viernes, 14 de junio de 2013

El Chamán, el Nahual y Hombres de Poder

El Chamán, el Nahual y Hombres de Poder
Por Jesús Orduña

El Nahual, se ha conceptualizado como el espíritu de un animal que se encarga de proteger y cuidar a cada persona desde su nacimiento, en la tradición maya, azteca y tolteca, entre otras, se manifiesta como una imagen que aconseja o guía en sueños, o se presenta como cierta afinidad con el animal que a cada quien le tocó.

Todo nahual tiene la capacidad de mostrar el camino o guiar a los demás hacia el espíritu, convenciéndoles de que en el interior de cada persona hay una fuerza poderosa que la vincula a Dios. Por lo general el nahual es quien les orienta para que descubran quienes son en realidad y quien les ayuda a encontrar su propio espíritu, su propia libertad, su propia alegría, felicidad y amor.

Como muchas de las creencias, tradiciones y costumbres del México prehispánico, la existencia y persistencia del nahual pareciera una derivación de pensamiento local, regional, acotada y delimitada por circunstancias de tiempo y espacio, sin embargo, se encuentra relacionado con fenómenos similares en otras regiones, culturas y en otras épocas, es lo que hoy llamamos fenómeno global,

Específicamente se relaciona con el chamanismo, fenómeno representado principalmente por siberianos, bantúes y afroamericanos. Se trata de un conjunto de creencias y prácticas tradicionales enfocadas a la comunicación con el mundo de los espíritus. Entre las creencias sobre chamanes, está la de que los espíritus existen y que juegan un papel importante tanto en las vidas individuales como en la sociedad humana, a los chamanes se les atribuye la capacidad de comunicarse con el mundo de los espíritus. El chamán puede curar enfermedades causadas por aquellos espíritus malignos, se dice que puede dejar el cuerpo para entrar en el mundo sobrenatural con la finalidad de buscar respuestas y que las imágenes de los animales bien pueden ser evocadas como guías de espíritus, como presagios y portadoras de mensajes.

Los nahuales, entonces, son chamanes que tienen la facultad de convertirse en animales, poseyendo en cuerpo y el espíritu de la fiera. Más que la posesión del cuerpo del animal, se trata de una transformación mágica del chamán en esa bestia. El poder del nahual estará dado por el animal escogido: los más fieros unirán sus vidas la del puma, jaguar, águila, oso, caballo o serpientes, mientras que los más débiles lo harán con perros, gatos o pájaros. Esta transformación no debe ser confundida con otras creencias mágicas que dicen que al morir una persona, su alma puede pasar a otra persona o alojarse en el cuerpo de un animal, vegetal u otro ser viviente.

Particularmente en el caso de Mesoamérica, el nahual es un animal que está vinculado en una relación de codependencia con un hombre determinado, de modo que mientas estén unidos, lo que le ocurra a uno repercutirá en el otro.

En México, el brujo o chamán tiene entre otras atribuciones, la de cambiar de la forma humana a la de su nahual y así poder aprovechar las características de éste último.
Entre las funciones que desempeñan los chamanes, está la curación, liderar sacrificios, la conservación de tradiciones a través de historias y canciones, fungir como videntes y muy ampliamente como mediadores.

Un mediador de la cultura es visto como un comunicador de la comunidad con los espíritus. En las culturas amazónicas, se le identifica con el jaguar, que es capaz de moverse libremente en la tierra, en el agua y trepando árboles en algunas otras culturas se reconoce también al árbol chamánico como símbolo de la mediación, ya que el árbol tiende sus raíces hacia el mundo inferior, su tronco pertenece al medio, es decir al mundo habitado por los humanos y su copa se relaciona con el mundo superior.

El nahual, se distingue del resto de los humanos por el profundo conocimiento que posee de los animales, las leyes de la naturaleza, los seres humanos y, sobre todo una sensibilidad y sentido de la observación fuera de lo común. Tiene como misión, mantener el equilibrio cósmico, social y cultural y restablecerlo cuando ha sido perturbado. Puede ser un líder religioso, social, político, espiritual, para lo cual tiene que ser un individuo inteligente y responsable, un ser humano que sabe lo que hace y porqué lo hace, esto generalmente se confronta con la percepción occidental acerca de enfermedades mentales que convierten a alguien en chamán, pues el chamán, es al fin de cuentas, una persona preparada que posee el preparación y conocimiento, es el depositario de una sabiduría ancestral que ha sido transmitida de generación en generación


En los relatos documentados sobre chamanes, siempre está presente el aprendiz, aquél que normalmente es escogido o predestinado para seguir los pasos del maestro y que recorre un camino de autodescubrimiento y de hallazgos mágicos y sorprendentes que le provocan cambios de paradigmas en el pensamiento aparentemente normal y en estados de conciencia variables.
Ante tal información que pareciera, poco documentada y basada exclusivamente en creencias, el estudio formal de la conducta humana, converge en algunos conceptos similares: los arquetipos.

Un arquetipo es un modelo o ejemplo de ideas o conocimiento del cual se derivan otros tantos para modelar los pensamientos y actitudes propias de cada individuo, de cada conjunto, de cada sociedad. El Psicólogo Carl Gustav Jung, propone que en el mundo primitivo todos los hombres poseían una especie de alma colectiva, pero con el pasar de los años y la evolución, surgió un pensamiento y una conciencia individual que ayudó en gran medida con la formación del modo de pensar de cada cultura y de su tipo de actuar.

Jung, a principios del siglo pasado, estableció conexiones funcionales entre la estructura de la mente y sus manifestaciones culturales, tomando nociones de la antropología, sociología, la alquimia, los sueños, el arte, la mitología, la religión y la filosofía. Introdujo el término de “inconsciente colectivo” constituido por imágenes comunes a toda la humanidad y que se manifiestan simbólicamente en sueños o delirios (estados alterados de la conciencia) símbolos que aunque encubiertos, están presentes en leyendas, cultos y mitos de todas las culturas.

De todos los arquetipos identificados, algunos son los más recurrentes como el Nacimiento, la Muerte, la eterna juventud (identificado posteriormente como Peter Pan, o niño que se niega a crecer), la Cuaternidad (como símbolo de la totalidad, todo aquello que abarcan los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos o los cuatro aspectos psicológicos: sensibilidad, pensamiento, sentimiento e intuición). Otro Arquetipo frecuente es la Mandala (en Sánscrito, representación circular del macrocosmos, de los ciclos de vida, la perfección del círculo y de las formas concéntricas), también está el Viejo Sabio, por lo general representado como aquella figura del padre anciano que utiliza su conocimiento personal de la gente y del mundo para ayudarse a contar historias y ofrecer orientación, que de una manera mística, puede impresionar a su audiencia al mostrar quiénes son y en qué se convertirán, actuando de este modo como un mentor.

Los arquetipos algunas veces representan también al animal y los instintos básicos del pasado pre-humano, cuyas preocupaciones se limitaban a sobrevivir y a la reproducción, uno de ellos ha sido denominado “la sombra”, como esa parte obscura del yo, amoral como los animales, ni buena ni mala. Un animal es capaz de cuidar calurosamente a sus crías y por otro lado, ser un asesino implacable para conseguir alimento. Desde algunas perspectivas, esto podría parecer brutal y hasta inhumano, pero el animal simplemente hace lo que tiene que hacer, sin reflexión, de manera inocente.

En los temas del Nahual, Chamán y los Arquetipos, emerge recurrentemente el tema de los estados alterados de conciencia o estados variables de conciencia. El estado normal de conciencia va de la vigilia al sueño, la consciencia permite al sujeto dar una respuesta apropiada a los estímulos del medio ambiente y a los más complejos e intelectuales. Durante el sueño se tienen vivencias predominantemente visuales clasificadas como un fenómeno rico y revelador de deseos y temores.

Los estados alterados de la conciencia pueden ser producto de alguna enfermedad, ayuno, deshidratación, agotamiento, intoxicación, insomnio, pero también pueden ser inducidos mediante drogas y alucinógenos, autosugestión, deporte, hipnosis, meditación y miedo.

Los estados alterados son el coma, el estupor, la obnubilación y confusión mental. Científicamente los estados de la conciencia se han estudiado a nivel fisiológico y se cuenta con los modelos explicativos sobre las áreas del cerebro que son sobre-estimuladas o infra-estimuladas, de forma tal que no cabe duda, desde tal perspectiva, las referencias de los santos y de los místicos con estados alterados de conciencia como éxtasis y visiones, están claramente explicados como alteraciones neuroquímicas cerebrales y por tanto patológicas.

Y ¿cómo se relacionan estos conceptos con la falsa crónica de la fundación del Balumkanan?

El libro El Nahual, falsa crónica de la fundación de Balumkanan, escrito por Luis Armando Armendáriz Ruiz, se aboca a la explicación del origen y la fundación de Comitán permitiendo de un amplio vistazo conocer el estilo de vida de hace más de medio siglo. Pero con todo y que pareciera descriptivo, histórico, documentado, en realidad es una novela que lleva al lector de la mano de Pedro, el personaje central, por un mundo semi-mágico, con el encantamiento para el lector, que provocan las escenas finamente descritas sobre las tradiciones, los juegos, las comidas, los olores, los remedios caseros, la arquitectura, la religión, las relaciones familiares, las clases sociales, pero sobre todo el pensamiento del entonces y del ahora, el vaivén entre la moral religiosa y los resabios de las prácticas paganas, dos mundos que se repelen pero que hoy siguen conviviendo.

