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viernes, 5 de febrero de 2016

Prueba de Personalidad Triple T

Con la proliferación de métodos de autoayuda y autodiagnóstico, la globalización nos permite acceder a métodos cada vez más rebuscados para reconocer las características propias de personalidad, así como signos y síntomas de algunas patologías, las cuales no requieren de una prueba de confiabilidad, pues su funcionamiento está más que demostrado. Esto es sabiduría popular que se traduce en autoconocimiento y por supuesto, mejora. Cada cultura ha aportado sus muy peculiares métodos de evaluación, diagnóstico y tratamiento, y he aquí la innovadora evaluación de la personalidad llamada de la triple T. (taco, torta, tamal), que se volviera viral con el hashtag #3T-Test o #prueba-triple-T

La autoevaluación es muy sencilla (como todas las evaluaciones silvestres) simplemente anota tu puntuación en cada uno de los reactivos, al final, suma el total de puntos y busca tu diagnóstico en la escala de resultados. Recuerda, no hay respuestas correctas e incorrectas, solamente un índice de salud mental.
Anota en algún lugar tus respuestas para hacer la sumatoria al final y conocer tu diagnóstico, si necesitas ayuda de más, descarga la imagen con la tabla para anotar resultados.

PRUEBA TRIPLE T

1.- Como tacos, tortas, tamales y antojitos en cualquier local o puesto, sin cuestionar su higiene.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
2.- El tamal solo es un alimento ligero, prefiero guajolota.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
3.- Pregunto por cualquiera de los tres sabores básicos del tamal, no pido gourmet ni sabores exóticos.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
4.- Me como los tamales desde su hoja y no con tenedores ni cucharitas.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
5.- Pido y empiezo a comer tamales sin importar si el local cuenta con servilletas o gel antibacterial
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
6.- Puedo mencionar 10 variedades de tacos en menos de 15 segundos (Cultura General)
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
7.- Los tacos al pastor se sirven sólo si el trompo está a la vista,  no la carne frita ni en comal.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
8.- El suadero es más salado que la cabeza
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
9.- No cualquier taco puede acompañarse de rábanos
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
10.- Me como los tacos en tortilla doble, no simple, eso no hace diferencia para el cuidado del peso.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
11.- Tengo claro que la salsa habanera es nacional y la tabasco es de importación.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
12.- La machaca, la barbacoa y la cochinita pibil, son aportaciones del norte, centro y sur del país respectivamente.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
13.- La piña en almíbar no es uno de los ingredientes de la torta cubana.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
14.- Una orden de molletes equivale a una torta
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
15.- La torda ahogada es más parecida al pambazo que a los huevos ahogados.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
16.- No existe la torta caliente de carnes frías.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
17.- Conozco por lo menos dos tipos de tacos que al dorarse toman el nombre de instrumento musical
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
18.- Existe a la venta la torta de chilaquiles, la torta de tamal y el taco de migajas.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
19.- Creo que nunca me han dado tacos de carne de perro ni de chivo los tamales.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
20.- El taco de ojo es el que menos calorías contiene, pero quema más.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
21.- Cuando salgo a comer, digo “voy a echarme un taco”.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
22.- Puedo mencionar cinco juegos de palabras con los tacos además de “taco holgado”, “taco rriendo” y “taco torro”
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
23.- Te han acusado de comer la torta antes del recreo.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
24.- Consideras bochornoso que se te ande deshojando el tamal.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
25.- El panini es una empanada grande, la empanada es una copia de la quesadilla y la quesadilla es un taco cerrado.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
26.- A ojos cerrados y sólo tocando, puedo identificar las diferencias entre bolillo, telera, baguette, birote, chapata, cuernito, semita, hojaldra y bagel (5 si puede con todos, 1 si no conoces alguno).
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
27.- Conoces en qué coinciden tamal y tlayuda, así como machaca y coyota.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
28.- El camarón se come en taco y tamal pero no en torta.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
29.- De las siguientes tortas, una no es de temporada (se consigue todo el año), romeritos, bacalao, pavo.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
30.- Tamal. Taco y Torta, ese es el orden de preferencia para seleccionarlos como platillo en celebraciones
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta






