viernes, 7 de noviembre de 2014

La (in)utilidad de la literatura


Un clásico timbre de despertador que si bien no era un reloj con campanas físicas, sí era una perfecta imitación digitalizada de un imperfecto sonido fuerte, molesto, penetrante, que cumplía con su función de establecer una violenta frontera entre el mundo de los sueños y la realidad, como si el éxito de la frenética era tecnologizada fuera separar lo más posible lo onírico de lo tangible. Se ha frotado los ojos y sin abrirlos del todo, localiza a tientas el calzado para establecer esa otra barrera entre tener contacto con el piso y saberse confortable hasta para dar el primer paso del día. Una luz que se activa por movimiento y calcula con base en registros diarios la intensidad adecuada y preferida por el usuario, evitándole la molestia de tomar una decisión sobre cómo encender y hasta dónde subir el “dimmer”, es más, ni preocuparse por llamarlo por su nombre en castellano “regulador de intensidad”. Se activan de igual forma los dispositivos de audio y sonido, que en su comunicación aún masiva, exaltan la moda de “vive el hoy”, “no viva en el pasado”, “no se preocupe por el futuro”, “disfrute el aquí y el ahora”, en diferentes mensajes, supra y subliminales, de vestir, de viajar, de beber, de consumir, todos los mensajes llevan implícito el mensaje de vivir el presente.


Ese presente tan anunciado como “el futuro”, ya lo ha alcanzado, desde aquella vieja cultura pop de normalización y de uniformidad, de estilo de vida similar, de estándar de vida único para todas las personas, donde cada vez se parecían más y la globalización era la meta. El futuro personalizado, customizado, único y diferenciado para cada individuo, le ha regresado a un pasado aún más remoto, donde ahora es tan diferenciado, único y personalizado, que nadie más en este planeta interconectado y a la vez departamentalizado come la misma caja de cereal, con la cantidad customizada de minerales, carbohidratos y azúcar que el registro médico envía a la empresa de alcance internacional para que sea preparado y empacado de manera única y personalizada para él. En general, su vida es así, la ropa que alguna vez le gustó para vestir hoy llega en colores y talla perfecta, según los datos que envía la báscula y métrica interconectadas, su transporte ajustado a su biometría y la ruta optimizada o preestablecida que le garantizan nunca desviarse ni llegar con retraso, pero tampoco anticipadamente, en el comedor sus alimentos pesados, medidos y cocidos de acuerdo a las preferencias que ha mostrado o que le han sido observadas, siempre el sabor justo, la temperatura adecuada, la consistencia y sobre todo la cantidad necesaria de nutrientes, azúcares, proteínas, vitaminas, grasas, de forma tal que el equilibrio exterior está en armonía con la homeostasis biológica. El entretenimiento cuidadosamente seleccionado, nunca escuchará música a la que alguna vez reaccionó con desagrado, sí aquella que le ha elevado el pulso y que en otro horario le ha relajado y liberado de tensión. No es un ambiente controlado, no es una prisión urbana, es la optimización de las preferencias, el algoritmo de evitar la molestia y promover el confort. Sin embargo, siente que algo le hace falta, que en ese mecanismo perfecto como reloj mecánico de alta precisión, nada le representa reto, entonces fuera del alcance de las cámaras y los sensores térmicos y de movimiento, desenvuelve ese extraño objeto, conseguido clandestinamente como excéntrica antigüedad eliminado por obsoleto hace tantos años y que representa (le han dicho) su emancipación, lo abre y la fórmula empieza de esta forma “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme……..”

viernes, 17 de octubre de 2014

Cerrar ciclos o recorrer la eterna espiral

¿Cuándo se cierra un círculo?
¿Cerrado un círculo, no es posible regresar a él?
¿Si todo son ciclos nos renovamos cada instante?
¿Un deja vú, abre un círculo cerrado o es un bucle de la eterna espiral?

Escucho tantas veces la expresión sobre ya no le des más vueltas, cierra ese círculo que de tan geométrico me suena limitativo.  Equivalente a cambiar la página, cerrar la puerta, enterrar el pasado. La única acepción cercanamente válida me parece la que tiene que ver con terminar un trabajo, un proceso o cumplir un compromiso. Sin embargo, creo que todo trabajo terminado no es un círculo que se cierra sino un eslabón o un peldaño para algo que continúa, que crece que evoluciona. Eso me parece más una espiral, una eterna espiral.
Todo acto, pensamiento, palabra, intención del pasado tiene un efecto en el futuro, algunas no tan visibles ni obvias, pero si identificables. Todo lo aprendido y realizado tiene un efecto en la forma de comportarse en el futuro, uno puede cerrar un aburrido círculo, pero después de eso reaccionaremos de distinta forma a lo aburrido o al menos nos aburriremos de diferente manera.


