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jueves, 12 de julio de 2018

Nostalgia por el futuro



El futuro ha sido siempre una fantasía, una llevada y traída fantasía que se va acomodando al estado del arte de la época en que se le piensa. Había una época donde al futuro se le visualizaba como una serie de gadgets que nos facilitarían la vida, todos con un diseño redondeado, con antenas y cables, largos cables, cables retráctiles, cables flexibles, el estado del arte aún no aportaba las baterías de larga duración. Era un futuro dominado por la idea del ingenio, de un futuro donde la inteligencia de los seres humanos sería tal que cada quien podría fabricarse o inventarse soluciones a los problemas más complejos, pero también a los más sencillos y cotidianos. Alguna cápsula sobre cómo leeríamos en el futuro, era interesantísima, pues se componía de un proyector de cuerpos opacos que tomaba la imagen de un libro físico, abierto en alguna página y la proyectaba al techo de la habitación, de esta forma el usuario podría estar leyendo desde la comodidad de su cama, solo mirando hacia arriba, activaría un interruptor para avanzar página y otro para retroceder, lo más ingenioso es que el avanzar o retroceder se componían de un brazo mecánico que con una punta de goma semi adherible, arrastraba la página hacia adelante, o su contrario la desplazaba hacia atrás. La fascinación del invento seguramente fue mermada por el calor que los proyectores de cuerpos opacos generaban como para una recámara y el brillo que no necesariamente era graduable, entonces el esfuerzo para la vista era similar a leer bajo la luz directa del sol. No le llamaré antecesor de los e-books porque hubo muchas décadas de diferencia.



Por lo visto en el invento descrito, había una tendencia futurista a la especialización, es decir, era tan específico que dicho invento no servía para leer periódicos, revistas y seguramente tampoco libros de bolsillo. El futuro nos daba para una especialización dirigida a ese nivel.

Indudablemente las fantasías sobre el futuro nos han llevado a grandes descubrimientos y al desarrollo de tecnología avanzada, pero también quedan para la anécdota ingeniosas tecnologías que se quedaron en el camino. Tengo conocimiento de causa por que uno de mis pasatiempos de niño y adolescente era armar y desarmar aparatos y dispositivos, me encantaba el término de aparatos electromécanicos, porque aunque contaban con motores eléctricos, resistencias y foquitos, también tenían ingeniosas maquinarias a base de poleas, tensores, correas, bandas, ligas, más de una vez desarmé juguetes, tocadiscos y reproductores cinta magnetofónica, por ejemplo, me llamaba mucho la atención cómo es que un reproductor de cassettes contaba con único motor que operaba con dos pilas de 1.5 volts y que giraba en una sola dirección, pero a partir de botones de avanzar y regresar como si fueran guarda agujas de ferrocarril, lograban cambiar la dirección en que giraba la cinta. Alguna vez desarmé una muñeca eléctrica de mis hermanas y me encontré con que usaba un disco magnetofónico, o sea un disco negro de aquellos previos a la era de digitalización que reproducía sonidos gracias la fricción de una aguja al pasar por surcos físicos, encontré que podía modificarle la velocidad de reproducción y entonces ya no les gustó la voz grave con que reproducía las limitadas frases que traía grabadas.


Fue en el verano de 1992 durante la Expo Sevilla que me tocó fascinarme con las pantallas de alta definición y decepcionarme con el abuso de la digitalización, no olvido un jardín representado con parte de escenografía real y con pantallas que ocultaban su marco para presentar imágenes de flores con mínimo movimiento queriendo engañar la vista. La digitalización nos hizo cruzar la frontera entre la fantasía de un futuro tangible con un futuro digital, virtual, inexistente.

Y no estoy en contra de las imágenes digitales ni el procesamiento cada vez más rápido de las tecnologías virtuales, sino que el camino se bifurcó y pasamos a la era digital, programable dejando atrás las piezas reales ingeniosamente acomodadas como información analógica.

Es, decir, el encanto por los juguetes y los gadgets se perdió porque en lugar de que al abrir un caballito o perrito de peluche y ver sus mecanismos para emitir ruidos, hechos a partir de la fricción entre una varilla y un diafragma de caucho, se encuentra un microchip que trae grabado el ladrido en alta definición.
A quienes nos tocó la experiencia primera de los videojuegos, pensemos en el ping pong, que eran dos líneas moviéndose de arriba abajo y un robusto pixel que rebotaba en ellas y en las paredes, nos parecían sólo un complemento de la realidad, ver representado en una pantalla un juego que teníamos a la mano con una raqueta verdadera y una pelotita real de alta definición. Tampoco estoy en contra de los avanzados videojuegos de realidad virtual, de realidad aumentada, de universos envolventes y en tres dimensiones, hasta colaborativos gracias a la red mundial. El paradigma de completar la experiencia original ha cambiado crear la experiencia total.