Evaluación:
De 121 a150 puntos:
Tienes excelente observación, memoria, razonamiento y asertividad, eres una persona que logra hacer generalizaciones y también una discriminación fina, tu dominio de la cultura general es amplio y demuestras gran capacidad de asimilación de conocimientos por experiencia, no solamente por libros o la academia. Tienes la capacidad de integrar conceptualmente lo que quieres o deseas, has pasado el nivel en el que puedes inventar o proponer la torta o el taco nuevo que se volverá famoso, gracias a tu innovación y creatividad. Eres de las personas que toman riesgos y que se orientan al éxito. Una recomendación para ti sobre taco o torta estaría de más, la próxima vez pide esa combinación que se te había antojado y que sabes que va mejor con los condimento que se te ocurren.
De 91 a 120
Tu conocimiento de la cultura del País tiene muy buen nivel, pero ciertamente no posees una memoria privilegiada que te permita organizar tus observaciones, posees asertividad para expresar lo que quieres y necesitas, pero no siempre consigues todo lo que te propones, no te conformas con menos, pero tus expectativas tampoco son de muy alto nivel, un poco más de ambición no te haría mal, ya que cuentas con las herramientas y el bagaje cultural y mental para lograr tus más altas metas. Te falta ir a una feria gastronómica donde pruebes una variedad de 15 o 20 tacos más, acercarte a torterías populares y no a los grandes centros comerciales ni áreas de comida rápida. Probar más sabores de tamal no está mal.
De 61 a 90
No se puede saber si posees una buena memoria para retener los conocimientos que la experiencia te aporta, porque existen muchos prejuicios que no permean bien tu percepción del mundo, tiendes a desorganizarte y guiarte por conductas repetitivas y sobre protectoras, es poco lo que te abres a los demás porque ves más amenazas que potencialidades. La aparente ignorancia, tiene un trasfondo de desprecio y de discriminación a la cultura local. Buscas riqueza y felicidad lejos de donde la tienes al alcance, piensa esto y pide una torta sin picante, sin condimentos y sin cebolla, porque crees que es más importante traer un aliento “confiable” que probar el amplio espectro de sabores que la vida te ofrece.
De 31 a 60
Bienvenido al País, encantado de darte un tour por la rica, extensa y variada gastronomía que una cultura milenaria te ofrece, ¡ah! ¿Qué? ¿no eres extranjero?, entonces abre esa cortina que no te deja mirar el sol, vivir con miedo nunca llevó a nadie por el buen camino, es momento de plantearse metas y permitirse aprendizaje por ensayo y error, un raspón en las rodillas enseña mucho más a un niño sobre el futbol que horas detrás de una pantalla o libros explicándolo. Salir y probar sabores, experiencias, cuestionar, atreverse a preguntar, no aceptar menos de lo que mereces y estar dispuesto a dar un poco, a correr riesgos es lo que hará que tu vida se enriquezca. Necesitas probar una torta de cochinita pibil con cebolla morada y rajas de chile habanero, o una orden de tacos de carnitas surtidas maciza con gordito y si no te arriesgas, al menos intenta con el taco de ojo. (live! damn it!)
30 o menos 
(si sacaste menos, lo que necesitas es repetir la primaria, a ver si ya aprendes a contar) Si tu calificación fue de 30, una de dos: es la primera vez que escuchas el nombre de México y la palabra gastronomía o del planeta que vienes quisiste conocer a los humanos por el blog equivocado. Da tu primer paso con unos tacos de guisado, con mucho arroz, pero no acorazados, y un tamal de dulce, pero le haces a un lado las pasitas. Y si alguna vez el atole te quema, de ahí en adelante le soplas hasta al jocoque.