Luego de ese seductor encantamiento de cantos, juegos y elementos de las tradiciones, el lector se encuentra ante un inesperado bombardeo de datos, de imágenes, de leyendas, de nombres, de conocimientos de astrología e historia, con sus paralelismos en otras culturas.

Y así como queda en la mente un cántico inconcluso, una tonada que se repite y repite hasta buscar su conclusión o su cabal entendimiento, es inevitable reflexionar sobre el cúmulo de datos, el reto al pensamiento científico y el ingenioso casi erudito entrecruce, acoplamiento de ideas mágicas, leyendas y hechos que en su carácter de posibles se antojan replicables.

Pedro nace con su nahual, la misma nana Aurelia fue a buscarlo al jardín trasero, una araña, que en realidad era la forma que había adoptado Francisco Vendaño Trujío, mediador entre el mundo de los vivos y el de los espíritus. Pedro pasa después por un estado alterado de conciencia, al parecer por el piquete de alacrán o araña, ese salto de conciencia le permite ver con naturalidad los sucesos extraordinarios que se desarrollan en esa grieta del tiempo, o portal sin tiempo en que se convierte la otrora llamada cueva del Tío Ticho, en donde presencia la ceremonia de un hombre de poder, un chamán que tiene la facultad de invocar a los dioses, de reunir a los humanos (representación del inconsciente colectivo), de ejecutar el rito del que depende la continuidad del tiempo. (“al borde de la nada, el lugar a donde nadie va, de donde nadie regresa… donde la curva del tiempo se quiebra para iniciar otro ciclo”·). Emergen los arquetipos como protagonistas algunos y otros como parte del paisaje, durante la lectura, se muestra claramente la cuaternidad, esos cuatro puntos cardinales, esos cuatro dobles astros, que en su polaridad se muestran como los ocho dioses, los cuatro rumbos, las cuatro dimensiones del universo: Creador, creación, lugar y tiempo. Antes ya se había manifestado el arquetipo de la sombra: ante el llanto de la nana Aurelia, para que no se muera el niño, el nahual con la frialdad, casi inocente, insensible, le pide que no llore, que no trate de influir en los ciclos de la vida, comportamiento animal, ni bueno ni malo, así como es la araña que se alimenta de sus crías, no tiene connotación moral, simplemente hace lo que tiene que hacer.

Tomado de esa sabiduría milenaria también se muestra el árbol chamánico, de una forma mágica, demostrativa del poder del chamán, le explica a Pedro cómo “entre más profundas sean las raíces, más fuerte será el tallo y frondoso el follaje y los hombres y las aves del cielo gozarán de su sombra y comerán de sus frutos”. Si este libro hubiera sido concebido para dar una lección, seguramente sería esta, busca que tus raíces sean lo más profundas, que te den la fortaleza suficiente para que puedas llegar alto y compartir con los demás de tus frutos, al fin de cuentas este libro invita a profundizar en ese conocimiento y reconocimiento de nuestras raíces.


Para terminar, retomando el tema de los arquetipos, dije que se hacen presentes durante toda la lectura, lugar especial tiene el arquetipo del Viejo sabio, ese ser atemporal, que guía, cuida, conduce, dice Jung que “se presenta en situaciones en que haría falta visión de las cosas, comprensión, buen consejo, decisión, previsión, etc., pero no se puede conseguir por propios medios. El arquetipo compensa ese estado de carencia espiritual con contenidos que rellenan el espacio vacío, El «Viejo sabio» aparece como mago, médico, sacerdote, maestro, profesor, abuelo o como cualquier persona dotada de autoridad”, que utiliza su conocimiento personal de la gente y del mundo para ayudarse a contar historias y ofrecer orientación, puede impresionar a su audiencia al mostrar quiénes son y en qué se convertirán, actuando de este modo como un mentor. Ese arquetipo, yo lo encuentro a lo largo de toda la lectura, hasta lo puedo escuchar, es el narrador. 


jueves, 2 de mayo de 2013

Pensamiento Asertivo I


Pensamiento Asertivo I


Este tema forma parte de un curso y entrenamiento que no he tenido oportunidad de impartir, pero que emerge constantemente cuando tengo que trabajar en equipo o más aún resolver conflictos de equipos de trabajo, ¡cuánto podríamos avanzar sin el lastre que la falta de asertividad provoca!.
Sin irme a una definición académica de la asertividad, en general, en este concepto convergen en primer lugar la palabra que le da origen: certeza, del latín assertus: afirmación de la certeza de una cosa. Comunicarse con asertividad tiene que ver con conocer y respetar los derechos propios, defenderlos siempre en un contexto de respeto a los derechos de los demás. Así de simple para entender, aunque no de aplicar. La asertividad se relaciona también con la expresión de los sentimientos, los deseos y el comportamiento adecuado en determinadas situaciones sociales.
Se  considera la asertividad como un rasgo de personalidad, lo que implica que unos nacen con ella y los que no, pueden alcanzarla con entrenamiento. Sus principales beneficios son la disminución de conductas de decaimiento u hostilidad, no dejar que la dignidad propia sea pisoteada y reducir la ansiedad.
¿Cómo le digo que no?
Esta frase que he escuchado tanto en personas mayores cuyo rasgo de  amabilidad es superior inclusive al de supervivencia. Considerar que se está incapacitado para decir “no”, es un grave error, que como todos los errores trae consecuencias. La principal es esa incomodidad, esa insatisfacción consigo mismo de tener que hacer algo, ceder en un razonamiento con el que no se está de acuerdo, es la ansiedad que genera sentirse incapaz de expresar opiniones propias y devaluar la propia persona a situaciones o hechos indeseables.
No basta con decir “no”, parece que estamos comprometidos a dar explicaciones tan largas y de implicaciones tan graves que hasta mentir se convierte en una falta menor.
- Por educación le tuve que decir que si-“
Entre muchos de los paradigmas retorcidos con que hemos vivido está la creencia de que uno debe ser amable y cordial hasta con quien no lo merece, aunque eso comprometa nuestra estabilidad, tranquilidad, horarios, saltarse comidas, no dormir, perder recursos y lo peor, sentirse usado, pisoteada la dignidad. Además de estar entre la espada y la pared porque en caso de negarse, habrá un sentimiento de culpa.
“-No seas malo, hazme el favor que te pido – “
Y con tal de no ser malo (con los demás) uno puede ser malo consigo mismo, pues hacer un favor contra la condición de volverse el malo del cuento, el malvado de la historia o el villano de la aldea, no reduce la ansiedad, ni el resentimiento en el caso de saberse manipulado por otras personas. En este mismo blog el año pasado ya escribí sobre las técnicas de influencia social y el chantaje es una de ellas, ( http://jesusorduna.blogspot.com/2012/02/y-tu-por-que-votas.html  )
“Que dice mi Mamá que siempre no”
Es una forma de lograr un "no", pero quizás la más aberrante, no digo que sí pudiendo ayudar, pero digo que no exhibiendo que no tengo la capacidad de decidir. Alguien que tiene control sobre mí, decide lo que hago y lo que dejo de hacer, es más sano, un “no quiero”. Manifestar que es una cuestión de voluntad hacer o no algo, es un valor agregado al respeto de uno mismo. Lo hago porque quiero hacerlo, no porque alguien me lo imponga, me reprenda o por culpa. En capacitación se tiene muy claro el ”no puedo”: “Si no sabe, le enseñas, si no puede, lo cambias de tareas, pero si no quiere, no hay nada que hacer”.
“Lo  hice con tal de que se callara, le presté dinero para quitármelo de encima, le dije que si para que dejara de molestarme, accedí con el fin de que se quitara de mi vista”
Con esas razones, lo que en realidad se hizo fue triangular, es decir, ceder a algo con tal de quitarse un lastre o una molestia, es una forma de justificar la incapacidad de decir NO. Porque con la asertividad llevada a la práctica, en el primer caso hubieras logrado que se callara, quitártelo de encima y detener sus hostilidades enfrentándolas per se y no accediendo a algo que al final de cuentas no querías hacer.
“No vayan a creer otra cosa”
Esta sentencia se relaciona mucho más con la debilidad personal, con complejos y con una sobre valorada opinión de los demás. “Con tal de que no crean que soy egoísta” le tuve que dar explicaciones y ceder en algo que yo no quería. Esta conducta puede disminuirse con autoconocimiento, es decir, si alguien me critica de vanidoso, acepto que algo hay de eso, si me critica por impuntual o por desconsiderado, tener claro que alguna de esas características me pertenecen y estoy trabajando o al menos adaptándome a ellas. Conocerse y aceptarse es una conducta más sana que aparentar o tratar de modificar la imagen que los demás tienen de mí.
“Con tal de no saludar a esa persona, di dos vueltas a la cuadra”, “para que no me digan tacaño, cooperé, pero me quedé sin comer lo que quería ese día”. “Para que no me preguntaran por mi impuntualidad, entré por la ventana”. “No quería verme diferente a los demás y salí a comprarme ropa apropiada para esa ocasión”…. Podría dar más ejemplos, pero el común denominador que quiero resaltar es la economía: la falta de asertividad puede ser costosa, en tiempo, dinero, riesgos o  hasta perderse de experiencias. La respuesta asertiva de ninguna forma es una oposición a las normas ni una falta de compromiso o desaire por las reglas establecidas. Recuérdese aquí no sólo el comportamiento adecuado en situaciones sociales, sino actuar con respeto a los derechos propios en el contexto de respeto a los demás. Un contra ejemplo dramático lo recuerdo de una amiga platicando que a su fiesta de XV años no pudo invitar a sus amigos que su papá armó una gran fiesta y ella se la pasó llorando porque nadie de los invitados era cercano. Y poco después se pasó llorando en su boda porque su papá la “casó” con quién él decidió y entonces se la pasó llorando en la boda, platicado esto dos décadas después cuenta cómo tuvo que divorciarse a los pocos años y haberse perdido las experiencias propias de esa edad. Ahí están los costos.
Ser excesivamente asertivo.
Eso no existe, uno no puede caer en excesos si se tiene presente el respeto a los derechos propios y ajenos, existe un sano punto de equilibrio.  Aquella persona que hace críticas ácidas y no solicitadas no es asertivo, aquel que se precia de decirles a todos sus verdades, aquel que presume de observador y  a todos les encuentra la paja en ojo, o es experto en poner el dedo en la  herida, no están siendo asertivos, algún derecho está pasando por alto, algo no está respetando o en alguna conducta se está excediendo, no  en la asertiva, insisto por definición no puede ser excesiva.
Entrenamiento para ser asertivo:
Como rasgo de la personalidad, con mucha envidia podremos ver que hay gente asertiva, que luego de expresar su punto de vista, de negarse o de comprometerse a algo, no se quedan con culpa ni con aversión de los demás, aquel que entre el público del teatro es capaz de solicitarle al otro que no hable sin ofenderlo y sin opción de réplica, está siendo asertivo. Aquel que se sobrepone al chantaje y tiene la seguridad de negarle un favor descomunal a otra persona que con llanto en los ojos lo pide como última opción. Está siendo asertivo.
Pero no todos somos así, algunos nos queda una extraña sensación de sentir que el otro comete abuso, pero ni modo ya le dijimos que si. Que no queríamos hacer algo pero no había opción, como si no pudiéramos elegir. Que ya quiero terminar una conversación que no lleva a nada, pero el otro se puede ofender.  De no haber nacido con esa característica entonces se puede desarrollar.
Primeramente uno debe ser suficientemente reflexivo, sabiendo que ser asertivo tiene que ver con el respeto a uno mismo y a los demás, detenerse unos segundos a preguntarse qué pasa si accedo, qué pasa si me niego y cómo me sentiría después de cada una de las opciones. Imaginar el estado emocional posterior es un buen calibrador para manejar la situación.
En segundo lugar medir las consecuencias, qué pérdida hay en caso de no acceder y qué ganancia, el análisis costo-beneficio no sólo es monetario, tiene que ver con el tiempo invertido y las emociones que se comprometen, así que negarle un favor a un amigo, si este fuera el peor de los casos, ni me dejará con emoción negativa (un amigo siempre lo entenderá) pero invertir más tiempo del que uno estaría dispuesto a ofrecer puede traer consecuencias mayores. La premisa básica es te respeto, pero primero me respeto yo, en cuestiones de pareja sería: te quiero, pero más me quiero yo, pues de no quererme a mi mismo, no valorarías el amor que podría ser capaz de dar.
Tercero: todo se logra con entrenamiento, aquellas  personas que se creen incapaces de decir que no, o de negarse o de emitir una opinión propia aunque difiera de la del líder, les puedo asegurar que la capacidad sí la tienen, sólo tienen que agregar respuestas a su repertorio. Frente al espejo uno puede pronunciar las palabras “no”, “no estoy de acuerdo”, “tengo derecho a pensar diferente”, “me cansa que me llames tanto”, “hoy quiero salir a comer solo”,  “tengo una idea, hagamos una fiesta”,  “siempre me has gustado”, “eres importante para mí”, “te extrañé”. Etcétera.
Repetir las frases frente al espejo, es una forma de integrarlas al repertorio, de manera similar a hacer una acrobacia física, seguramente la primera vez, me caeré, pero la segunda, cuidaré ese detalle que me hizo caer”,  “la tercera vez me pasé y di dos vueltas más de las planeadas”, la cuarta vez me hubieran calificado con ocho, pero con el paso del tiempo y seguir practicando puedo logar el 10 olímpico. De esta misma forma, uno puede practicar el “no quiero”, y ser consistente en la respuesta ante la lluvia de intentos: “no te quita nada”, “no te tomará mucho tiempo”, “tu puedes hacerlo”, “si quieres no me des 100, sólo 50” (ojo con la técnica de la bola baja), ante todas las respuestas uno puede practicar “no, no me quita nada” no me cuesta tanto, quizás no me tome mucho tiempo, seguro que puedo hacerlo, etc. Pero con toda certeza te digo que no quiero, no me sentiría bien de hacerlo.
¿Y para qué sirve ser asertivo?
Entre otras cosas para evitar los abusos, no necesariamente en el adulto, pero los niños deben aprender a decir “no quiero que toques mi cuerpo”, “no me dejes sin mis juguetes”, “no quiero prestártelos”,  “respeta mi tiempo”, “no me golpees, respétame”, “no quiero probar esa sustancia”.  Los adultos por su parte: “no puedo dedicarte más de mi tiempo”, “me gustaría ir pero no ahora”, “te puedo prestar dinero, pero no estoy seguro” (recuerdo una conversación en la fila del banco donde un compañero le pide a otro que le preste dinero y entre sus razones están que se gastó la mensualidad que tenía que entregar, que recibió un ultimátum por no pagar tres meses su tarjeta de crédito, que le urge pagar el préstamo que le hizo otro amigo, que tiene muchas deudas y ya no puede con ellas…. Su interlocutor simplemente dijo: con esos antecedentes no puedo arriesgarme a prestarte.)
Tranquilidad: nada hay más gratificante que haber dado la respuesta correcta, en el momento correcto a la persona correcta.