Hoy que veo películas hechas en su totalidad en ambientes digitales, no dejan de sorprenderme, pero tampoco dejo de pensar en las cafés Planet Hollywood, donde conocí la gabardina original de Terminator o el mecanismo metalizado que le daba movimiento a su ojo ya sin piel, o las maqueta de las naves de Star Trek que en efecto son las que eran filmadas y veíamos en la pantalla gigante.



Disfruto la era digital y no regresaría a la visión de futuro que tuvimos hace cinco o cuatro décadas, pero es fascinante cómo la fantasía del futuro nos ha llevado a una maduración, similar al futuro que imagina un niño, al que imagina un adolescente y al que imagina un adulto especializado. La nostalgia es por lo tangible, manipulable, desarmable y modificable que era mi fantasía particular de futuro.


martes, 25 de octubre de 2016

Adiós a las Redes Sociales

Prácticamente este blog inició con una apología a las redes sociales, defendiéndolas como tecnología  y recomendando que un uso adecuado de las mismas era más beneficioso que no tenerlas. Myspace, Hi5 y FaceBook, lograron, una de ellas más vigente que las otras, formar una extensa tarjeta multimedia de presentación, es decir, armar un periódico mural virtual y un chismógrafo fortalecido, satisfactor al mismo tiempo de impulsos voyeuristas y desahogo de rasgos exhibicionistas.

Las redes sociales representadas por estas tres ejemplos (Twitter y WhatsApp tendrán tratamiento aparte)  cumplieron suficiente y hasta sobradamente con su tarea, generado un gran número de divorcios y provocando una cantidad inmensa de adictos, pasando de un vivir para compartir a un compartir para vivir (frase que debería enmarcarse como post “no postees para vivir sino vive para postear”). Las redes sociales lograron incluir sus nombres y terminología en el diccionario de la Real Academia de Española de la Lengua, lo que quiere decir que los neologismos o anglicismos ampliamente utilizados, a la postre forman parte del lenguaje formal.

En el libro setentero llamado el Shock del futuro de Alvin Toffler, que vaticinaba, no las redes sociales en dispositivos conectados a una red mundial, pero sí un abrumador impacto de las nuevas tecnologías en el hombre de la calle (es decir, el ciudadano común y corriente), habla de que los comercios pasarían de vender objetos, aparatos o bienes, a vender experiencias. Por ejemplo, ya las aerolíneas no estarían limitadas a vender un traslado en avión, sino a armar un combo de viaje, transporte, terrestre, hospedaje, alimentación, entretenimiento y  regreso igual, para nosotros este ejemplo ya es pasado, basta consultar cualquier paquete de viaje todo incluido y se está adquiriendo una experiencia, una vivencia en lugar de un servicio o bien. Pero Alvin Toffler lo lanzaba al futuro cuando no estaba disponible en su  totalidad. Trasladando la idea al boom de las redes sociales, resulta que ya no es suficiente un muro o biografía donde uno anota un momento cumbre para compartir, sino que se extiende a registrar casi automáticamente, la localización geográfica, revisión del sitio visitado, sea de alimentos, de paseo, cultural o de hospitalización, fúnebre o turístico, no importa, lo que se busca es la normalización de la ubicación y supuestas sugerencias y comentarios del sitio.

De manera paralela, hemos pasado de compartir una fotografía y un breve texto al pie a compartir, audios, videos, videos 360°, y hasta inventar un nuevo código para expresión de emociones mediante íconos o dibujitos, llamados precisamente emoticones, los más conocidos y limitantes, caritas sonrientes y pulgar arriba que expresan aprobación. Se ponen cientos de emoticones, pero siguen siendo insuficientes para demostrar todas las emociones humanas. Y es por este tipo de limitaciones que se empiezan a dar rompimientos: en una sociedad que se precia de libertad de expresión, resulta que dicha libertad se reduce a un “like” o “share”, aprobar y compartir, tan faltos de significado que se ha encontrado que los usuarios gustan y comparten sin consultar el contenido, en un automatismo que sin contenido, también es falto de significado. Pasamos de ignorar el contenido a admirar la envoltura, y esto podría ser la victoria de los publicistas, lograr vender a partir de una primera impresión, pero que conduce en picada a la frustración. La libertad de expresión se ha vuelto tan superficial, que algunos usuarios de redes consideran que su lucha por expresarse tiene que ver con quejarse del servicio recibido en un café o tardanza en una fila para un evento y muchas veces, quejarse del tránsito vehicular. Esto es similar a pagar 10 veces el valor de un café sólo porque quien te atiende, lo pone en un vaso desechable decorado y anota tu nombre, es la paradoja de la personalización como signo de uniformidad.