Imagen tomada de http://graphics8.nytimes.com/images/2012/09/16/travel/16CHOICE_SPAN/16CHOICE6-articleLarge.jpg




viernes, 26 de julio de 2013

Minions, Pensamiento Asertivo II


Pensamiento Asertivo II

 La palabra minion en México (no necesariamente en castellano) no tiene un equivalente, las equivalencias más cercanas son secuaz, esbirro y paniaguado, esta tercera porque lo dice la Real Academia Española de la Lengua, yo no creo que sea una palabra de alta frecuencia.

Secuaz es un adjetivo que se usa más como sustantivo en sentido peyorativo para referirse a quien sigue el partido, doctrina u opinión de otro.

Esbirro es aquel oficial de justicia con rango inferior o seguidor a sueldo movido por interés.

Paniaguado es aquel servidor de una casa, que recibe del dueño de ella habitación, alimento y salario. En todo caso hay aproximaciones como la palabra derivada del náhuatl Contlapache (encubridor) o compinche (amigo, camarada), pero no, ninguna, logra la equivalencia del estereotipo cinematográfico minion.

Luego de revisar esos interesantísimos, útiles y simpáticos personajes que aparecen en las dos películas de “Mi villano favorito” (forzada traducción de “Despicable me”, me explico un poco porqué no hay una traducción y los seguimos llamando minions. No hay una palabra que los describa.

Advertencia las siguientes líneas pueden herir susceptibilidades y no ser bien recibidas por personas sensibles o nacionalistas orgánicos. Si usted no soporta la autocrítica o considera un dogma el nacionalismo a ultranza, oprima inmediatamente  <ctrl-w>.


 - -bye - -



Si usted no oprimió la combinación de teclas o lo hizo  por curiosidad y ya regresó a mi blog, entonces conocerá mi exposición de motivos.

En primer lugar tengo que decir que este texto fue motivado por un post en Facebook que dice algo así como “Hay que ser como minions, … en donde los pongan se adaptan  y además SON FELICES!”,  en pocas horas ya llevaba cientos de likes, había sido compartido decenas de veces y se llenaba de comentarios a favor de la felicidad, la ternura y dejarse fluir. (facebook.com/CharoFernandezOficial), en Twitter ya se había retuiteado varias veces también.


En segundo lugar sé que hablar de las características de personajes que en su totalidad son creados por un equipo de animadores cinematográficos, que no hay margen ni para las diferencias  individuales  del actor que los interpreta o hace el doblaje, es tan artificial como hablar del aroma de las flores de plástico o papel.

Por lo que se ve en las dos películas, los minions, son un equipo de trabajo creados ex profeso para ayudar al villano a concretar sus malvados planes, entre sus características se encuentra que laboran en equipo, pero nunca se lo toman en serio, pareciera que están jugando porque disfrutan lo que hacen, son leales y fieles en extremo a su jefe (no necesariamente su creador), ponen todo su potencial y habilidades a disposición de una causa común, todo lo realizan con una sonrisa y tienen la risa fácil para cuando algo les parece divertido. Hablan un idioma común y son capaces de recibir instrucciones y llevarlas a cabo al pié de la letra pero sin temor de innovar métodos o inaugurar atajos. Manejan instrumentos, vehículos, si alguna vez caen se levantan o su naturaleza los hace rebotar y siguen sonriendo. Se comunican efectivamente entre ellos  y se distribuyen el trabajo de igual a igual; se llevan pesado y se aguantan.



Son innovadores y no reparan en creatividad, lo mismo pueden crear un unicornio de juguete a partir cepillo para baño y cono de helado, que disfrazarse para ir al supermercado y pasar desapercibidos.  No temen manejar maquinaria nueva ni divertirse al corregir sus desatinos.



En los contratiempos se muestran solidarios y por ejemplo, sacrifican sus pertenencias por evitar la bancarrota de su jefe.

Finalmente son desinhibidos y emocionales porque expresan sentimientos y reclaman hasta un beso de buenas noches. Paradójicamente no se sienten inferiores, ni serviles y mantienen su individualidad ante tanta uniformidad.



¿Porqué no hay un equivalente a minion en nuestra cultura?

