Psicología, Tecnología, Desarrollo Organizacional..... twitter.com/jesusorduna facebook.com/jesusorduna www.psicorealizacion.com
miércoles, 7 de marzo de 2018
lunes, 12 de febrero de 2018
AMOR / LOVE
Antes miraba otros rumbos los oía, veía, escuchaba
A mi oposición resaltada los otros van entendiendo
Amor ¿movimiento o reposo?
¿levitación o vuelo extenuante?
Al mismo origen regreso lentamente o ventajosamente
enlentecido
Aquí mi orgullo rompe lo ordinario, vislumbra entelequias
Así mintiéndose o renegando lo ostensiblemente visible,
existe
Amor más otros resentimientos ligeramente obstructivos vagan
entrelazados
Aunque miro oscuras rutas, las otrora vecindades excepcionales
Arraigado me observo, resiento lividez, ostracismo, vidrio
esmerilado
Ahogo mortecino, oclusión reticular, liviandad obstaculizadora,
visión estática
Ahora me oculto refinadamente lucho otra vez extensamente
Abrir mis opacidades, represiones, luchas o visiones extremas
Aparece moviéndose ondulante, rasante, ligero, ostentoso,
veloz, extenuante
Amarme oportunamente resiliente, lúcido, orgulloso, visionario, extraordinario
Amar más, ocupa rápidamente las oquedades vaciando excesos
Amarme ocurre radiantemente liberando obstáculos
verosímiles enquistados
Amar mucho: olas reventando laderas, ocasos, vicios, encierros
Amor milagro optimista redimiendo lunas, otoños, veranos,
eternidades.
Imagen tomada de https://pixabay.com/es/coraz%C3%B3n-anidados-geometr%C3%ADa-el-amor-155552/
jueves, 1 de febrero de 2018
Tu león asignado
“Conocí un domador que
era presa del temor ante su león, ¡vaya gracia!”
Nacha Pop
Nacha Pop
León todos tenemos asignado uno, algunos deciden domarlo,
desde el primer instante, lo confrontan para que obedezca, sin importar los
medios, el fin es el obedecimiento, que el león se someta a los caprichos del
domador, que parezca un animal tierno o que haga muecas semi humanas para
que el público se sorprenda y admire el temperamento del domador, su valor, su
imposición y coraje, que el público asuma que el león reconoce un líder, que
convencido se pone a sus pies y con lealtad infinita atiende las arbitrarias y
superficiales órdenes de su domador, aunque en realidad no haya tal lealtad
sino un choque eléctrico de gran voltaje como estímulo castigador.
He visto quienes se paralizan ante la presencia de su león,
aquellos que se llenan de pánico y siguen el consejo de que si no se mueven, su
león no los verá y no los atacará, tal catatonia los puede llevar a la muerte,
pero una muerte en la que no tienen que luchar, sienten que ganan la batalla
evadiéndola.
No falta quien subestima a su león, quienes en su
inconmensurable soberbia lo quieren tocar y acariciar como si fuera un felino
doméstico que se rendiría ante su sola presencia, ignorando que la naturaleza
salvaje del león y su velocidad de pensamiento combinada con su actitud
defensiva e impulso de cazador representa un riesgo vital y un final precoz.
Imagen tomada de la biografía en facebook de Caroline Walls
Otros piensan que el león ya es un privilegio per se, así que disfrutan encerrándolo
en una diminuta jaula, ya no importando lo que eso signifique para el león, se
vuelve un objeto para presumir, - yo tengo mi león, no necesito domarlo,
dominarlo ni educarlo, lo tengo y ya, es mío -, ha sucedido que la jaula queda
chica, pero no importa, sin empatía a su león, no les interesa si debió crecer
o si su naturaleza le indicaba caminar, correr o simplemente retozar
estirándose, nada de eso le importa a
este tipo de dueños, sino presumir que el león es de su propiedad, y que no
tiene función, rol, pulsión ni expectativa que alcanzar.