domingo, 28 de abril de 2013

Tienes que ser un niño......

“Tienes que ser un niño para entrar al cielo”
Esto lo escribí hace cinco años:
30 de abril de 2008




“Tienes que ser un niño para entrar al cielo”, máxima que me recordó mi hermana Carmen cuando por fin me di la oportunidad de soltar el llanto, era el 30 de abril de 2007, Mi Mamá había partido hacia el cielo minutos antes. Oportunidad de llorarle hasta las altas horas de la noche porque me tocó hacer trámites, trámites y trámites……… luego de una larga noche de oraciones y de un primero de mayo dedicado a cristiana sepultura en un panteón espacioso, verde, en lo alto, como a un brinquito del cielo; recuerdo el regreso del cortejo de un autobús con mi Papá y su viudez en el asiento de hasta adelante, así como los cerca de sesenta u ochenta vehículos repletos de dolientes……. Es todo, es todo lo que quiero recordar sobre su muerte, lo mejor es recordar su vida. El duelo, la pérdida, el luto, se cierra este mismo 30 de abril de 2008, ya no quiero recordar ni la estancia en el hospital ni la noche de la mala noticia, ni los nueve días de llanto, oración, café y pan de dulce. Tampoco el largo año sin su total presencia, con el movimiento casi automático de marcar su teléfono para hacerle una llamada, un año de guardarse cada palabra y cada consulta, broma, chiste, preocupación, noticia, chisme, apapacho. Auto convencerme de que está en un mejor lugar, pero saber que por sobre poblado que esté el país y el mundo, su lugar está vacío y nada ni nadie lo ocupará. Pero finalmente ese lugar no puede estar vacío, ella ya no está, (dice el poeta chiapaneco que Dios inventó la muerte para que la vida -- no tu ni yo -- la vida, sea para siempre) físicamente no está y por esto estos renglones no se los dirijo en primera persona, en primer lugar ya no los puede leer (por pragmático que yo parezca) y en segundo, no tengo otra cosa que decir que “Gracias”, porque no dudé en decírselo en vida, ni quedé a deber los “te quiero” tampoco me quedó algún “perdón” que por su dificultad para pronunciarlo se haya añejado. Cito de nuevo al buen Jaime Sabines, el poeta chiapaneco (“Yo no quiero elogiarte como acostumbran los arrepentidos porque te quise a tu hora, en el lugar preciso….” y es menester aclarar que ningún otro verso sobre la Tía Chofi aplica aquí).
La misa con San Alberto Magno de testigo, el domingo pasado fue el escenario para dejarla ir en paz, tantas veces dijo ella misma “de los difuntos no hay que hablar tanto, hay que dejarlos descansar” y siendo esto parte del legado, la dejo descansar. Esta es la última vez que hablo o escribo sobre su muerte…. en adelante cuando sea mencionada mi Madre Carmen Estrada será para recordar su vida, que por cierto fue provechosa, abnegada, intensa, casi tormentosa, lúdica y divertida, el gusto por la comida, el gusto por la diversión infantil, la compensación por una niñez que intentaron sabotear, pero que se sobrepuso, que gozó aún en la vida adulta y en eso que llaman la tercera edad, mantuvo la frescura, el sentido del humor, compensada por una casa llena de niños, los hijos, los nietos, los bisnietos….. infancia sempiterna pues. Y el perdurable recuerdo de la sonrisa inocente al disfrutar una rebanada de cremoso pastel o un dulcísimo helado, y el sabor, el sabor de la capirotada, los flanes, las galletas, la gelatina mosaico que siempre se ofrecía a llevar a los cumpleaños, así se aseguraba que habría algo que ella disfrutaría en la fiesta: sus propios postres. Hoy con la imagen de serpentinas, confetis, piñatas, dulces, música y la alegría de las risas de los niños, yo cierro ese ciclo, de un día del niño a otro día del niño, adiós luto y bienvenidos recuerdos felices, nunca más una lágrima por su muerte, siempre una sonrisa por su lúcida existencia. No más reproches por su partida, mil gracias por la coincidencia de almas que se eligieron para convivir un rato. Y no dejo de citar la canción (de Alberto Escobar) que sin quererlo empezó a sonar de mi palm a su oído una de las últimas noches en el hospital y a la que a cada verso asintió con algunas de sus últimas sonrisas:



Coincidir / 
Soy vecino de este mundo por un rato / 
y hoy coincide que también tú estás aquí / 
coincidencias tan extrañas de la vida / 
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio... / 
y coincidir / 
 / 
Si navego con la mente el universo / 
o si quiero a mis ancestros retornar / 
agobiado me detengo y no imagino / 
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio... / 
y coincidir / 
 / 
Si en la noche me entretengo en las estrellas / 
y capturo la que empieza a florecer / 
la sostengo entre las manos...mas me alarma / 
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio... / 
y coincidir / 
 / 
Si la vida se sostiene por instantes / 
y un instante es el momento de existir / 
si tu vida es otro instante... no comprendo / 
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio... / 
y coincidir / 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Amistad, Amor y Desamor


El ciclo de acercamiento - alejamiento

Para entender las relaciones humanas es básico delimitar la etapa de desarrollo o disolución en que se encuentra.  La relación se concibe como una serie de pasos interrelacionados, que se dan a través del tiempo, que determinan y definen el nivel de acercamiento e intimidad. Esta percepción individual sobre el nivel de cercanía-lejanía es subjetivo y no siempre concuerda entre sus miembros, lo que es innegable es que el paso del tiempo afecta directamente esos procesos.
Dependiendo del grado de acercamiento-alejamiento, cada miembro evalúa diferente  tanto cognoscitiva como afectivamente las conductas del otro, pasando por una interpretación positiva cuando se siente ilusionada por las perspectivas de la relación, hasta considerarlas completamente aversivas en una etapa de disolución. Muchas veces hemos escuchado “aquello que me atrajo de ti, es exactamente lo que ahora me aleja”, por ejemplo, en las primeras etapas una persona platicadora es percibida como sociable, amigable, interesante…. Y en posteriores etapas como alguien que no se calla y que constantemente busca atraer la atención.
Una relación involucra interacciones a veces imaginarias (como “es mi novio pero aún no lo sabe” o “acabo de conocer a la futura madre de mis hijos”) a través del tiempo, donde cada episodio es afectado por eventos del pasado y expectativas del futuro. Este constante flujo dinámico implica sentimientos, emociones, atribuciones, deseos, esperanzas, desilusiones, reflejando lo que les ha acontecido,  comparándolo con lo que les gustaría que sucediera o imaginan que pueda suceder.
Las etapas son:
1.- Extraño/desconocido: como dos círculos que no tienen contacto, se percibe al otro sólo por aspectos físicos externos, sin fomentar el acercamiento.
2.- Conocido: Punto de quiebre, donde se evalúa y categoriza al otro, con bajo grado de intimidad, pero suficiente para decidir mantenerlo sólo en eso: conocido o relacionarse más cercanamente. (¿crees en el amor a primera vista o me doy otra vuelta?)
3.- Amistad: El interés de acercarse más implicado por una motivación afectiva o instrumental, es decir para resolver juntos algunas necesidades, reevaluando constantemente mantener o incrementar la amistad, pero aún con sentimientos profundos de cercanía, excluye los románticos, pasionales o sexuales. (Les amis sont comme les fleurs dans le jardin de la vie)
4.- Atracción: Esta etapa supera las exclusiones de la anterior, se construyen cogniciones imbuidas en intereses románticos, acercamiento afectivo hacia el otro y búsqueda de interdependencia.
5.- Pasión y romance: llamada también etapa de amor romántico, se complementa la atracción con alguna forma de satisfacción o excitación, considerando adecuada una mayor cercanía. Se da la interpretación cognoscitiva de intensidad que incluye una respuesta fisiológica. Al afecto y emoción se vincula el romanticismo y la devoción, en conjunto con el deseo, entrega y desesperación, esto generalmente es E-FÍ-ME-RO. (Se dice que un enamoramiento prolongado puede ser fatal, eso que se identifica como “el corazón a mil” y “mariposas en el estómago” durante largos periodos daña a la salud).
6.- Compromiso: Esta etapa se refiere a las situaciones en las que la pareja  está de acuerdo en continuar a largo plazo a partir de una evaluación y justificación por economía o por funcionalidad. En nuestra cultura occidental el más común de los compromisos es el matrimonio, supuestamente fundamentado en el amor (aunque originalmente era por funcionalidad), ocasionalmente se le refiere entonces como el sepulcro de los sentimientos, romance y pasión (la cultura popular tiene dichos como “el amor es una enfermedad temporal, que se cura con el matrimonio” o “si el amor es ciego, el matrimonio te abre los ojos”)
7.- Mantenimiento: Establecido el compromiso, con base en la estabilidad y evaluación de la familia, se permea el diario convivir en el largo plazo, se franquean problemáticas ante la llegada de los hijos, el sustento económico y emocional, hasta el envejecimiento juntos, alcanzando un grado de satisfacción a partir de sus estilos de interacción. En otras palabras: incluir romanticismo, pasión e intimidad a pesar de la cotidianidad. (un ejemplo es aquella pareja que luego de muchas décadas juntos, fue cuestionada sobre el secreto para mantener su pareja a tan largo plazo. Sin titubeos la elocuente ancianita respondió estamos en TRATAMIENTO: él TRATA y yo MIENTO).
8.- Conflicto: Además de lo placentero, las parejas tienen cambios, presiones y obligaciones que derivan en presiones y a sentirse frustradas, enojadas, irritadas o temerosas. De no resolverse en el corto plazo tales problemáticas, el mantenimiento se vuelve conflictivo, si además es recurrente, la pareja deja de ser placentera o funcional. Este conflicto lleva muchas veces a la pareja a buscar ayuda externa, pero no debe perderse de vista que la percepción y evaluación de la pareja es subjetiva y no es fácil ponerse de acuerdo en la existencia o definición del problema, por ejemplo en la díada Estabilidad-Aburrimiento. (En una pareja ella le manifiesta a su marido ¿Recuerdas que juramos ser el uno para el otro?, pues yo ya soy más del otro).
9.- Alejamiento y Desamor: A manera que la pareja se lastima desaparece el gusto por interactuar y conocer a la pareja, evitando el contacto cotidiano. Surgen entonces, la frustración al perderse todo lo que les unía y convertirse en lo que les aleja. Se minimizan los aspectos positivos y atractivos y se magnifican los negativos, del desamor, se puede llegar al hostigamiento físico y psicológico, lo que conduce a la búsqueda activa de evadir al otro miembro de la pareja. (La frustración lleva a dichos como: su matrimonio era una fantasía donde él esperaba que ella nunca cambiara y cambió. Ella esperaba que él cambiara y nunca cambió).
10.- Separación y olvido: En  toda relación que se torna insoportable, de inmediato se vuelven más atractivas otras opciones (dejar la relación o involucrarse con otra), pero el descontento lleva a que lo más adecuado es separarse. Se transforma el compromiso de pareja en un compromiso individual de lograr la separación. Legalmente el rompimiento puede sancionarse mediante el divorcio. Aunque frecuentemente se intente reintegrar la pareja, casi siempre al comparar la soledad o la nueva pareja con los aspectos positivamente reevaluados  de la anterior relación.  Sin embargo con las actividades de la nueva selección y el paso del tiempo se cierra el círculo pasando a la última etapa: el olvido.

Cada miembro de la pareja puede pasar con orden distinto cada una de las etapas y los miembros no siempre viven en la misma categoría que el otro. Muchas veces al pasar ciertas etapas como la de conflicto, al solucionarlo se revierte a la etapa de compromiso, sin pasar por la separación.
Este ciclo no es determinista en el patrón de evolución de las relaciones, puesto que algunas llegan a una etapa y no necesitan continuar a etapas posteriores y otras regresan o brincan a una etapa no contigua.  Se trata de una aproximación teórica de cómo se desarrollan las relaciones íntimas, puede predecir correlaciones positivas altas entre las categorías contiguas y también predecir correlaciones negativas entre los polos opuestos como Amistad-conflicto, atracción-alejamiento y romance-separación.  Este ciclo considera aspectos primordialmente psicológicos, por lo que una interpretación de la realidad de la pareja sin considerar otros aspectos como sociológicos,  sociodemográficos no sería del todo responsable.
Este ciclo de acercamiento-alejamiento es una parte de la teoría bio-psico-socio-cultural de la relación de pareja, no es el modelo completo.
Sugiero consultar el tema completo en el libro “Psicología del amor: una visión integral de la relación de pareja” de Rolando Díaz-Loving y Rozzana Sánchez Aragón, México, UNAM-Porrúa, 2002.














miércoles, 30 de enero de 2013

Sexy Zodiacales Signos de Puntuación


Cuando estaba en el primer año de la escuela primaria recuerdo muy bien que la maestra esforzándose porque los pupilos domináramos los signos de puntuación, nos ponía a identificarlos mientras ella leía, así cuando hacía una pausa corta los niños decíamos –coma-, pausa larga y decíamos –punto- , en una lista de elementos identificábamos comas intermedias, al terminar una oración y cambiar de tema era obvio el punto y seguido. Además tenía una tonadita muy especial para terminar el texto, entonces nos apresurábamos a decir –punto final-.
Ya en los siguientes grados y sin el entusiasmo de la maestra de primero, aprendimos a afinar el oído e identificar, el punto y la coma, los dos puntos y los puntos suspensivos, era como pasar al siguiente nivel de dificultad en el juego... al que por cierto, muchos no dominaron.
Así como hay personas que cuentan las líneas de la acera cuando van caminando, o se fijan en los zapatos de las demás personas, o identifican el perfume que el otro usa, etcétera, yo empecé a notar y registrar cómo las personas utilizan al hablar los signos de puntuación: comas, punto y seguido; punto y coma, dos puntos, puntos suspensivos, punto final, interrogación, admiración, paréntesis y comillas. Y como si se tratara de un zodiaco, aquí algunas características según su signo (de puntuación) dominante:

Coma,
Las personas cuyo signo dominante es la coma, se debaten entre la generosidad y la indecisión, generalmente dan un poco más no sólo de lo que se espera sino de lo que se les pide, por ejemplo: ¿me dice cómo sé si ya estoy en la calle de Tacuba? Y la persona de este signo te respondería: -Claro, notará la estatua del caballito, el museo nacional de arte, la calle del senado, el metro Allende, el restaurante los girasoles, el palacio de correo -…. (los puntos suspensivos son de quien esto escribe, porque es el opuesto de este signo como se verá más adelante) en este alarde de generosidad, la persona que preguntó ya lleva caminando 50 metros porque entendió, pero el informante, casi a gritos, le sigue enumerando,:  … a esquina con Motolinia, el Banco de México, enfrente Bellas Artes…… etcétera. Por otro lado, su característica de indecisión la muestra cuando se le pregunta algo como ¿qué tipo de comida te gusta? Y las personas bajo el signo de la coma empezarán con cierto movimiento de la cabeza de una lado a otro como campana, con respuestas como: -la tailandesa, la italiana, la china, la francesa, la mexicana, la española, la casera…. Y seguiría su larga lista sin dejar entrever siquiera algún común denominador o preferencia. Las personas regidas bajo este signo suelen ser, generosas, indecisas, imaginativas, inseguras, dependientes, extrovertidas, redundantes e iterativas. En cuanto a su vida de pareja, es precisamente así: pareja: sin sobresaltos, sin subidas ni bajadas, repetitivas, normalmente no se quedan solas, porque sus preferencias y expectativas las llena cualquier perfil, muchas veces no se nota el cambio porque su nueva pareja es igual a la anterior, sólo que se peina diferente. Aseguran que el tiempo es cíclico, que estamos condenados a repetir una y otra vez lo que nos ha sucedido en el pasado y de no ser así, tiene una larga lista de razones para que así sea. Suelen ser coleccionistas, tienen todas las versiones de un objeto, el cual tienen en cada uno de los colores que el fabricante ha lanzado, con diferencias tan intrascendentales que sólo ellos mismos encuentran interesantes de coleccionar.

Punto y Seguido.
Cuántas veces nos hemos encontrado con conversaciones en las que una persona dice: tajantemente: -y ¡ya!, aunque por otro lado….· o aquellas que dicen, -Ahí terminó. Pero eso no es todo…..”. Bueno una persona cuyo discurso es así, es que está regida bajo el signo del Punto y seguido. Estas personas se caracterizan por redundar en las ideas, (o en su única idea), parece que cuando ya habían dicho todo, se acuerdan de lo que sucedió a continuación. O abren un nuevo capítulo que ya no es tan interesante, o no te contaron lo más importante, sólo querían que te engancharas en su conversación, es decir, abusan de su signo para mantener tu atención y reservarse lo sustantivo para más adelante. Te ilusionan porque cuando crees que ya terminó su conversación, apenas están en uno de los peldaños para mantenerte atento. Estas personas, generalmente son hábiles, tienen capacidad para tener toda la película en su cabeza y dosificarla a su gusto, llegan a ser manipuladoras, pero también interesantes, ya que cuando encuentran a su público destino (target dice mi sobrino el de marketing) suelen dar una completa lección y compartir el estado del arte del tema que dominan. Nunca cierran círculos de verdad, en su vida amorosa, se encargan de que el mundo se entere de que ya terminó “definitivamente” con su pareja anterior, pero vive para los reencuentros, pues encuentra que le faltaron experiencias por vivir o áreas de vida por explorar, abriendo e intercalando nuevos capítulos con diferentes parejas a las que le entrega noches de elevada intensidad porque cuando parece que el encuentro sexual terminó, tiene una nueva ocurrencia, como para empezar de nuevo de esta forma aunque sea mayor la expectativa que el acto en sí, cumple su cometido de mantener enganchada y atenta a su pareja.

Punto y coma;
Las personas regidas bajo este signo, no solamente presentan las características de los dos signos anteriores, como son Indecisión, generosidad, habilidad y manipulación, sino que agregan un alarde y cierto aire de saberlo todo, aire que al moverse deja volando miles de residuos del pajar. Estas personas mantienen tu atención, utilizando una refinada búsqueda de sinónimos así para describir una obra de arte, pueden usar, “bella, excelente, excelsa, sublime; lúgubre, tenue, discreta, retadora.” Nótese el punto y coma para cambiar de una serie de adjetivos a otra.
Las personas dominadas por este signo suelen reunir la característica repetitiva de las personas bajo el signo de la coma, pero con una estrategia de enganche como las personas del signo punto y seguido, entonces pueden manipular para mantener la atención de su interlocutor pero además saturarlo con series de términos equivalentes logrando así una disonancia entre querer quedarse a escucharle y salir corriendo ante un bombardeo de paja innecesaria. Se puede notar que alguien está regido bajo el signo del punto y la coma aún sin escucharlo, basta ver sus ademanes durante su conversación, van indicando con movimientos circulares de una mano la serie de elementos que enumeran, luego del punto y la coma con la otra mano van haciendo el mismo movimiento de enumerar una serie ahora distinta. Por ejemplo, al preguntarle si quiere una taza de café, con una mano empezará a indicar que el café es bueno, activa la circulación, eleva el nivel de alerta, es aromático, con un poco de crema, endulzado se potencializa su sabor; (y con este punto y coma, cambia de mano y enumera lo siguiente) te quita el sueño, provoca taquicardia, acidez, endulzado se pierde su esencia, no debe hervir, agregarle crema disfraza su aroma…….y así sigue. Se cuenta que el exceso en el dominio de este signo puede confundirse con bipolaridad y acentuado con personalidades múltiples. Su vida amorosa y sexual suele ser intensa, variada, imaginativa, creativa, pero cansada, exagerada y poco congruente, en su característica de innovador, cae en el extremo de lo impredecible y por eso sus parejas luego del encanto toman previsiones o distancia para no quedar encerrados en una dinámica original, estimulante; pero incómoda por tormentosa, impredecible e inestable.

Dos puntos:
La principal característica de las personas de este signo es la siguiente: anuncian su idea.
Así como está escrito en la oración anterior, la inseguridad de las personas bajo este signo se manifiesta con frases como: “pero te digo una cosa:….”, “lo que pasa es lo siguiente:…….”, “hay algo que tú no sabes:….”, “ocurre por dos motivos: ….”, “ni te imaginabas lo que viene:…..”. Y en esos dos puntos recae y resguarda toda la inseguridad, los dos puntos son un arco de confort, un espacio silencioso en el que se regocija para pasar saliva, tomar aire o hasta bostezar y tú como interlocutor, te quedas sin la capacidad siquiera de interrumpir su idea, puesto que aparenta estar a punto de soltar la gran información. De hecho hay una regla que dice que el tamaño de la pausa es directamente proporcional al peso de la información, pero indirectamente proporcional al dominio en el tema que esta persona tiene. Una característica definitoria es precisamente el aprovechamiento de las pausas y el refinado arte de estirar su duración sin romper la secuencia de la plática ni desenganchar al interlocutor. Se ha encontrado que dichas pausas no solamente se utilizan en el modo de hablar, sino también en el caminar, en el conducirse y hasta en los aspavientos: pasando a un nivel tangible el arte de estirar las pausas, muchas veces por la calle, vemos una persona que hace un alto abruptamente y ante la pregunta ¿qué pasó? (posterior a una comprensible pausa) te dirán sucedió lo siguiente: (pausa de nuevo) y darán una o dos opciones que tenían para llegar a su destino, retomando tranquilamente su rumbo. Existe un mito urbano que dice que de no dominar el arte de la pausa, éste se puede revertir y someterte, se han documentado casos de personas que quedaron hasta 20 años en estado catatónico.
En el aspecto romántico, estas personas tienen comportamientos como los siguientes: empiezan una relación y luego de semanas sin llamar, se comunican como si llevaran una pausa de cinco minutos sin verse. En lo sexual, cumplen las expectativas de quienes gustan de la dosificación de pasión, entrega e innovación: a sabiendas de que luego de unos minutos de pasión vendrá una pausa inconmensurable, seguida de una sesuda justificación directamente proporcional a la emoción de lo que sigue, pero indirectamente proporcional a la satisfacción que produce.