El trabajo en equipo no es lo nuestro, no podemos colaborar de igual a igua­­l, el trabajo no lo consideramos divertido, ni enriquecedor, no es un motivo para sonreir, no nos gusta estar uniformado, perderse en una multitud nos parece una afrenta a la individualidad,  aunque ese afán de saberse diferente implique tomar desviaciones o ir contra la corriente per se.

El reto que muchos de nosotros tomamos en el trabajo es del menor esfuerzo, como si la competencia consistiera en rendir lo menos posible y cuidar que los demás tampoco lo hagan. Un estándar bajo, libera de exigencias, esconder las habilidades y creatividad para otro momento, pues seguro se les puede sacar un provecho individual. En un ambiente de trabajo es extraño ver personas sonriendo, pues si alguien se mantiene completamente serio es porque está concentrado, si alguien de plano pone cara de molesto es porque ya ha dado más de lo que se esperaba y no recibe el debido reconocimiento. Si por el contrario, alguien sonríe y está contento es sospechoso por anormal.

Somos seguidores de instrucciones, pero inamovibles, si acaso el entrenamiento nos llevó a apegarnos al instructivo, ese es pretexto para detener el trabajo cuando una de las piezas no está cumpliendo su objetivo, tendrá que resolverlo quien tiene esas instrucciones diferenciadas.  También somos creativos, pero para obtener algún provecho, (esto es una desviación y se llama corrupción) pues si luego de seguir el manual o instructivo encontramos una manera de hacerlo fácil, guardamos el secreto y lo utilizamos como el plus que nos beneficia, y que sería pecado compartir.

En el trabajo no nos podemos “llevar” es decir, jugar bromas, pues hemos aprendido que esas deben ir en un solo sentido, si nos la regresan es por ardidos, no por sentido del humor, se menosprecia aquel que no soporta que le hagan una broma, o que no la aguante, pero de ninguna manera permitimos que nos apliquen alguna. Por eso se habla de acoso laboral, porque el sentido del humor lo ejerce quien ostenta superioridad jerárquica y tiene el poder de sancionar si la broma fuera en su sentido también.

En los contratiempos del jefe o empleador, no se da propiamente una solidaridad, se evalúan la repartición de bienes y el nuevo destino de nuestra “lealtad a toda prueba”.

Trabajar y colaborar de igual a igual no es lo nuestro, por eso hay un infinito organigrama y puestos de trabajo diferenciados por nombres y niveles donde uno se siente diferente al otro aunque sea por una letra en su clave, el técnico “A” el Técnico “B”, el profesionista “titular” y el profesionista “principal” o el profesionista “en jefe” o el profesionista “homologado”, de los cuales no hay una clara diferencia, pero ellos se tienen que llamar diferente. Tampoco existen ya los nombres reales para los empleos:  ”obreros”, “jornaleros”, “auxiliares”, sino que todos deben llamarse gerente o subgerente, vicepresidente o “jefe de” o “especialista en”. Un viejo chiste dice que un marido llega con su mujer a presumirle que le han dado el cargo de vicepresidente y ella le dice –¡gran cosa!, hasta en el supermercado hay un vicepresidente encargado de las bolsas. El marido para demostrarle que no, pone el altavoz en el teléfono, marca al supermercado y pide que lo comuniquen con el vicepresidente de bolsas… la recepcionista le pegunta: - ¿con el de bolsas de papel o con el de bolsas de plástico?.

Los minions son seguidores y eso es de lo que más carecemos en la actualidad, dice Warren Bennis, que el día de hoy todos queremos ser y desarrollar líderes, pero que faltan seguidores, nadie quiere asumirse como seguidor de nadie sino ser líder. Los minions tienen clara esa estructura de autoridad y no les crea conflicto mantenerse en esa línea.

En fin los minions en el cine nos han robado el corazón, mucho tiene que ver que admiramos lo que no tenemos, como la capacidad de mostrar emociones, requerir un abrazo, pero también la asertividad para callar al impertinente sin dañarlo y sin culpa, los minions callan o quitan de su camino al compañero inoportuno, con seguridad y certeza, sin quedarse tiempo a lamentar ni a elaborar planes de venganza, del mismo modo al que callaron o quitaron del camino, aprende de su error y no se convierte en mártir ni se deprime o aisla, se enlista para saberse útil de nuevo.