En una espiral eterna, se encadenan nuestros actos, pensamientos, intenciones y van conformando una historia de aprendizaje, a la cual regresaremos voluntariamente o no cada vez que se nos presente una situación similar. Esto no tiene que ver con el desprendimiento ni con ser acumulador, porque no se refiere a objetos físicos.
Por lo tanto, cada vez que sientas que estás a punto de cerrar un círculo o que ya lo has cerrado, imagina que se trata simplemente de una vuelta más a la espiral continua, a esa cadena de experiencias interconectadas, esa columna que nos da forma y que cuenta tu historia, no como anillos individuales superpuestos, sino como un continuo acomodado en bucles circulares. Tener tu historia y experiencias unidas, identificables e interconectadas te otorga integralidad, prefiero a las personas íntegras y de una sola pieza.
A este texto se le eliminaron todos los ejemplos, estimado lector, si te place, comparte las imágenes que se te han venido a la mente.









martes, 7 de octubre de 2014

Certificación vs. Profesionalización

CERTIFICACIÓN VERSUS PROFESIONALIZACIÓN


Hace unos días participé en un taller de la OCDE (Organización para la Cooperación y el  Desarrollo Económicos) centrada en las contrataciones públicas, se trataba de compartir experiencias con al menos cuatro países que han tenido prácticas exitosas, estuvo presente El Reino Unido, Chile, Portugal y Holanda, algunas de las experiencias pueden ser útiles para México, sin embargo, no haré aquí una relatoría de la conclusiones, el tema que me llamó la atención, tuvo que ver con las preguntas de los asistentes mexicanos en cuanto a perfiles profesionales, es decir, de qué profesiones provienen las personas con mejor desempeño en contrataciones públicas, todos esperábamos escuchar que los Contadores Públicos o los Licenciados en Administración, o los Ingenieros Industriales o en mercadotecnia, etcétera, pero sin mayores complicaciones, el experto del Gobierno del Reino Unido, dijo sin ningún problema, yo ni siquiera tengo una licenciatura, hace muchos años que me certifiqué en contrataciones públicas y he revalidado dicha certificación que es la que se me exige para trabajar en las contrataciones que hace el NHS (National Health System) para confiar en que sus contrataciones se harán en las mejores condiciones de costo y calidad para el Gobierno y beneficiar a los ciudadanos o usuarios del sistema.

Durante los cuatro días del taller, a pesar de las temáticas variadas, la pregunta o preocupación flotaba en el aire, de alguna u otra forma, quienes toman decisiones en el gobierno, esperaban que los expertos internacionales es dijeran que armen sus equipos de contrataciones con Administradores, Ingenieros, Contadores o Abogados. Yo me atreví a lanzar la pregunta directamente ¿Qué es mejor, personal certificado en una competencia o profesionales con perfiles específicos?

Hace poco más de 20 años, me integré a un equipo en una pequeña oficina del gobierno federal que daba servicios de informática y computación a toda su Subdirección, las funciones que teníamos eran: desarrollar aplicaciones que apoyaran la administración de recursos materiales, de almacén, de manejo de personal y nómina, dar capacitación en el manejo de paquetería y asesorar en la mejora de procesos, adquirir año con año nuevo equipamiento de cómputo, de impresión y compra de software, el equipo estaba conformado por un Médico Cirujano, Un Ingeniero Químico, un Matemático y un Psicólogo, todos de alguna forma teníamos experiencia y cursos de programación, paquetería de software y administración de centros de cómputo, pero ninguno habíamos estudiado propiamente la carrera de informática o Ingeniería en computación. De hecho, alguna vez comentábamos: -somos la última generación de equipos multidisciplinarios que integran un área de informática- porque estaban egresando las primeras generaciones de la Carrera de Informática de la Facultad de Contaduría de la UNAM, decíamos entonces que esas generaciones vendrían a profesionalizar esas funciones en las que a veces sentíamos estar improvisando. Debo decir que quizás el más criticado era el Psicólogo, como si la computación y los sistemas fueran completamente opuestos a los estudios de pensamiento, lenguaje, memoria y aprendizaje….. pero será materia de otra reflexión. Aquel equipo durante casi 10 años siguió dando los resultados que se esperaban y más, las áreas de informática, eran un terreno fértil para aplicar ideas de diversos orígenes, por otro lado, las generaciones de egresados de la carrera de informática, los habíamos seguido esperando, no llegaban, peor, cuando llegaban eran expertos en manejo de paquetería, no había innovación.