Aceptamos sin leer las condiciones de uso de las redes, porque supuesta mente son gratuitas. Cuando el costo es más valioso que monetario, pues se trata de nuestro tiempo, de nuestras preferencias, de otorgar pistas para elaborar patrones de comportamiento y principalmente de consumo, evaluar productos y servicios, así como compartir lo que se nos pide compartir, subirse al tren de las tendencias y nadar de muertito sobre los flujos de información y opinión que a otros interesan.

La evolución que presentan las redes sociales apunta hacia la personalización a los servicios integrados, a tener como un  llave nuestro perfil para recibir notificaciones específicas de ofertas de productos y servicios, queriendo conocer cada vez más los hábitos y las facetas de los consumidores, es similar a que si antes presentábamos una cara, porque la tecnología nos permitía sólo eso, manejarnos con un solo “nickname”, ahora que mostramos más caras (tómese la similitud con un cubo), todas deben ser conocidas y dominadas por la red social, el reto es que si la red social domina cubos, uno no se quede ahí y seamos un dodecaedro al menos. En mi caso, cada vez que aparece una tendencia tecnológica integradora, trato de mantener un pie afuera: si una marca comercial en particular, me ofrece la red social, más el espacio de almacenamiento en la nube, más compras, más sugerencias, de libros, más sugerencias de películas, más sugerencias de noticias, más las de música, etcétera. Lo que busco es no dejar que todas la preferencias  las maneje una sola compañía, sino que la música no tenga que ver con las películas ni los viajes, con los mismos socios que sugieren la ropa o el esparcimiento, sé que a muchas personas les gusta oprimir un botón y que un “concierge” virtual, se anticipe a todas sus peticiones, pero yo prefiero tener más opciones y un perfil menos restringido. No deberíamos conformarnos con tener todos la misma definición de Wikipedia ni los mismos resultados de búsqueda de google o de bing, que en el mejor de los casos te advierten que las búsquedas son patrocinadas y hasta manipuladas.

Las redes tenderán a reducir su número de usuarios cuando éstos sean capaces entender que eran usuarios y pasaron a ser usados por las mismas. Cuando la uniformidad y alienación dejen de ser considerados valores máximos y haya cierta inquietud por libertad de conocimiento, de elección y éstas no necesariamente sean patrocinadas, estaremos viviendo para compartir un poco y no viviendo un poco sólo para compartir.

Para el futuro de las redes quedan dos caminos: el de la sofisticación tecnológica y el de comunicaciones más humanas, sin que esto último sea retrógrado, en ambos escenarios convergen tanto innovaciones tecnológicas como interacción, preferencia y facilidad de uso por parte de los usuarios.

En el primer escenario serán desplazados los teléfonos móviles, las tabletas, los relojes y anillos inteligentes por un dispositivo que economizará tanto en su arquitectura como en recursos y cosmética, probablemente de distribución gratuita, este dispositivo, que seguramente iniciará con la letra “i” de inteligente, tendrá un tamaño intermedio entre un teléfono móvil y un llavero o pulsera, de manera muy simple incluirá localización global y dos o tres botones, no requerirá una pantalla de alta resolución ni millones de colores, ya que economizará especialmente la energía que lo haga funcionar, hasta ser autosustentable, que ya sea por movimiento o por iluminación, se recargará continua e independientemente, los dos botones, serán tan sencillos como para responder si y no, regresando al origen binario del lenguaje de computadoras, permitirá enviar y recibir mensajes codificados con alta seguridad y bajo la tendencia de expresarse con íconos, no requiere un teclado sino un botón para recorrer los 10 o 16 íconos y otro para seleccionarlo, los fanáticos de dicho dispositivo manejarán con un solo dedo y sin quitarse la pulsera, la selección de íconos. Con ellos se podrá hacer una combinación de al menos 256 mensajes diferentes sin distraer ostentosamente la atención del usuario. Para mensajes especializados, complejos o que impliquen números y delicados términos técnicos se cambiará al modo de código Braille y ya con práctica no necesitarán dejar de hacer aquello en lo que se encuentren ocupados para recibir e interpretar el mensaje, incluso si desea ponerlo en papel, parecerá que está recibiendo dictado mediante impulsos sensoriales en la piel del antebrazo.