Pero los hay peores, los que ni ver a los ojos a su león se
atrevieron, pues no buscan la majestuosidad de la fiera en vida, les interesa
su pelaje, su cabeza, también lo quieren para adorno, pero adorno inmóvil,
seco, disecado mejor dicho y no me refiero al taxidermista, sino al que
contrata sus servicios, aquel que reúne trofeos como piezas inermes del pasado,
adornos sin vida, sin presente, el pasado capturado de cruel manera y separado
de toda sustancia, león reducido a cascarón: vacío, frágil y desechable.
Aunque tampoco se puede sobrestimar, asignarle un valor
diferente al que le corresponde, porque al no tener presente su origen salvaje,
su domesticación imposible ni su reducción a ornato, tampoco se puede esperar
que tenga personalidad propia, dominante ni inteligencia superior o permanencia
imperecedera, quienes le asignaron un valor superior, sólo se llenaron de
expectativas fugaces y con éstas se quedaron.
Solamente ese hombre introvertido y de bajo perfil de quien
poco se sabía pero que no pasaba inadvertido, de quien se dudaba inclusive que
haya tenido asignado un león, tuvo la paciencia y sabiduría para tratarlo en su
justa dimensión, sin intentos de dominar por sometimiento, sin paralizarse por
miedo, sin aproximarse imprudentemente, ni presumirlo, sin arrebatarle el alma
para coleccionarlo como trofeo y sin idealizarlo. Cuentan los que saben, que lo
veían caminar a su lado, a sensata distancia, sin obligarle a seguir una ruta
particular, cuidando que se alimentara, que saciara su sed, que tuviera sus
pausas para descanso y hasta sus momentos de ausencia, cuidándose el uno al
otro y cuidándose el uno del otro, aprendiendo de su naturaleza y permitiéndole
avanzar a su ritmo, en un viaje que lo hizo más sabio, paciente, valeroso y
prudente, sólo se sabe que el león llegó a su promedio de longevidad y más que un
trofeo, el hombre tuvo lecciones y una apacible existencia.
Imagen tomada de la biografía en facebook de Caroline Walls
Dime estimado lector, estimada lectora, ¿para ti qué es lo que tu león asignado representa?
lunes, 22 de enero de 2018
El alma y su oscurecida noche
Un poema de los años 1500 de nuestra era, magistralmente
presentado y encriptado por el místico San Juan de la Cruz, a manera de un amor
de pareja y su lucha por encontrarse sin ser vistos hasta fusionarse, como
analogía del camino espiritual que deberá recorrerse liberándose de los deseos,
apegos de la frivolidad de los sentidos y hasta del intelecto. A partir de la
lectura del poema se ha vuelto casi un lugar común hablar de la noche oscura del
alma, como ese trayecto que todos o casi todos tenemos que pasar con esfuerzo y
sacrificio para buscar la perfección.
Y es que la vida bien podría gozarse como tobogán, como un eterno
desliz o como nadar de muertito,
dejarse llevar por la corriente o hacia donde el viento sople, muchas veces ante
la complicidad de la multitud, bajo el supuesto adagio que dice “millones de
personas no pueden estar equivocadas”, entonces andar por los senderos
caminados representa certeza, aceptación filiación y menos esfuerzo, así es
como las hormigas y los roedores encuentran su alimento, su protección o su
trampa.
Atreverse a despegarse de la masa, a dejar de mirar los pies
polvosos que sólo pisan por donde los demás pisaron sin cuestionarse el rumbo,
preguntarse si hay algo más que estas dimensiones, si en el cenit la cantidad
de espacio es mayor que hacia el nadir. Salirse de la fila, abrir una vereda,
ahí donde para los demás parece inhóspito, pero la necesidad de exploración y
descubrimiento hacen un llamado a intentar y luego de ese llamado ya nada es
igual. Ahí es donde el alma fue tocada por una poderosa fuerza que ya no
permite renunciar. Entonces el camino que ya no es fácil ni convencional, deja
de depender de lo finito de las certezas básicas (ver http://jesusorduna.blogspot.mx/2015/07/certezas-ese-poderoso-punto-debil.html)
y se abre a un infinito mundo de posibilidades, inciertas, pero infinitas.
