, de donde los traigo para mencionarlos aquí. Sin embargo cuando a un documento de Word se le da la instrucción aquella de “c:>type tarea.doc” sólo se ven caracteres raros, pocas veces podían leerse algunas líneas del texto original. Así que nuestros documentos tendrían tanta vida como lo permitía la versión 6.0 de Word. Este súper equipado procesador de textos que necesitaría espacio equivalente a unos 10,500 discos como en el que llevaba yo mis tareas del quinto semestre para operar, tiene otra bondad: permite guardar los documentos con contraseña, así asegura uno la confidencialidad o privacidad de los escritos, con la advertencia de que una vez perdida la contraseña, estará perdido también el documento. Esto es similar a que los originales de los grandes libros de la literatura universal estuvieran en cajas fuertes inaccesibles porque la llave nunca nos la dejó  Gutemberg. Y en el momento de abrirlos forzando la caja, se dañarían irremediablemente como dice Dan Brown que pasaría con los documentos que Da Vinci dejó en tubos de cristal con codificaciones secretas.

Así es como esta amiga perdió todas sus poesías, por no recordar la contraseña y así es como somos presos de la espiral tecnológica que nos lleva a comprar las nuevas versiones (la corrección de errores de la versión anterior), mismas que requieren una mayor memoria y capacidad de procesamiento de los ordenadores o computadoras. En una frenética y absurda carrera del consumismo y la obsolescencia programada. Llámenla sin reírse: progreso.(negritas y subrayado usadas como sarcasmo)