Puntos suspensivos...
Directamente a las personas bajo el dominio de este signo, se les identifica como las del final impreciso e insospechado. Aquellas que difícilmente terminarán una frase sin querer comprometer al interlocutor a que la complete, utilizan como estrategia dejar en suspenso su relato para que sea el otro el que cierre la idea. Los puntos suspensivos por regla se utilizan para interrumpir una oración imprecisa, para utilizarlos en lugar de etcétera y para omitir citas textuales, por lo tanto las personas bajo su dominio, antes que parecer obvios en sus oraciones, las lanzan a los demás como una granada que está a punto de estallar, los otros quedan atrapados: o dan una respuesta rápida o les explota en la mano. Las víctimas caen en esta trampa cuando escuchan oraciones como las siguientes: “ya ves lo que dice la gente, agua que no has de beber...” y el interlocutor de inmediato completará: “—déjala correr”, o en frases como “últimamente he estado yendo al gimnasio y así…” y con los tres puntos, uno debería asumir un largo etcétera como “he estado yendo al gimnasio, corro por las mañanas, vigilo mi dieta, utilizo complementos alimenticios dejé de fumar”, pero gracias a esos puntos suspensivos, uno se queda con cualesquiera de las conclusiones anteriores. Muchas veces la persona es un timador, fraudulento y hasta mitómano, pues en su manipulación de puntos suspensivos, entregará fechas de pago imprecisas, acuerdos orales ambivalentes y compromisos sin cumplimiento. Cuidado con ellos… pero los hay peores:  y estos son los que usan los puntos suspensivos al inicio, es decir, te cuentan una historia donde asumen que te sabes los fundamentos y antecedentes por ejemplo: “…botó lo que traía en manos y se regresó por donde había entrado.” Esto te compromete a saber qué traía en manos y por dónde entró…. No todas sus características son negativas, pues pueden aprovechar su signo regente para ser grandes contadores de historias, de novelas, de guiones cinematográficos, políticos (especialmente en campaña), legisladores e ilusionistas. En cuanto a lo sexual, no hay mucho más que decir, igual que en su discurso, inician algo y permiten que sea el otro el que termine (a veces en la soledad).

Punto Final.
Este es el signo de los que tienen la última palabra, estas personas poseen un fuerte carácter para que se haga lo que ellos dicen,  se les escuchan frecuentemente frases como “he dicho”, “no se diga más”, “vuelta a la hoja”, “se da carpetazo”, “se cierra la sesión”, “se declaran clausurados los….”. pero también requieren de un ambiente sumamente estructurado como para que todo quede acotado en tiempo y forma al alcance de su poder y capacidades. Quienes dominan el arte del punto final tienen una amplia visión de futuro y logran establecer rutas alternas como para minimizarlas y conducir a los demás hacia la opción o ruta previamente establecida por él, así como tener los argumentos suficientes para minimizar cualquier contraposición a lo que dice. Los más extrovertidos no dudan en verbalizar su signo por ejemplo: “he dicho que no, punto final”, “le tuve que poner un punto final a nuestra relación”…. El modo imperativo de su discurso y modo de conducirse, lo único que denota es la necesidad de contar con otras opciones, caminos alternos e ideas frescas. En el terreno sexual exigen tiempos, posturas y caricias en orden, intensidad y frecuencia exactas, son dominantes, pero insuficientes: todo el tiempo se sabe de casos en que sus parejas anhelan puntos suspensivos al menos para triplicar la frecuencia de sus encuentros. Su parentesco con el punto G, es remoto y meramente nominativo. Como se dijo antes, requieren que todo esté acotado, por eso no aprovechan ni la cuarta parte de las posiciones conocidas.

Interrogación
Los nacidos bajo este par de signos (¿?) manejan un malestar existencial y una eterna duda, dudan de donde vienen, quienes son, a dónde van. Tienen una incapacidad casi fisiológica a manejar otro gesto que no sea el de cejas levantadas hacia el centro de la frente y cuando el dominio de sus signos es mayor, desorbitan sus ojos como si nada entendieran. La cara con un gesto de ¿qué? te da una pista de una persona de este signo, pero al contestarte y recibir un ¿qué qué? te confirma de quien se trata: son aquellas personas que siempre preguntan, que viven en la regresión infantil de los tres años, donde los niños viven para preguntar ¿por qué? Y ¿para qué? “¿porqué llueve?, ¿para qué sirve el sol?, ¿porqué las hojas son verdes?, ¿por qué el hielo es frío?, ¿porqué el fuego quema?, ¿para qué sirve el suelo? ¿Cuánto mide el mar?, ¿porqué dormimos? Su principal gesticulación es una especie de aspaviento coordinado donde levantan de golpe las cejas y la frente mientras levemente suben las manos con las palmas hacia arriba, típica de preguntar ¿porqué?. Y hasta aquí entre la inocencia y la curiosidad podrían caer bien, pero las preguntas siguen y siguen, rebasando límites y barreras de espacio personal: ¿qué es esa mancha en tu cara?, ¿has oído de las enfermedades por exposición al sol?, ¿nunca te enseñaron a hacerte el nudo de la corbata?, ¿si sabías que cuadros con rayas no combinan?, ¿te han dicho que hubo una época donde ser gordita y bajita estaban de moda?, ¿te hubiera gustado ser la reina de belleza de entonces?, como si fuera algo superior a ellos, tienden a ser más inoportunos de lo humanamente soportable. Cuando llegan a darse cuenta, se preguntan y se preguntan y se preguntan, no necesariamente se responden.
Sus ventajas son que dentro de los signos de interrogación pueden residir cualesquiera de los signos anteriores y por ende a las personas dominadas por éstos. Su palabra favorita es el ¿qué? Y cuando tienen mayor experiencia logran metodológicamente enterarse del ¿quién?, ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, método conocido como el de las cinco “w”. En su escala evolutiva, se encuentran desde aquellos que preguntan exactamente lo que se les acaba explicar, hasta los que logran generar preguntas o cuestionamientos que durante generaciones la raza humana no ha podido contestar con precisión, pasando por el que no pregunta más que la hora y dónde queda la siguiente calle.
En cuando a su vida sexual, suelen llenar de cuestionamientos a su pareja sobre el ¿cómo?, ¿dónde?, ¿por qué?, ¿cuánto? ¿porqué no?, ¿así?, ¿así tampoco? Y su gesto inquisidor se repite muchas veces en cada sesión. Estas personas no se caracterizan por cubrir grandes expectativas, pues dudan, no toman la iniciativa, preguntan lo obvio y cuestionan en lo profundo, añoran alguna vez, que su pareja los mire con signo de admiración y no tanto de interrogación. Por otro lado, se les reconoce por honrados, pues nunca se quedan con algo, ni siquiera con la duda.

¡Admiración!
La ceja arqueada, los ojos expresivos y la inocencia a flor de piel caracterizan a las personas bajo el dominio de los signos de admiración, son toda emoción, y pasión, intensidad y esfuerzo constante para dejar huella en los demás. Los signos de admiración hacen que cada frase tenga un peso emocional superior, que sea casi un grito, que sorprenda y que sea capaz de ser sorprendido, cada frase cerrada con un signo de admiración es una afirmación emotiva y un sobresalto que llena de intensos colores las grises existencias de los demás. Un signo de admiración siempre hará la diferencia: no es lo mismo decir “tierra a la vista” que decir ¡Tierra a la vista!- sobra decir que en materia de desempeño sexual, lo llenan de pasión, histrionismo y sorpresas, pero igualmente son impresionables, de forma tal que siempre es una disyuntiva, o cambian frecuentemente o se convierten en signos de interrogación o algún otro nivel inferior de signo de puntuación cual llano punto y seguido. La principal carencia de las personas bajo este signo es la estabilidad, requieren de sobresaltos para sentirse satisfechos, no pueden ir a la cama si no llevan el corazón en la mano, toman innecesariamente riesgos y luego se admiran de los resultados.

(Paréntesis)
La singularidad de las personas nacidas bajo estos signos, es que al igual que los paréntesis hacen siempre una seña con la que casi juntan las palmas de la mano y en medio de ellas sueltan alguna palabra o frase generalmente fuera de contexto o ajena al tema. Por ejemplo: mientras alguien narra: “en aquellos tiempos (sabrá Dios cuáles) se cuenta que había una doncella (ay si cómo no) que vivía en un hermoso bosque (ni tan hermoso), donde había una malvada bruja (qué miedo), que le tenía mucha envidia por su belleza y elegancia (sobre todo elegancia), de la princesa estaba enamorado un príncipe reconocido por su valentía (más reconocido por traer mallitas entalladas), …… esta persona puede ser de lo más ingeniosa y creativa para mostrar un lado desconocido, poco explorado o demasiado obvio de lo que se está platicando, sin embargo, al tercer o cuarto paréntesis que abre ya quieres vendarle la boca. No sucede solo en las conversaciones, también en las demás actividades cotidianas de su vida: puede estar en una dieta vegetariana, pero abre un paréntesis para comer carne grasosa dos días y luego cierra su paréntesis. Puede estar concentrado leyendo o haciendo una tarea, pero hace una pausa para salir a fumar o caminar un rato, siempre regresa a lo que estaba haciendo, puesto que todo paréntesis se cierra, pero hay un derroche de recursos y esfuerzos innecesario si en lugar de paréntesis, tuviera la capacidad de esperarse al punto final. En cuanto a su economía es la persona que no termina de saldar sus deudas, pues aunque tenga la intención y los recursos para cerrar un trato o saldar un crédito, abre un paréntesis para gastar en algo que le gusta y deja pasar la oportunidad de llevar a buen término algo que le agobia. Es también aquella persona que sin tenerlo, aparenta un déficit de atención, pues enciende la computadora, para trabajar y abre un paréntesis para ir por un café, en el camino se encuentra a un compañero de trabajo y hace un paréntesis para actualizarse sobre sus vidas y antes de terminar, abre paréntesis para saludar a otra persona y mientras la saluda, revisa que tiene una llamada o mensaje en su teléfono móvil, abre un paréntesis para contestar el mensaje y luego termina de saludar, termina la conversación con su amigo, va por el café y regresa a su computadora que estaba a medio encender. Ese sería el ideal: abre tantos paréntesis como los va necesitando y en perfecto orden los va cerrando uno por uno hasta regresar a la actividad que dejó inconclusa al principio. Sin embargo, ese ideal es teórico, no se sabe de alguien que sea así, pues siempre deja a la mitad una conversación, no terminan de saludar, de contestar el mensaje, ni se sirven la taza de café, o la toman ya fría, no regresan a su actividad del principio y muchas veces ya no se acuerdan qué estaban haciendo o para qué se encaminaron al pasillo.
En cuanto a su vida sexual, suelen tener parejas con las que duran mucho tiempo y con infinita paciencia, ya que en una noche de pasión, pueden vivir el combo completo de ver tres películas a la mitad, tener una cena a medias, dormitar mientras regresa y hasta volver a empezar más de una vez, por no recordar en qué punto iban, su principal ventaja es el ahorro en anticonceptivos, por la seguridad que otorga el coitus interruptus.