Entonces se abre el camino, entonces se toma la decisión de
salir, entonces se puede alcanzar iluminación y la unificación.
Y eso es lo que planteó hace cinco siglos San Juan de la
Cruz: recorrer los tres caminos; a) la vía purgativa: (las dos primeras
estrofas): Liberar al alma de sus pasiones, purificarse de sus pecados a través
de la negación de los sentidos e intelecto.
Vía iluminativa: (3ª y 4ª estrofas) el alma se llena de la
luz de la fe, que marca el camino seguro hacia Dios.
Vía unificativa (5ª y 6ª estrofas) unión entre alma y Dios,
como el desapego de todo lo material y hasta del cuerpo físico.
La noche se representa como la oscuridad de los sentidos,
ese esfuerzo y sacrificio que el alma (como espíritu no corpóreo) llevará a
cabo para alcanzar la perfección que le permita elevarse hacia Dios, así la
noche no es un tiempo, es un lugar. Y cuando San Juan de la Cruz utiliza el
verbo salir, la interpretación mística se orienta a liberarse del cuerpo, al
decir que se sale de noche y en secreto, subraya el modo íntimo de este cambio,
paradójicamente ese salir, se refiere a un universo, pero a un universo
interior.
Quizás el término que más me llama la atención y que tiene
que ver con la incapacidad que tenemos de organizarnos y de acumular objetos,
es el de “casa sosegada”, decir que sale, dejando la casa sosegada, tiene que
ver con el orden, en lo físico, que refleja paz en el alma, dejar la casa
sosegada es estar lejos de tentaciones mundanas.
Por eso es que aquellos momentos donde mayor soledad se
siente, cuando aparentemente ninguna opción es elegible, cuando lo mundano
material y superficial ya no te satisface, cuando el llamado se interpreta como
salir a tu universo interior, el cambio no es una amenaza, quizás sólo los
tropiezos en el camino, cuando ya no hay retorno porque el llamado es
irrenunciable, estás entrando a tu noche oscura del alma.
NOCHE OSCURA DE
SAN JUAN DE LA CRUZ
1. En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.
2. A oscuras y segura,
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
3. En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
4. Aquésta me guiaba
más cierto que la luz de mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
más cierto que la luz de mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
5. ¡Oh noche que guiaste!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
6. En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
7. El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
8. Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
FIN
viernes, 6 de octubre de 2017
Resiliencia
En los dos textos anteriores uno sobre
Primeros Auxilios Psicológicos y Autocuidado de rescatistas el otro, se
menciona casi indirectamente el término resiliencia, en particular en las
estrategias para potenciarla, así que vale la pena detenerse en su definición.
Resiliencia es un término de la
física que se refiere a la capacidad que tienen algunos materiales para
mantener su forma luego de sufrir presión. En Psicología se retoma como la
capacidad de recuperarse sin secuelas de un incidente crítico. Se le identifica
como un logro de adaptación positiva, como el afrontamiento de actividades de desarrollo
a pesar de experiencias que son circunstancias de riesgo. Las actividades de
desarrollo o patrón evolutivo son aquellas eventos que pueden ser trauma o
dolorosos pero que son parte de la vida, es decir, cambios o pérdidas que son
parte de la vida.
El ciclo de la vida (retomado por
la Psicología pero esta vez de la Biología, como reproducirse y dar vida a otro
ser), provoca crisis evolutivas, éstas son esperables en las personas, como pasar
la adolescencia, quedarse sólo cuando los hijos se van. Junto a las crisis
evolutivas, se enfrentan también las crisis normativas, aquellas que no son
esperadas como desahucio o desempleo. El riesgo es que las crisis en general
pueden estacar a las personas o potenciar sus capacidades para superarlas.