Primer Escenario


En el segundo escenario continuará la sofisticación de los comunicadores móviles, capaces de intercambiar imágenes, videos en 3D y podrán conectarse a dispositivos similares a las actuales impresoras 3D que reciben datos pueden generar un objeto, así sea la réplica de una llave, la composición de un aroma y hasta un sabor.  Aunque esto representa avances robustos en comunicaciones, rapidez de intercambio de datos y costosa reproducción (impresión) de objetos con colores, aromas, sabores y quién sabe, hasta fórmulas médicas. Permitirá nuevamente una interacción persona a persona, mediante desviación de imagen y sonido a pantallas disponibles o proyecciones en superficies reflejantes, esto no es retrógrado sino al contrario, la tecnología se especializa para reproducir la interacción personal aún a la distancia, esto permite un lenguaje coloquial, abierto, extenso, conversaciones, lenguaje corporal y facial, a diferencia del escenario anterior donde se busca automatizar y hacer pragmático e inequívoco todo intercambio de información.
En el primer escenario nadie necesita estar intercambiando fotografías del café que se va a tomar ni del arcoíris que apareció hace 10 minutos, tampoco chistes en tres viñetas ni imágenes de galaxias con mensajes motivadores y en el segundo escenario no se tienen que compartir como archivos si en la interacción será tan natural y en tiempo real que basta girar la cámara en caso de que no sea esférica para compartir escenas completas, experiencias compartidas al fin de cuentas. Desaparece entonces la necesidad que dio origen a las redes sociales que en ese momento estaremos diciéndoles –adiós-.



Segundo Escenario
Imagen tomada de https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXDZqTGTDR7d8PvDaxho-rNUE_XRteoboQWsYrqkpUkaxB978wbw1HNapgNXvceU2oKjmU_8ozA_MYZ8uRTw1QueYFVTYYvkWYAMar9WMvp3J_jH8geYBzH1SfFAw5fVkk9xkfM6Q2aQw/s1600/a-meta-agora-sao-os-hologramas.jpgbb.jpg

P.D. Siempre que releo a Alvin Toffler, me produce cierta nostalgia por las expectativas que en el pasado teníamos sobre el futuro, creo que no pasarán más de cinco años para
que sienta lo mismo por este texto.