"Comillas"
Las comillas indican que se trata de una cita textual, que lo que se dice no es responsabilidad de quien escribe sino de alguien que lo pensó o lo dijo y que en el texto se reproducen fielmente. No es una persona carente de ideas, simplemente está imposibilitada para generar las propias, no se esfuerza en innovar si ya puede hacer uso de lo que alguien más generó. Da la impresión de contar con amplia cultura, de haber leído mucho y de discriminar finamente entre los puntos de vista de los autores, sin embargo, la realidad es que va recogiendo las minucias y muchas veces utilizando fuera de contexto los fragmentos que se graba, anota o “copypastea” de otros lugares, por ejemplo  en medio de una conversación podrá ser imperativo al decir “La filosofía implica una movilidad libre en el pensamiento, es un acto creador que disuelve las ideologías” según M. Heidegger, aunque no tenga claro quién fue o es Heidegger ni siquiera conocer si la M. es de María o de Martin, peor aún es cuando pronuncia el nombre completamente diferente hasta en su género, como en el siguiente ejemplo tomado de un caso real: ”Dormí y soñé que la vida era alegría, desperté y ví que la vida era servicio, serví y ví que en el servicio se encuentra la alegría” así lo dijo la Rabina Gran Tagora. (Sólo para quienes no recuerden el caso en los medios, la cita es de Rabindranath Tagore). En la dinámica evolutiva está en lo más alto quien puede citar textualmente un párrafo completo y responder a todas las preguntas sobre la biografía y circunstancias del autor, hasta el nivel básico donde no se toma ni la molestia de saber el origen y comienza la cita así “ya lo dijo aquel” o “como bien decía un filósofo” o “como se dice…”, muchas veces mencionando una cita cuyo autor  es por todos conocido. En ese mismo nivel evolutivo puede mezclar citas de los grandes filósofos con citas de estampitas como “amor no es mirarse a los ojos, sino mirar juntos en la misma dirección” o fragmentos de canciones populares como “pa’ que veas cual es el precio de las leyes del querer”. De cualquiera de estas formas, las personas bajo el dominio de este signo, luego de lanzar una cápsula de pensamiento, y esta no encaja en el contexto, o es una falacia, o resulta incómoda, culpará siempre al autor del que la tomó. No es piratería, aclaro, porque el dominio en el arte de las comillas, bien desarrollado, puede causar la mejor de las impresiones y tener un mejor uso que el original. Ya lo dijo Antonio Skármetta en su libro “Il postino di Neruda” “la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita” (bueno en realidad “Il Postino” es la película de 1994, que se basó en el libro “Ardiente Paciencia”, 1986, solo para deslindarme de este signo). En su desempeño sexual, ante la falta de creatividad, las personas de este signo replican lo que escucharon, vieron o interpretaron de otros, así un día pueden hacer que parezca algo extraordinario, pero después quedarse a la mitad sin poder recordar lo que seguía en el original. Suele enamorar a su pareja utilizando citas y fragmentos de otros, pero romper abruptamente el encanto al mencionar mal el autor, pretender adjudicarse la autoría o peor aún, citar de memoria sin haberse detenido a saber el exacto significado de la frase.

¿Ya sabes a cuál es tu signo regente? Conversemos unos minutos y te lo digo.



miércoles, 29 de agosto de 2012

Personajes en las juntas de trabajo



Trabajar en equipo no es fácil, al menos no dentro de una cultura donde se reconocen los logros individuales, se plagian con toda facilidad las ideas, se clonan productos y se hace “caravana con sombrero ajeno”, generalmente los equipos no se forman para compartir las fortalezas y combatir las debilidades, en lugar de un trabajo integral se entrega un rompecabezas donde cada pieza llega a tener la firma del autor individual, peor aún, no se permite el rol de moderador, cualquier persona que demuestre atributos de líder, se le hace responsable del producto en lugar del proceso.
Existen reuniones tan aburridas y llenas de paja, de participaciones redundantes donde con un poco de observación se identifican personajes, roles, papeles representados, de ellos aquí algunos de los que nunca pueden faltar:
1.- Divo:
El que es dueño de la reunión, que toma y arrebata la palabra, aunque nada sustantivo tenga para decir, pero se considera el protagonista y hace gala de sus ademanes, gestos, tonalidades de voz, poses y clichés, así como chistes o aforismos que tuvieron gracia hace muchos años, pero que compromete a los demás asistentes a reírse antes que parecer que no lo entendieron. Considera que debe emitir una opinión sobre todos los temas, así sea los más relevantes que no le atañen o los más insignificantes que sólo hacen pesada la reunión. Este personaje también hace un constante esfuerzo por llevar los temas a su nicho de conocimiento, por que dejar un cabo suelto le restaría la recién obtenida autoridad. Una característica inequívoca de este personaje, es que cuando otra persona emite una opinión valiosa, se dedica a adularlo como si esa opinión fuera producto de la “inspiración”  que consiguió sembrar en los demás. No reconocerá aportaciones de alguien más.

2.- Sabelotodo:
Este personaje no aporta, pero sanciona, no genera ideas, pero critica a las de otros, no propone, pero invalida las demás iniciativas, habla de reglas, normatividad, estilos, modas, modelos y paradigmas, que los demás ignoran pero él no está para resarcir las lagunas y la alarmante ignorancia de los demás. Le encantaría terminar la reunión de inmediato y volver a citar cuando los otros dejen atrás su condición de iletrados.
3.- Explicador:
En contraposición con el Sabelotodo, un explicador, no se ufana de tener todo el conocimiento, pero ni necesita decirlo, todas sus intervenciones son para contrarrestar la ignorancia, de alfabetizar a los demás, de no poder explicar la “H”, porque tiene que repasar la A, B, C, D, E, F, y G, tiene plena convicción de que los demás no tienen idea alguna del tema en cuestión y que para el objetivo de la reunión es necesario un “crash course” sobre el tema, eso no es todo, cree que el único calificado para el otorgar dicho  curso es él y todos deberían agradecer el nivel de detalle al que hará el favor de dirigirse.

4.- Invisible:
Este personaje de las juntas, lo quiera o no, pasa desapercibido, es esa persona que parece no estar, que se convierte en parte del paisaje de la sala de juntas, que si los asistentes son 15, la lista de asistencia sólo se compone de 14, si hubo que votar, el total de votos es 14, inclusive quien ofrece el café o botellines de agua son 14, si hubo un “break” al regresar se retoma la junta con 14 y de repente nuevamente son 15 aunque nadie escuchó la puerta, ni percibió movimiento de la silla que ahora está ocupada, con una presencia que de repente se desvanece, de hecho por más esfuerzos que se hagan, nadie recuerda su nombre. Al final de la reunión nadie sabe en qué momento salió ni lo que aportó.
5.- Transparente:
A diferencia del invisible, existe aquel que es transparente, permite el paso de los demás, no refleja la luz y el hecho de su presencia no tiene más objetivo que dejar que se vea otro, no es un porrista, un fan y mucho menos un palero, este trasparente no hacer mayores aportaciones, simplemente ocupa un lugar físico, forma quórum o está ahí por si su superior jerárquico precisa de algún apoyo. El transparente tiene cuerpo y cerebro, de hecho no sólo le acerca el vaso con agua, puede hacer cálculos y hasta ser la herramienta mnemotécnica del que está al lado, pero no está en su condición tener imagen propia.
6.- Arlequín:
Indispensable en toda reunión, junta o curso, ese que da el toque gracioso, que detona una sonrisa, que señala el error involuntario o convierte en una salida ingeniosa la equivocación ligera del hablante, sin embargo, su papel es tolerable los primero s dos minutos o en suma cinco a lo largo de una reunión de horas, pues al tercer minuto se vuelve insoportable, la risita que provocó al principio se vuelve forzada porque su “rolling gag” no puede seguir siendo hilarante y si acaso lo es, impide que la reunión se conduzca con orden y hacia sus objetivos, aquel que se equivocó una vez y compartió lo jocoso del momento, odiará la  segunda ocasión y lo que es peor, tendrá que soportar ser recordado en adelante por la anécdota “simpática” que de ahora en adelante lo estigmatizará. Todo arlequín debería seguir su carnaval pero en otro lado.