La resiliencia tiene como pilares
principales la capacidad de establecer relaciones sanas con los demás, los
lazos de apego seguros, la confianza, inteligencia, autoestima y
autorregulación emocional. Sus componentes básicos son calidez afectiva y
apoyo, control y disciplina. Por el contrario, elementos que la perjudican son
el maltrato físico, negligencia y abuso sexual en la infancia o adolescencia.
La etapa adulta facilita la resiliencia debido a la autonomía obtenida por la
persona.
La resiliencia se convierte pues,
en los escudos protectores contra daños y riesgos, transformándolos en factores
de superación.
Existen factores protectores y factores
que inhiben la resiliencia, como ejemplos de factores protectores, se
encuentran en Bebés: horarios para comidas y para dormir, en niños: buen
desempeño social, escolar y capacidad de logro. A nivel familiar, factores
como: tener menos de cuatro hijos, lazo familiares estrechos, existencia de
reglas explícitas, control parental y colaboración en tareas domésticas. En el
nivel contextual: relaciones positivas con amigos, vecinos, profesores y todas
aquellas que aportan soporte emocional. Está demostrado que coadyuvan la
práctica de deporte, dormir bien, llevar una dieta equilibrada y sentirse bien
con uno mismo.
Los factores que inhiben la
resiliencia son: coexistencia de baja autoestima, impulsividad, falta de
capacidad para el logro, actitudes pasivas. A nivel familiar: enfermedades y maltrato
infantil, en el entorno, la desfavorecen los vecindarios marginados y con
violencia, falta de espacios para el esparcimiento, ocio, consumo de alcohol, o
drogas, retraimiento social, rumiación de ideas.
Para fomentar la resiliencia,
primero se debe aceptar que todos podemos serlo, mediante una actitud positiva
al afrontar un problema a partir de la fórmula yo tengo, yo soy, yo puedo.
Yo tengo (por ejemplo apoyos
externos): una familia que me quiere, amigos que me apoyan.
Yo soy (fuerza interior): Tranquilo,
agradable, responsable de mis actos, seguro.
Yo puedo (capacidades
interpersonales y resolución de conflictos): hacer una tarea y terminarla, expresar sentimientos y
pensamientos, generar nuevas ideas, controlar mis impulsos, pedir ayuda cuando
la necesito.
Imagen tomada de https://changingwinds.files.wordpress.com/2016/07/nuture-1.jpg
De esta forma podemos resumir que
la resiliencia es una capacidad que todos podemos desarrollar y promover
mediante hábitos personales, familiares y cuidando entornos sociales, primero
para prevenir la adaptación a las crisis evolutivas y estar preparados para
superar las crisis normativas y eventos estresantes.
martes, 26 de septiembre de 2017
Auto cuidado en intervinientes de Primeros Auxilios Psicológicos
El interviniente que otorga Primeros Auxilios Psicológicos
se enfrenta a diversos riesgos*:
1.- Contacto continuo con el dolor extremo de afectados
directos e indirectos
2.- Aunque nos demos cuenta que ni los afectados ni nosotros
mismos tenemos control, todos estamos expuestos, pero el contacto con evento
crítico nos lo recuerda más frecuentemente.
3.- Aplicar los Primeros Auxilios Psicológicos nos confronta
con las muertes inesperadas (nos hace pensar qué hubiera pasado si yo estuviera
del lado de los atendidos), nos genera ansiedad y estrés.
4.- Aunque ayudemos a las personas, tenemos conciencia de que
no todos los incidentes críticos se
reparan al 100%.
5.- En incidentes críticos relacionados con violencia física
de unas personas sobre otras, puede afectar nuestra visión de la vida, es
decir, toparnos con una realidad de terrorismo o crueldad inusual en el
comportamiento esperado en los ciudadanos.
A la par de los riesgos, están las consecuencias:
1.- Visión de la vida con una perspectiva de que puede ser
dura, violenta, injusta.
2.- Estar en contacto con personas que sufren, nos provoca
sufrimiento también si bien la empatía es necesaria para ayuda a las personas a
formular sus necesidades, se convierte en arma de doble filo, nos hace
vulnerables, no nos permite tomar distancia suficiente.