Con el ejemplo, lo que pongo a consideración del lector, es una historia de éxito sin la profesionalización para el puesto. Pero un gran desperdicio formativo, gran parte de la riqueza de conocimientos y criterio que la Medicina, la Ingeniería Química, las Matemáticas y la Psicología otorgaban, se quedaban a un lado, para que estos profesionales dedicaran su tiempo a reaprender y desempeñar funciones nuevas. Punto en contra del Profesionalismo.

Por el lado de la certificación de una competencia, tengo que decir a su favor que los procesos (como el de contrataciones públicas) cada vez exigen mayor especialización y menos margen de innovación, desviación o improvisación. No se requiere entonces toda una formación en humanidades, en filosofía, en técnicas de investigación ni matemáticas avanzadas para seguir un manual de procedimientos, fundamentar sus bases normativas y actuar en consecuencia dentro de un ambiente controlado, punto a favor de la certificación.
En México, hemos sobrevalorado lo que es tener un título profesional, inclusive se utiliza el dicho de “estudia para ser alguien en la vida…”, afectando hacia ambos lados, quienes decidieron no hacer estudios universitarios, tanto como quien sí los hizo y ahora se le exige que por ese sólo hecho, le dé percepciones significativamente más altas que quien desarrolla un oficio o tiene especialidad técnica.

Yo no tengo la respuesta, lo que tengo son más preguntas, así que mejor dejo un par de chistes crueles para reflexionar:

1.- Cierto Político, que tenía problemas porque su hijo no se comprometía con sus estudios, va y le pide a un amigo, Directivo de la Administración Pública que le diera un trabajo de acuerdo a su bajo nivel académico para que el hijo valorara lo que es trabajar y ganarse el sueldo con el sudor de su frente….
El amigo directivo le propone: -Tengo una plaza de Director Adjunto, ganaría $85,000
El político le dice: No, lo que quiero es que gane menos
- ¿qué te parece de subdirector de área Ganaría $65,000?
- No, todavía es mucho, debe ganar menos para valorar lo que tiene…
- ¿Una plaza de subcoordinador por $48,000?
No, te agradezco mucho, pero quiero que gane si mucho $12,000 o $15,000
El amigo le contesta: -Ah no, para esas sí se requiere postgrado.

2.- Se encuentran dos señoras, muchos años después de que sus hijos fueron juntos a la primaria y comentan, para actualizarse…..
- Oye y tu hija, la grande, finalmente ¿qué estudió?
- Recuerdas que le gustaba mucho leer, ella estudió literatura inglesa, luego hizo posgrado en Londres y está terminando su doctorado….
- ¿y tu hijo el de en medio?
Ese estudió Economía, ya ves que se le daban muy bien las matemáticas y las aplicaba a la vida cotidiana, se graduó con mención honorífica y da clases en la misma universidad de la que salió.
Y tenías un tercer hijo, ¿no? el más chico
-Ah, ese, (cambia la expresión de su rostro), nunca se le dio el estudio, no lo saben mis amigas, pero le gustó la plomería y hace trabajos por su cuenta…….. pero ¡es el que mantiene a los otros dos!.

martes, 26 de agosto de 2014

El futuro alcanzado por el presente (lo dije desde el pasado)

En una charla que tuve que improvisar con adolescentes, cuando vi las caras aburrimiento, les pregunté qué es lo que la ciencia ficción nos ha creado como expectativas que la ciencia no nos ha cumplido, llenamos el pizarrón de ideas, por lo menos cambiaron su cara de aburrimiento.  En conclusión las cinco deudas que la ciencia tiene con los humanos del presente son las siguientes:
                Volar de forma independiente
                Tele transportarse
                Respirar bajo el agua
                Viajar en el tiempo
                Viajes de ida y vuelta por el espacio.
Los temas de ovnis, dinosaurios, vampiros y zombis, quedaron fuera, se trataba de ciencia ficción futurista, no de terror, ni de fantasías de televisión.
La sensación de estar viviendo en el futuro, sólo aplica cuando los adelantos están al alcance del hombre de la calle, del ciudadano común o del vecino de la puerta de al lado, no es suficiente con decir que en un laboratorio de la Ex Unión Soviética o que un prototipo de MIT o un proyecto de Silicon Valley, sino algo que ya se puede comprar con una capacidad económica media, tampoco aplica decir que “el Multimillonario Tito pudo pagar tantos miles de millones de dólares para viajar al espacio….”  la sensación de futuro alcanzable nos la proporcionan ejemplos como los siguientes:

Video llamadas en tiempo real, no solamente el software para conversaciones (chats) que incluyen video y que cada vez más son incluidos de fábrica en los teléfonos móviles, llamados inteligentes.