Así que si algo hay que aprender de los minios, que sea eso, disfrutar, dejar fluir, hablar poco, si el lenguaje es limitado, aprovechar la comunicación no verbal, integrarse como equipo, entender el valor de colaborar para un bien superior, vivir en aquí y ahora desde nuestras circunstancias y condiciones, encontrar motivos para reír en la vida cotidiana y nunca, nunca dejar de emocionarnos y sorprendernos.


jueves, 2 de mayo de 2013

Pensamiento Asertivo I


Pensamiento Asertivo I


Este tema forma parte de un curso y entrenamiento que no he tenido oportunidad de impartir, pero que emerge constantemente cuando tengo que trabajar en equipo o más aún resolver conflictos de equipos de trabajo, ¡cuánto podríamos avanzar sin el lastre que la falta de asertividad provoca!.
Sin irme a una definición académica de la asertividad, en general, en este concepto convergen en primer lugar la palabra que le da origen: certeza, del latín assertus: afirmación de la certeza de una cosa. Comunicarse con asertividad tiene que ver con conocer y respetar los derechos propios, defenderlos siempre en un contexto de respeto a los derechos de los demás. Así de simple para entender, aunque no de aplicar. La asertividad se relaciona también con la expresión de los sentimientos, los deseos y el comportamiento adecuado en determinadas situaciones sociales.
Se  considera la asertividad como un rasgo de personalidad, lo que implica que unos nacen con ella y los que no, pueden alcanzarla con entrenamiento. Sus principales beneficios son la disminución de conductas de decaimiento u hostilidad, no dejar que la dignidad propia sea pisoteada y reducir la ansiedad.
¿Cómo le digo que no?
Esta frase que he escuchado tanto en personas mayores cuyo rasgo de  amabilidad es superior inclusive al de supervivencia. Considerar que se está incapacitado para decir “no”, es un grave error, que como todos los errores trae consecuencias. La principal es esa incomodidad, esa insatisfacción consigo mismo de tener que hacer algo, ceder en un razonamiento con el que no se está de acuerdo, es la ansiedad que genera sentirse incapaz de expresar opiniones propias y devaluar la propia persona a situaciones o hechos indeseables.
No basta con decir “no”, parece que estamos comprometidos a dar explicaciones tan largas y de implicaciones tan graves que hasta mentir se convierte en una falta menor.
“- Por educación le tuve que decir que si-“
Entre muchos de los paradigmas retorcidos con que hemos vivido está la creencia de que uno debe ser amable y cordial hasta con quien no lo merece, aunque eso comprometa nuestra estabilidad, tranquilidad, horarios, saltarse comidas, no dormir, perder recursos y lo peor, sentirse usado, pisoteada la dignidad. Además de estar entre la espada y la pared porque en caso de negarse, habrá un sentimiento de culpa.
“-No seas malo, hazme el favor que te pido – “
Y con tal de no ser malo (con los demás) uno puede ser malo consigo mismo, pues hacer un favor contra la condición de volverse el malo del cuento, el malvado de la historia o el villano de la aldea, no reduce la ansiedad, ni el resentimiento en el caso de saberse manipulado por otras personas. En este mismo blog el año pasado ya escribí sobre las técnicas de influencia social y el chantaje es una de ellas, ( http://jesusorduna.blogspot.com/2012/02/y-tu-por-que-votas.html  )
“Que dice mi Mamá que siempre no”
Es una forma de lograr un "no", pero quizás la más aberrante, no digo que sí pudiendo ayudar, pero digo que no exhibiendo que no tengo la capacidad de decidir. Alguien que tiene control sobre mí, decide lo que hago y lo que dejo de hacer, es más sano, un “no quiero”. Manifestar que es una cuestión de voluntad hacer o no algo, es un valor agregado al respeto de uno mismo. Lo hago porque quiero hacerlo, no porque alguien me lo imponga, me reprenda o por culpa. En capacitación se tiene muy claro el ”no puedo”: “Si no sabe, le enseñas, si no puede, lo cambias de tareas, pero si no quiere, no hay nada que hacer”.