lunes, 18 de mayo de 2015

Comunicaciones Síncronas y Asíncronas

Cuando estaba yo en los primeros semestres de la carrera de Psicología, parecía que me despedía de la computación académica, puesto que en el bachillerato había llevado cibernética y computación y me volví bueno haciendo programitas en LOGO y luego en lenguaje C. pero cuando uno toma decisiones para elegir algo, termina despidiéndose de lo demás. Así que cuando decidí que estudiaría Psicología, dejé la programación dura y me quedé con el manejo de software comercial.  Fue en ese tiempo que escribí mi “Historia de la computación” y fue un texto de unas 80 cuartillas que le regalaba yo a todo mundo, a qué se denomina computación, quién fue el padre de la computación (Charles Babagge) y a quien se consideraba la madre de la computación (Lady Lovelace), las primeras computadoras y las generaciones que habían sido marcadas por la tecnología en uso, bulbos, circuitos integrados, chips, microchips y la esperada quinta generación, que para principios del año 2000, tenía que ver con computadoras que se comunicaran en lenguaje natural, prácticamente con memoria y capacidad de procesamiento ilimitado y manejando inteligencia artificial. Quince años después de esa esperada fecha futurista, seguimos esperando la quinta generación con todas sus características. De los últimos capítulos que le agregué a aquel escrito era el de los virus informáticos, cómo protegerse y vacunas existentes (virus ping-pong, virus Jerusalm Brain, MichelAngelo y hasta la leyenda urbana sobre el virus Madonna, que se decía que al activarse, en tu pantalla monocromática de 320 x 200 pixeles, se aparecería la cantante bailando mientras era dañado completamente el disco duro).
En fin, uno escribe sobre el futuro con la misma certeza del pasado remoto, es decir, sin saber exactamente los hechos, sin ser testigo, concluyendo a partir de lo que otros han escrito y tratando de poner en papel imágenes mentales algunas veces indescriptibles, total uno era joven y tomar riesgos incluía lanzarse en un bicicleta o patineta cuesta abajo sin frenos, hacer caminatas sin rumbo fijo, o eso, escribir sobre el futuro, si hubiera escrito sobre smartphones, hubiera recibido más burlas de las que recibí.
En aquel escrito “Historia de las computadoras” luego de repasar CPU, dispositivos de entrada y salida, y redes token ring para comunicación entre computadoras, hablé de comunicaciones síncronas y asíncronas, era un término nuevo para mí y tan nuevo para otros, que ni siquiera lo registraban, poco valía la pena detenerse en tales esdrújulas, por cierto aquel escrito estaba lleno de esdrújulas, podía leerse casi cantando Ábaco, cálculo, código, errático, depósito, cómputo, artículo, minúsculo,
Las comunicaciones síncronas, son aquellas donde quienes se comunican lo hacen en tiempo real, escuchándose o mirándose y saben exactamente dónde termina la unidad de información de uno, para emitir el mensaje por el otro. Las comunicaciones asíncronas, son aquellas que lanzan el mensaje y no se sabe exactamente en qué momento es recibido por el receptor, por tanto la respuesta no es inmediata.
 En la película 2001 Odisea del espacio, se presenta una entrevista entre un presentador de televisión y un tripulante de la nave espacial, por cierto 2001 era el futuro lejano planteado en la película, realizada en 1968 por Stanley Kubrick, (no soy el único que se ha equivocado en retratar el futuro). La entrevista como dijo el presentador de televisión, fue editada para que los televidentes la vieran en tiempo real, ya que la señal tardaba alrededor de siete minutos en llegar desde el estudio de televisión en la tierra, hasta el lejano punto donde se encontraba la nave. Razón por la cual, el presentador dijo que se habían borrado los silencios de siete minutos para presentarla como una conversación continua al público. Con esto pudo ilustrar un ejemplo de comunicación asíncrona para que parezca síncrona.
En ejemplo más elemental, una comunicación síncrona se da entre dos compañeros contiguos de pupitre que se dicen el uno al otro, - préstame un lápiz, -No traigo más que el mío, contesta de inmediato, ante la mirada inquisidora del profesor que les pidió guardar silencio. En ese mismo escenario, en lugar de hablar, el compañero le encía anotado en un papelito un recado a la compañerita que está a cuatro pupitres del suyo: “te invito al cine”, el papelito viaja de mano en mano por tres de sus compañeros, dos de ellos lo abren para enterarse, y luego llega a la destinataria, quien lo recibe y para no distraerse de la clase, lo guarda en la bolsa de su suéter. Este recadito lo retomará a la primera oportunidad y antes de abrirlo indagará quien se lo envió, decidirá si lo lee y en caso de leerlo, dispondrá del tiempo que desee tomarse para contestar, para no contestar o para destruirlo, quizás decida contestar el viernes siguiente.
Las comunicaciones síncronas cuando no son en persona, pueden ser mejor conocidas como una llamada telefónica local, una vez establecida la comunicación, se mantiene en escucha a quienes emiten y reciben mensajes sin interrupciones ni esperas, la retroalimentación es inmediata y permite conocer además la entonación y modulación de la voz, las video conferencias además pueden mostrar las gesticulaciones y lenguaje no corporal, hasta ahora es lo mejor que tenemos para comunicaciones remotas síncronas.
Las comunicaciones asíncronas donde no se establece un medio permanente de comunicación, en línea como lo conocemos, son aquellas comunicaciones como la radio, comunicación de una sola vía, donde el hablante dice “cambio” para asegurar que ha terminado su mensaje, escritos tenemos el correo electrónico y los chats, se manda el mensaje, se espera que el otro lo lea y responda, inclusive se han desarrollado aplicaciones que digitalizan la voz y la envían, con tal rapidez que pareciera comunicación síncrona, pero siguen siendo asíncronas. En estas comunicaciones asíncronas, como los SMS, (Short Message System) o la mensajería instantánea, cuyo mayor expositor en estos meses es la aplicación Whatsapp, el error de los usuarios es confundir mensajería instantánea con comunicación continua.