Síndrome de desgaste por empatía: uno debe estar consciente de
sus elementos para prevenir y cuidarse:
1.-
Experiencias traumáticas previas no resueltas (antes de dedicarse a otorgar Primeros
Auxilios Psicológicos)
2.-
Estrés traumático secundario, desarrollado porque recogemos la exposición
indirecta al dolor.
3.-
Cansancio y agotamiento, desgaste continuado por jornadas excesivas.
Signos de alerta:
Físicos:
fatiga, dolores musculares, gastrointestinales, insomnio.
Psicológicos:
Irritabilidad, mal humor, agresividad, ansiedad, frustración.
Desempeño de tareas: dificultades
para la concentración, procrastinación, ausentismo.
Aislamiento: mostrar menos
comunicación, dificultades para comunicación fluida.
Tres acciones para prevenir el Síndrome de desgaste por
empatía
1.- Rutinas diarias, como hábitos cotidianos, no necesariamente
durante el incidente:
|
Para potenciar la resiliencia:
Planear el día con tiempos de descanso y desconexión.
Mantener contactos sociales (amigos, familia, vecinos)
Deporte: preferentemente practicarlo al aire libre
Entretenimiento: mantener actividades lúdicas
Contacto con la naturaleza: se ha comprobado que es altamente
curativo, genera endorfinas.
Técnicas de relajación y meditación para reducir el estrés y evitar
anticipar trabajos
Tener un hobbie (diferente de entretenimiento) un hobbie es una
actividad de ocio en la que se profundiza y genera placer.
Estar durante el día al menos 30 minutos al sol, esto ayuda a
mantener la salud mental.
|
2.- Prácticas de autocuidado Post-incidente.
|
- Ventilación: Es necesario contar y compartir lo que se ha hecho,
pero existe el riesgo de contarlo con la familia, entender que ésta no está
preparada, así que se debe preguntar si quieren escucharlo o no y los
detalles se comparten con quienes participaron en la aplicación de Primeros Auxilios
Psicológicos durante el incidente.
-Descompresión: Fase de transición de la crisis a la vida normal, se
desarrolla con ciertos rituales que nos anclan a la realidad cotidiana, poner
la lavadora, podar el jardín, cepillar al perro, cocinar, etcétera, estas
actividades conectan con la normalidad de la vida.
|
3.- Técnicas grupales de recuperación.
|
Las técnicas grupales deben abordar la recuperación en equipo y con
un facilitador entrenado, recordemos que los Primeros Auxilios Psicológicos
se otorgan de forma coordinada con un líder de grupo y éste deberá llevar la estrategia
autocuidado y cierre de las actividades.
( para mayor información, consulte el lector interesado las técnicas de debriefing y defusing ). |
Ver el dolor de los demás y trabajarlo hace que subordinemos
nuestras necesidades, pero debemos tener conciencia de que la energía no es
infinita, de no cuidarnos, se pierde una persona importante y preparada.
Imagen tomada de Facebook
Cuídese y déjese cuidar por su equipo y por su coordinador.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Primeros Auxilios Psicológicos en caso de sismo
El objetivo de los Primeros Auxilios
Psicológicos es dar apoyo inmediato a la
población afectada, para disminuir el impacto del incidente crítico, facilitar
la identificación de sus capacidades para hacer frente y encauzar el regreso a
la vida normal, contando con esta experiencia para aumentar su seguridad y
conocimiento para el futuro.
En niños de 3 a 9 años, lo recomendable es lo
siguiente:
•Contener, evitar que sigan en llanto o que
se salga de control manifestaciones mayores de estrés y ansiedad
•Calmar: Permitir que hagan algo que los
distraiga, como dibujar, jugar, acercarlo en lo posible a sus juguetes
•Informar: cuando su edad ya es mayor a 9 -12
años, se le debe informar lo sucedido con el fin de que no saque conclusiones
erróneas, ni asigne culpabilidades.
•Normalizar, que no se sientan los únicos que
están afectados o que sólo ellos tienen temor, explicar que los adultos también
se han afectado aunque no lo demuestren igual.