“Lo  hice con tal de que se callara, le presté dinero para quitármelo de encima, le dije que si para que dejara de molestarme, accedí con el fin de que se quitara de mi vista”
Con esas razones, lo que en realidad se hizo fue triangular, es decir, ceder a algo con tal de quitarse un lastre o una molestia, es una forma de justificar la incapacidad de decir NO. Porque con la asertividad llevada a la práctica, en el primer caso hubieras logrado que se callara, quitártelo de encima y detener sus hostilidades enfrentándolas per se y no accediendo a algo que al final de cuentas no querías hacer.
“No vayan a creer otra cosa”
Esta sentencia se relaciona mucho más con la debilidad personal, con complejos y con una sobre valorada opinión de los demás. “Con tal de que no crean que soy egoísta” le tuve que dar explicaciones y ceder en algo que yo no quería. Esta conducta puede disminuirse con autoconocimiento, es decir, si alguien me critica de vanidoso, acepto que algo hay de eso, si me critica por impuntual o por desconsiderado, tener claro que alguna de esas características me pertenecen y estoy trabajando o al menos adaptándome a ellas. Conocerse y aceptarse es una conducta más sana que aparentar o tratar de modificar la imagen que los demás tienen de mí.
“Con tal de no saludar a esa persona, di dos vueltas a la cuadra”, “para que no me digan tacaño, cooperé, pero me quedé sin comer lo que quería ese día”. “Para que no me preguntaran por mi impuntualidad, entré por la ventana”. “No quería verme diferente a los demás y salí a comprarme ropa apropiada para esa ocasión”…. Podría dar más ejemplos, pero el común denominador que quiero resaltar es la economía: la falta de asertividad puede ser costosa, en tiempo, dinero, riesgos o  hasta perderse de experiencias. La respuesta asertiva de ninguna forma es una oposición a las normas ni una falta de compromiso o desaire por las reglas establecidas. Recuérdese aquí no sólo el comportamiento adecuado en situaciones sociales, sino actuar con respeto a los derechos propios en el contexto de respeto a los demás. Un contra ejemplo dramático lo recuerdo de una amiga platicando que a su fiesta de XV años no pudo invitar a sus amigos que su papá armó una gran fiesta y ella se la pasó llorando porque nadie de los invitados era cercano. Y poco después se pasó llorando en su boda porque su papá la “casó” con quién él decidió y entonces se la pasó llorando en la boda, platicado esto dos décadas después cuenta cómo tuvo que divorciarse a los pocos años y haberse perdido las experiencias propias de esa edad. Ahí están los costos.
Ser excesivamente asertivo.
Eso no existe, uno no puede caer en excesos si se tiene presente el respeto a los derechos propios y ajenos, existe un sano punto de equilibrio.  Aquella persona que hace críticas ácidas y no solicitadas no es asertivo, aquel que se precia de decirles a todos sus verdades, aquel que presume de observador y  a todos les encuentra la paja en ojo, o es experto en poner el dedo en la  herida, no están siendo asertivos, algún derecho está pasando por alto, algo no está respetando o en alguna conducta se está excediendo, no  en la asertiva, insisto por definición no puede ser excesiva.
Entrenamiento para ser asertivo:
Como rasgo de la personalidad, con mucha envidia podremos ver que hay gente asertiva, que luego de expresar su punto de vista, de negarse o de comprometerse a algo, no se quedan con culpa ni con aversión de los demás, aquel que entre el público del teatro es capaz de solicitarle al otro que no hable sin ofenderlo y sin opción de réplica, está siendo asertivo. Aquel que se sobrepone al chantaje y tiene la seguridad de negarle un favor descomunal a otra persona que con llanto en los ojos lo pide como última opción. Está siendo asertivo.