 (Imagen tomada desdehttp://elhorizonte.mx/foto/400000/404925_manejar-celular-mensajes-accidentes.jpg)
 
Si bien, en otros tiempos uno revisaba con cierta frecuencia el buzón del correo convencional para ver si llegaba la carta, la tarjeta o la invitación esperada, hoy resulta ocioso y hasta peligroso hacer lo mismo con los buzones de correo electrónico o de mensajería instantánea, como lo dije antes, (pero no tanto), la combinación de teléfonos inteligentes, redes ultrarrápidas, mayor cobertura de servicios de internet y abaratamiento de dispositivos, han hecho que cada vez estemos más y mejor comunicados, así sea durante una junta de trabajo, una fiesta, un viaje, en el dormitorio, durante la comida, conduciendo el vehículo propio o manejando maquinaria, la gran ventaja de los teléfonos celulares es que te pueden localizar en cualquier momento, pero la peor desventaja es también que localicen en todo momento. La única recomendación a los lectores es que establezcan prioridades en la comunicación remota, en primer lugar atender las comunicaciones síncronas, porque significa que alguien está en persona esperando darnos un mensaje y esperando la respuesta o reacción, en segundo lugar la mensajería instantánea y los mensajes SMS, ya que alguien se tomó la molestia de comunicarnos algo, pero si fuera urgente, hubiera llamado al teléfono. Después de la mensajería instantánea, el correo electrónico, ya que alguien se tomó el tiempo de mandarnos un mensaje mejor elaborado, seguramente adjuntando archivos complementarios para leer con calma, y esperando un respuesta no urgente, ya que nos hubiera mandado un SMS para avisarnos y de ser impostergable, hubiera hecho una llamada telefónica.
Siguiendo la priorización propuesta, se pueden salvar vidas, en caso de ir manejando vehículo o maquinaria, contestar exclusivamente las llamadas telefónicas y de preferencia mediante un dispositivo de manos libres, ya que la multitarea tiene también sus riesgos , (http://jesusorduna.blogspot.mx/2015/04/multitasking-y-el-numero-magico.html), para los mensajes escritos y de mensajería instantánea, siempre habrá una pausa en el camino, semáforo en rojo por ejemplo o estacionamiento, y para los correos electrónicos habrá tiempo de llegar a un dispositivo más robusto, (Tablet o laptop) y leerlo con calma, la ventaja de los correos es que contienen un subject o asunto, de primera vista se puede saber de qué tratan y valorar si abrirlo o no.
Al último se pueden quedar las redes sociales y los blogs, no escribí estas líneas para que dejes todo y recibas mi mensaje, es para mis ratos libres y los tuyos.

viernes, 7 de noviembre de 2014

La (in)utilidad de la literatura


Un clásico timbre de despertador que si bien no era un reloj con campanas físicas, sí era una perfecta imitación digitalizada de un imperfecto sonido fuerte, molesto, penetrante, que cumplía con su función de establecer una violenta frontera entre el mundo de los sueños y la realidad, como si el éxito de la frenética era tecnologizada fuera separar lo más posible lo onírico de lo tangible. Se ha frotado los ojos y sin abrirlos del todo, localiza a tientas el calzado para establecer esa otra barrera entre tener contacto con el piso y saberse confortable hasta para dar el primer paso del día. Una luz que se activa por movimiento y calcula con base en registros diarios la intensidad adecuada y preferida por el usuario, evitándole la molestia de tomar una decisión sobre cómo encender y hasta dónde subir el “dimmer”, es más, ni preocuparse por llamarlo por su nombre en castellano “regulador de intensidad”. Se activan de igual forma los dispositivos de audio y sonido, que en su comunicación aún masiva, exaltan la moda de “vive el hoy”, “no viva en el pasado”, “no se preocupe por el futuro”, “disfrute el aquí y el ahora”, en diferentes mensajes, supra y subliminales, de vestir, de viajar, de beber, de consumir, todos los mensajes llevan implícito el mensaje de vivir el presente.