•Consolar, tendrá que aceptar paulatinamente
su pérdida, pero debe sentirse seguro y protegido por los adultos que en su
vida son significantes como padres, tíos abuelos.
Imagen tomada de http://endimages.s3.amazonaws.com/cache/61/2a/612af45da6c370b2889013dc9744a9d8.jpg
El objetivo de los Primeros Auxilios
Psicológicos es evitar que el Trastorno
por Estrés Agudo (que se da por enfrentar un evento crítico, como por ejemplo un sismo, que es
de gravedad importante, pero remite en pocas horas) no se convierta en
Trastorno por Estrés Postraumático (grave, de respuesta a un evento excepcional,
no remite sin ayuda profesional y los síntomas duran más de un mes, requiere
ayuda profesional)
En adolescentes se recomienda:
– Entender que ya previamente pueden estar
presentando confrontaciones con los adultos, viven a su modo la incertidumbre y
estrés, mismo que se suma al que ya traían naturalmente por los cambios que se
llevan a cabo a su edad.
–Ayuda mucho dejarlo con sus similares, que se
desahoguen y apoyen con los amigos y compañeros de su edad.
–Invitarlos a participar en las tareas de apoyo a
los demás, se debe cuidar especialmente que no inicien o se incrementen los
consumos de alcohol o drogas (esto igual que con los adultos).
Los adultos deben ser escuchados sobre sus
inquietudes y resolver todas las dudas para evitar rumores y que no se genere
pánico, darles la explicación de los recursos con que se cuenta, (los
albergues, los centros de información, líneas telefónicas, portales
informativos, apoyos por las autoridades), explicarles que el susto, el impacto
es normal que les dure unos tres días, pero que todo tenderá a normalizarse y
que ellos mismos propiciarán el regreso de su vida a la normalidad
Las reacciones normales que pueden presentar los
adultos pueden darse en varios campos:
–(cognitivos) aquellos que les hacen dudar de
su memoria, de lo que conocen, de la noción del tiempo.
–(físicos), mareos, náuseas, agotamiento,
baja energía, temblores, dolor de cabeza, espasmo muscular.
–(conductuales) agresividad, mecerse mucho,
gritar, tirarse al suelo, golpearse.
–(emocionales) reacciones de angustia, crisis
de ansiedad, miedo, pánico, embotamiento.
Debe tenerse presente que si estos síntomas duran
más de cuatro semanas deben consultarse con especialistas para poder superar el
incidente crítico.
Los adultos a partir de sus propias
capacidades, se deberán integrar a las labores de ayuda y superar el incidente,
ya sea apoyando en la distribución de agua potable, víveres, ropa, organizando
los espacios para pernoctar, invitándolos a cuidarse, no dejar pasar las horas
de comida y tratar de dormir las horas que su cuerpo pida, en caso de que el
nerviosismo no los deje dormir, invitarlos a descansar y mantener su higiene
personal, todo abona para la salud.
Finalmente debe evitarse que el incidente deje
secuelas, habiendo aceptado que todos presentan síntomas o molestias por el
incidente vivido, que se sientan seguros y protegidos por los primeros tres
días y tiempo después por los apoyos menos cercanos, como folletos, teléfonos
de ayuda, líneas de ayuda psicológica, grupo coordinador de apoyos en el
albergue y buscar ayuda si pasadas las cuatro semanas, siguen
hablando todo el tiempo del incidente, se les repiten en el pensamiento las
escenas del sismo, tienen dificultad para conciliar el sueño.
Proponerles que ellos son parte importante de la
reconstrucción no solo de sus casas y comunidad, sino de regresar a la vida
normal y alcanzar una superación al poder capitalizar la tragedia para estar
prevenidos, capacitados para eventos similares, aprender estrategias mínimas de
rescate y valorar la maduración y aprendizajes obtenidos para entender que los
eventos críticos como desastres naturales suceden, pero la vida continúa.
Con base en el curso Primeros Auxilios
Psicológicos de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