7.- Cancerbero
Sin temor a equivocarme, este personaje por escaso que parezca me ha tocado lidiar en muchas reuniones, especialmente aquellas donde el acuerdo al que se llegue afectará a un bando, o terminará con un ciclo y hasta definirá un posición de poder, un cancerbero defiende rabiosamente una posición, de una forma directamente agresiva y sin reparar en los medios para conseguir su fin. Se cuenta que en las convenciones previas a la Revolución Mexicana allá por 1910, casi todos iban armados y más de una vez el argumento definitorio eran las balas. Sin llegar a ese extremo, el actual cancerbero, se vale de levantar la voz, hacer aspavientos, exagerar con escenarios catastróficos en caso de que la posición defendida no resulte escogida. No obstante el derroche energético, el problema del cancerbero es que cubre una sola puerta, es que su misión está tan específicamente determinada, que cualquier salida alterna conduce a una solución no prevista por él mismo.

8.- Concierge
Una forma elegante de llamarle al personaje portero o conserje. Y que conste que no se trata de alguien destinado a apoyar la logística de la reunión, sino uno de los integrantes que en lugar de aportar valor, inevitablemente por su naturaleza amable y cordial, se preocupa por correr las persianas, correr a conectar la corriente para los equipos de proyección, servirle una taza de café a quien está hablando, asegurar el funcionamiento de los micrófonos, inclusive encargarse de llevar trasladar el micro a uno y otro hablante. Llevar el saco o abrigo a un perchero para que las mangas no toquen el piso desde el respaldo de la silla, acercar tarjetas para que los demás puedan tomar notas, recoger los acuerdos y ofrecer la fotocopia o la impresión. Pero  eso no es todo cuando toma la palabra es capaz de cederla  con el fin de no incomodar a los demás, y lo peor, adaptarse a lo que digan los otros sin darle mayor fuerza a los argumentos propios.
9.- El ausente
El nombre es lo más descriptivo, es aquel personaje que manda su cuerpo a la reunión, que ocupa un lugar, pero que no está, más allá del saludo, no vuelve a verbalizar, se instala, se encarga de que su presencia se note, se asegura de que sea registrada su asistencia y procede a desconectarse o a ponerse en “piloto automático” o en términos más recientes en “ahorro de energía” con rostro de “protector de pantallas” (screen saver), parece interesarse, tiene movimientos oculares, llega a asentir y hasta simula tomar notas y emitir voto aunque no sepa para qué. Es característica su mirada vacía, a veces intimidante por inexpresiva, para quien habla provoca cierta incertidumbre porque  termina una idea y no observa asentimiento, rechazo ni siquiera respiración, si acaso se distribuye una hoja o se proyectan remarcando que son  tres los puntos motivo de la reunión, al final este personaje preguntará - ¿cuántos?, al término de la reunión dicen que puede verse recorrer el hilo de plata que trae de regreso su alma de ese viaje astral, al que acaba de asistir.
10.- Tabula rasa
Este término latino, traído de la corriente filosófica del empirismo y popularizado por John Locke como la tabla rasa o mente en blanco, es una combinación de simpática inocencia con insultante ignorancia. El personaje que yo llamo tabula rasa, se presenta a la reunión con una actitud completamente abierta y receptiva si es que algo se puede poner en positivo de su condición, pero  por otro lado se presenta con un desconocimiento ab-so-lu-to de lo que se va a tratar, es decir, no pasó por su agenda, el evento, no consultó el correo electrónico con los temas a tratar, no se enteró ni con cinco minutos de anticipación de que su presencia fue requerida, por lo tanto llega como turista y se distrae con el paisaje porque no trae idea alguna de lo que tratará , se le ve en la reunión con ambas cejas levantadas y con los ojos como platos sorprendido por los temas como si le hablaran de hallazgo de inteligencia fuera del planeta, si su opinión es solicitada, normalmente la esquivará comentando lo importante que es hacer este tipo de reuniones y que le da gusto que se tomen acciones al respecto (porque de las acciones mismas nada sabe). Si bien existen otras corrientes filosóficas que hablan de los beneficios de no crear expectativas para no dejarse guiar por prejuicios, definitivamente no aplica para reuniones de trabajo.
Hasta aquí los primeros 10.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Cuando el C.I. estorba



-Son ustedes un grupo que en general lee mucho y en promedio más rápido que los demás grupos que he tenido en más de cuarenta veces que he dado este curso.- Esto es lo que dijo el instructor en la segunda semana del curso de mapas mentales y lectura rápida.
La primera prueba dos de los asistentes a un grupo de casi 20, calificamos por encima de las 300 palabras por minuto y según dijo, el instructor esto representaba cierto reto en su carrera, la otra compañera y yo traemos cada quien una historia de lectura superior al público al que está dirigido ese curso de lectura veloz y como al cabo de las dos semanas no superamos significativamente las mismas 300 palabras por minuto, nos dijo que no estábamos suficientemente receptivos (como esponjita decía) y que en nuestro caso un alto Coeficiente intelectual en lugar de ayudar nos estorbaba.
Las estrategias de lectura veloz, acompañadas de previa respiración y música relajante se basan en golpes de vista, no verbalizar y avanzar a pesar de no haber comprendido y no detenerse ante palabras nuevas o complejas. De ser posible apuntar con el dedo los caracteres de cada renglón para llevar la velocidad con la mano más que con el ojo. De esta forma, afirma el experto, en obvio del tiempo terminaríamos la lectura pronto y habremos captado un alto porcentaje de la idea principal. Explica que en la memoria humana existe una constante pérdida y que si bien al terminar de leer recordamos alrededor del 40% al día siguiente tendremos si mucho el 3% de lo leído. Por tanto su enseñanza se dirige a hojear completo un libro en un lapso corto, en lugar de leer con calma uno o dos capítulos, así el lector sabrá un poco de todo el libro y no todo sobre un fragmento. (aquí me hubiera gustado presentarle el modelo de memoria de almacenes de Atkinson y Schiffrin, del libro Psicología Cognoscitiva de Manuel de Vega)
El curso me reta al cambio de paradigmas, se nos enseñó a leer despacio, a regresar cuantas veces fuera necesario a un párrafo de difícil comprensión y a verbalizar atendiendo los signos de puntuación, la ortografía y pausas para respirar.  Se me sugiere aprehender el nuevo paradigma y hacer esa lectura superficial y sofocante, pasar de la lectura por placer a la lectura por kilometraje.
Y entonces me pregunto qué pasa con la lectura nutritiva, aquella que uno va degustando a un ritmo pausado, en la que se disfruta al autor como si él estuviera hablando, luego de conocer su voz, nunca más las lecturas de Carlos Fuentes, de Octavio Paz, de Jaime Sabines, Xavier Velasco, Francisco Martín Moreno, Jorge Volpi, Guadalupe Loaeza, Denisse Dresser, Elena Poniatowska, por mencionar algunos, su voz no podría pasar a ser robótica, hueca o siquiera genérica, (inclusive las poesías de Sabines así como de Mario Benedetti les han hecho música, así que además de leerlas lento, uno las puede cantar).
En mi caso alguna vez tomé un curso de radio y grabé programa documental y radioteatro, era tan importante leer con el ritmo y la métrica del párrafo, pronunciar con claridad y repetir la grabación en caso de lengua trabada, que me formé el hábito de leer en voz alta y de ser el caso emular el acento del autor, así un Jorge Bucay se disfruta más imitando una cálida voz con acento argentino y una Denisse Dresser para la que se debe tomar suficiente aire y terminar cada frase con todas sus ideas reafirmantes como si reiterativos sinónimos. Recuerdo a Milán Kundera y casi me parece aberrante querer acelerar mediante lectura veloz sus descripciones de las fotos que tomaba Teresa de los tanques invadiendo Praga o de sus eróticos relatos como si fueran una eyaculación precoz, definitivamente LA insoportable levedad del ser y la Inmortalidad no son libros para lectura rápida.
Ya entrando a la formación profesional, una lectura rápida para entender el pensamiento y lenguaje, aprendizaje y memoria, sensopercepción, teorías de la personalidad, estadística para las ciencias sociales, Psicología social, Psicología educativa, Neurofisiología, Lógica simbólica y semántica y tantas otras materias de la carrera de Psicología donde uno debe aprender alrededor de 2,500 nuevos términos y adoptar otros con nuevas connotaciones.  La verdad es que no me veo revisando los estudios sobre la histeria de Freud, el inconsciente  colectivo de Jung, el origen de la Logoterapia de Frankl, etcétera mediante lectura veloz y superficial (quizás sí a Skinner, pero nada más).
A  esa formación profesional el instructor del curso le llamó el estorbo del I.Q., es decir, la lectura rápida no combina con pensamiento que tenga ambiciones de cuestionar al autor o de traer a la mente conocimientos previos a lo que se lee, porque eso no es efectivo para ganar tiempo.
Y recuerdo ahora, una parte del código cultural de Clotaire Rapaille (a quien ya le dediqué antes una entrada de este blog) sobre aquellos restaurantes en Estados Unidos de América que anuncian “coma todo lo que pueda por 9.99” y que tanto éxito tienen para una cultura en movimiento, cultura de llenar el tanque lo más pronto posible para seguir moviéndose, en contraposición de los restaurantes franceses cuyos platillos son más elaborados, lentamente preparados y parecen finalmente un mini bocadillo, pero que por sí solo presenta una explosión de sabores, de estímulo al paladar para una comida sin prisas acompañada de vino.
Este parangón(fast-food versus slow-food) lo traigo a colación porque finalmente me negué a cambiar de paradigma, quizás a adoptar algunas técnicas para búsqueda efectiva de IOB (Ideas Organizadoras Básicas) y consulta rápida para textos técnicos o legales, pero no para literatura, prefiero la lectura nutritiva, que se saborea se hace propia, se cuestiona, de ser posible se interactúa con el autor y finalmente no se contabiliza como récord de más libros leídos, sino de lecturas disfrutadas.