Pero no todos somos así, algunos nos queda una extraña sensación de sentir que el otro comete abuso, pero ni modo ya le dijimos que si. Que no queríamos hacer algo pero no había opción, como si no pudiéramos elegir. Que ya quiero terminar una conversación que no lleva a nada, pero el otro se puede ofender.  De no haber nacido con esa característica entonces se puede desarrollar.
Primeramente uno debe ser suficientemente reflexivo, sabiendo que ser asertivo tiene que ver con el respeto a uno mismo y a los demás, detenerse unos segundos a preguntarse qué pasa si accedo, qué pasa si me niego y cómo me sentiría después de cada una de las opciones. Imaginar el estado emocional posterior es un buen calibrador para manejar la situación.
En segundo lugar medir las consecuencias, qué pérdida hay en caso de no acceder y qué ganancia, el análisis costo-beneficio no sólo es monetario, tiene que ver con el tiempo invertido y las emociones que se comprometen, así que negarle un favor a un amigo, si este fuera el peor de los casos, ni me dejará con emoción negativa (un amigo siempre lo entenderá) pero invertir más tiempo del que uno estaría dispuesto a ofrecer puede traer consecuencias mayores. La premisa básica es te respeto, pero primero me respeto yo, en cuestiones de pareja sería: te quiero, pero más me quiero yo, pues de no quererme a mi mismo, no valorarías el amor que podría ser capaz de dar.
Tercero: todo se logra con entrenamiento, aquellas  personas que se creen incapaces de decir que no, o de negarse o de emitir una opinión propia aunque difiera de la del líder, les puedo asegurar que la capacidad sí la tienen, sólo tienen que agregar respuestas a su repertorio. Frente al espejo uno puede pronunciar las palabras “no”, “no estoy de acuerdo”, “tengo derecho a pensar diferente”, “me cansa que me llames tanto”, “hoy quiero salir a comer solo”,  “tengo una idea, hagamos una fiesta”,  “siempre me has gustado”, “eres importante para mí”, “te extrañé”. Etcétera.
Repetir las frases frente al espejo, es una forma de integrarlas al repertorio, de manera similar a hacer una acrobacia física, seguramente la primera vez, me caeré, pero la segunda, cuidaré ese detalle que me hizo caer”,  “la tercera vez me pasé y di dos vueltas más de las planeadas”, la cuarta vez me hubieran calificado con ocho, pero con el paso del tiempo y seguir practicando puedo logar el 10 olímpico. De esta misma forma, uno puede practicar el “no quiero”, y ser consistente en la respuesta ante la lluvia de intentos: “no te quita nada”, “no te tomará mucho tiempo”, “tu puedes hacerlo”, “si quieres no me des 100, sólo 50” (ojo con la técnica de la bola baja), ante todas las respuestas uno puede practicar “no, no me quita nada” no me cuesta tanto, quizás no me tome mucho tiempo, seguro que puedo hacerlo, etc. Pero con toda certeza te digo que no quiero, no me sentiría bien de hacerlo.
¿Y para qué sirve ser asertivo?
Entre otras cosas para evitar los abusos, no necesariamente en el adulto, pero los niños deben aprender a decir “no quiero que toques mi cuerpo”, “no me dejes sin mis juguetes”, “no quiero prestártelos”,  “respeta mi tiempo”, “no me golpees, respétame”, “no quiero probar esa sustancia”.  Los adultos por su parte: “no puedo dedicarte más de mi tiempo”, “me gustaría ir pero no ahora”, “te puedo prestar dinero, pero no estoy seguro” (recuerdo una conversación en la fila del banco donde un compañero le pide a otro que le preste dinero y entre sus razones están que se gastó la mensualidad que tenía que entregar, que recibió un ultimátum por no pagar tres meses su tarjeta de crédito, que le urge pagar el préstamo que le hizo otro amigo, que tiene muchas deudas y ya no puede con ellas…. Su interlocutor simplemente dijo: con esos antecedentes no puedo arriesgarme a prestarte.)
Tranquilidad: nada hay más gratificante que haber dado la respuesta correcta, en el momento correcto a la persona correcta.