Ese presente tan anunciado como “el futuro”, ya lo ha alcanzado, desde aquella vieja cultura pop de normalización y de uniformidad, de estilo de vida similar, de estándar de vida único para todas las personas, donde cada vez se parecían más y la globalización era la meta. El futuro personalizado, customizado, único y diferenciado para cada individuo, le ha regresado a un pasado aún más remoto, donde ahora es tan diferenciado, único y personalizado, que nadie más en este planeta interconectado y a la vez departamentalizado come la misma caja de cereal, con la cantidad customizada de minerales, carbohidratos y azúcar que el registro médico envía a la empresa de alcance internacional para que sea preparado y empacado de manera única y personalizada para él. En general, su vida es así, la ropa que alguna vez le gustó para vestir hoy llega en colores y talla perfecta, según los datos que envía la báscula y métrica interconectadas, su transporte ajustado a su biometría y la ruta optimizada o preestablecida que le garantizan nunca desviarse ni llegar con retraso, pero tampoco anticipadamente, en el comedor sus alimentos pesados, medidos y cocidos de acuerdo a las preferencias que ha mostrado o que le han sido observadas, siempre el sabor justo, la temperatura adecuada, la consistencia y sobre todo la cantidad necesaria de nutrientes, azúcares, proteínas, vitaminas, grasas, de forma tal que el equilibrio exterior está en armonía con la homeostasis biológica. El entretenimiento cuidadosamente seleccionado, nunca escuchará música a la que alguna vez reaccionó con desagrado, sí aquella que le ha elevado el pulso y que en otro horario le ha relajado y liberado de tensión. No es un ambiente controlado, no es una prisión urbana, es la optimización de las preferencias, el algoritmo de evitar la molestia y promover el confort. Sin embargo, siente que algo le hace falta, que en ese mecanismo perfecto como reloj mecánico de alta precisión, nada le representa reto, entonces fuera del alcance de las cámaras y los sensores térmicos y de movimiento, desenvuelve ese extraño objeto, conseguido clandestinamente como excéntrica antigüedad eliminado por obsoleto hace tantos años y que representa (le han dicho) su emancipación, lo abre y la fórmula empieza de esta forma “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme……..”

martes, 26 de agosto de 2014

El futuro alcanzado por el presente (lo dije desde el pasado)

En una charla que tuve que improvisar con adolescentes, cuando vi las caras aburrimiento, les pregunté qué es lo que la ciencia ficción nos ha creado como expectativas que la ciencia no nos ha cumplido, llenamos el pizarrón de ideas, por lo menos cambiaron su cara de aburrimiento.  En conclusión las cinco deudas que la ciencia tiene con los humanos del presente son las siguientes:
                Volar de forma independiente
                Tele transportarse
                Respirar bajo el agua
                Viajar en el tiempo
                Viajes de ida y vuelta por el espacio.
Los temas de ovnis, dinosaurios, vampiros y zombis, quedaron fuera, se trataba de ciencia ficción futurista, no de terror, ni de fantasías de televisión.
La sensación de estar viviendo en el futuro, sólo aplica cuando los adelantos están al alcance del hombre de la calle, del ciudadano común o del vecino de la puerta de al lado, no es suficiente con decir que en un laboratorio de la Ex Unión Soviética o que un prototipo de MIT o un proyecto de Silicon Valley, sino algo que ya se puede comprar con una capacidad económica media, tampoco aplica decir que “el Multimillonario Tito pudo pagar tantos miles de millones de dólares para viajar al espacio….”  la sensación de futuro alcanzable nos la proporcionan ejemplos como los siguientes:

Video llamadas en tiempo real, no solamente el software para conversaciones (chats) que incluyen video y que cada vez más son incluidos de fábrica en los teléfonos móviles, llamados inteligentes.

Control por reconocimiento de voz en diferentes aparatos y dispositivos, ya desde finales de los años 1980´s me había tocado evaluar software para dictarle a la computadora en lugar de teclear contenidos, lo cual se lograba luego de “entrenar” el programa para que reconociera palabras, cuidando que el ruido ambiental no le afectara. Hoy se ha vuelto tan común, que no falta el solitario que se enamora de la voz del asistente robótico de su teléfono (incluso cuando esa voz le advierte de sus limitaciones).
Dispositivos de posicionamiento global, los cuales fueron concebidos años después de colocar satélites artificiales en la órbita terrestre, por lo tanto, la posición se da por coordenadas cruzadas con uno o varios satélites, no todas las personas tienen acceso a un dispositivo de posicionamiento global, pero su uso cada vez es más extendido y económico. Lo peor en cuestiones de tecnología, es que la tengamos al alcance y no la utilicemos.

Dispositivos con imágenes tridimensionales o proyectores de hologramas, desde hace muchos siglos, el hombre ha utilizado las imágenes bidimensionales para representar sus ideas o interpretación de la realidad, hoy ha dejado de ser novedad la versión 3D de una película en el cine y la venta de pantallas 3D para entretenimiento en casa.

Transporte rápido o distancias cortas, hace apenas un siglo, llegar de un poblado rural de México a una Ciudad en Europa, implicaba un traslado de varias semanas, primero para llegar a una ciudad con infraestructura para viajes (marítimos o aéreos) y luego el viaje propiamente dicho, si en esas fechas, le hubiéramos dicho a algún viajero que se le ofrece un viaje de fin de semana a Europa, hubiera dicho que si de casualidad no tenemos también un horno que caliente sin fuego y se hubiera reído. Ciencia y progreso han unido esfuerzos para que las distancias parezcan más cortas.

Y hablando de hornos sin fuego, que tal las comidas instantáneas, el calentamiento por microondas o radiación, abrir una puerta y obtener cubos de hielo nieve , igual a los que el emperador Nerón, hacía que le llevaran desde los Alpes. O pescado tan fresco como el que el emperador Azteca Moctezuma hacía que le llevaran desde el puerto de Veracruz hasta el centro del País. Pero como prácticamente todos quienes leen esto, ya nacieron cuando había refrigeradores o neveras, no es tan fácil que reconozcan ese paso al futuro.
Información omnipresente, este adelanto quizás no es igual de tangible que otros, pero el futuro nos ha enviado a un lugar donde es difícil esconder un secreto, quedarse con la duda, vivir en la ignorancia, desconocer de un tema, tenemos los medios de comunicación masiva y los asistentes personales tan cerca y tan disponibles que si no conocemos el nombre de un río, basta con preguntarlo, si no sabemos el nombre de un actor en la película, no habrá que esperar a que al final aparezca en elenco en los subtítulos, prácticamente con una o dos pistas, llegamos al dato solicitado, de la misma forma podemos acceder a diferentes puntos de vista de un tema y si no existen candados de esos que también han evolucionado, podemos conocer la información desde su fuente primaria o escrito original, video o audio buscado. Los intereses comerciales han favorecido que ante cada duda o pregunta existan proveedores de servicios que si bien, no obtienen ganancias por resolverla, se llevan un cúmulo de información personal, de intereses, de zona geográfica, de nivel de estudios, percepciones económicas, etcétera. La desventaja existente tiene que ver con localizar la información veraz en ese mundo de informaciones parciales o distorsionadas y evitar caer en trampas publicitarias (sobre el tema, consulte http://jesusorduna.blogspot.mx/2014/02/liberarse-de-la-publicidad-ii.html )
Simuladores virtuales, prácticamente el día de hoy se puede reproducir cualquier escenario con alta definición y sonido absolutamente claro, con estímulos a los demás sentidos como movimiento, cambio de posición, de temperatura y de humedad, permitiendo una experiencia paralela,  pero similar a la situación original, esto puede ayudar a al entretenimiento, pero de igual forma a entrenamientos, se esperaría que la réplica fuera tan buena como la original, pero no se ha logrado aún ese nivel, que similar al test de Turing, no hay inteligencia artificial que logre confundir al humano, convenciéndolo de que es humana.
Deshacer, sé que este término (que me gustaba más en inglés: undo), es una palabra mágica que como función se incluye en los equipos de cómputo personal, y es lo más cercano a interactuar con el pasado, me explico: la función <deshacer> revierte el último o los últimos cambios realizados en un documento, la imagen de las oficinas de hace medio siglo, estaban cargadas de papel arrugado aventado al piso o a la basura, el paradigma era “si te equivocaste, repítelo, comienza de nuevo”, ya después, cada documento que se realiza, tiene la posibilidad de desandar sus pasos y regresar a un estado anterior del documento. Fuera del software, la función “undo”, nos ahorraría muchos problemas, disculpas, penas, desastres y hasta guerra; ya que tendríamos la oportunidad de deshacer la última metida de pata o error cometido, anota en los comentarios alguna ocasión, donde tu hubiera gustado un botón “deshacer” en el mundo real, es un ejercicio interesante.

Con todas las ventajas que en éste presente futurista, la tecnología y la ciencia nos aportan, aún nos quedan a deber algunas otras, no fantasías, sino ideas desde la ciencia ficción, en teoría posibles:

                              Baterías económicas y de larga duración o de por vida.
                              Automóviles cero contaminantes al alcance del hombre de la calle.
                              Memoria externa accesible a la mente sin usar dispositivos.
                              Disposición inteligente y reciclado de desechos
                              Aprovechamiento y tratamiento óptimo del agua.
                              Distribución equitativa de la riqueza natural y artificial.
¿Se te ocurre alguna otra?
¿Cuál fue la conclusión en la charla con adolescentes? No sólo se les quitó lo aburrido, sino que utilizaron el hemisferio cerebral derecho, liberaron su mente para dejarla imaginar escenarios imposibles, puerta que abre camino a la ciencia ficción.