Control por reconocimiento de voz en diferentes aparatos y dispositivos, ya desde finales de los años 1980´s me había tocado evaluar software para dictarle a la computadora en lugar de teclear contenidos, lo cual se lograba luego de “entrenar” el programa para que reconociera palabras, cuidando que el ruido ambiental no le afectara. Hoy se ha vuelto tan común, que no falta el solitario que se enamora de la voz del asistente robótico de su teléfono (incluso cuando esa voz le advierte de sus limitaciones).
Dispositivos de posicionamiento global, los cuales fueron concebidos años después de colocar satélites artificiales en la órbita terrestre, por lo tanto, la posición se da por coordenadas cruzadas con uno o varios satélites, no todas las personas tienen acceso a un dispositivo de posicionamiento global, pero su uso cada vez es más extendido y económico. Lo peor en cuestiones de tecnología, es que la tengamos al alcance y no la utilicemos.

Dispositivos con imágenes tridimensionales o proyectores de hologramas, desde hace muchos siglos, el hombre ha utilizado las imágenes bidimensionales para representar sus ideas o interpretación de la realidad, hoy ha dejado de ser novedad la versión 3D de una película en el cine y la venta de pantallas 3D para entretenimiento en casa.

Transporte rápido o distancias cortas, hace apenas un siglo, llegar de un poblado rural de México a una Ciudad en Europa, implicaba un traslado de varias semanas, primero para llegar a una ciudad con infraestructura para viajes (marítimos o aéreos) y luego el viaje propiamente dicho, si en esas fechas, le hubiéramos dicho a algún viajero que se le ofrece un viaje de fin de semana a Europa, hubiera dicho que si de casualidad no tenemos también un horno que caliente sin fuego y se hubiera reído. Ciencia y progreso han unido esfuerzos para que las distancias parezcan más cortas.

Y hablando de hornos sin fuego, que tal las comidas instantáneas, el calentamiento por microondas o radiación, abrir una puerta y obtener cubos de hielo nieve , igual a los que el emperador Nerón, hacía que le llevaran desde los Alpes. O pescado tan fresco como el que el emperador Azteca Moctezuma hacía que le llevaran desde el puerto de Veracruz hasta el centro del País. Pero como prácticamente todos quienes leen esto, ya nacieron cuando había refrigeradores o neveras, no es tan fácil que reconozcan ese paso al futuro.
Información omnipresente, este adelanto quizás no es igual de tangible que otros, pero el futuro nos ha enviado a un lugar donde es difícil esconder un secreto, quedarse con la duda, vivir en la ignorancia, desconocer de un tema, tenemos los medios de comunicación masiva y los asistentes personales tan cerca y tan disponibles que si no conocemos el nombre de un río, basta con preguntarlo, si no sabemos el nombre de un actor en la película, no habrá que esperar a que al final aparezca en elenco en los subtítulos, prácticamente con una o dos pistas, llegamos al dato solicitado, de la misma forma podemos acceder a diferentes puntos de vista de un tema y si no existen candados de esos que también han evolucionado, podemos conocer la información desde su fuente primaria o escrito original, video o audio buscado. Los intereses comerciales han favorecido que ante cada duda o pregunta existan proveedores de servicios que si bien, no obtienen ganancias por resolverla, se llevan un cúmulo de información personal, de intereses, de zona geográfica, de nivel de estudios, percepciones económicas, etcétera. La desventaja existente tiene que ver con localizar la información veraz en ese mundo de informaciones parciales o distorsionadas y evitar caer en trampas publicitarias (sobre el tema, consulte http://jesusorduna.blogspot.mx/2014/02/liberarse-de-la-publicidad-ii.html )
Simuladores virtuales, prácticamente el día de hoy se puede reproducir cualquier escenario con alta definición y sonido absolutamente claro, con estímulos a los demás sentidos como movimiento, cambio de posición, de temperatura y de humedad, permitiendo una experiencia paralela,  pero similar a la situación original, esto puede ayudar a al entretenimiento, pero de igual forma a entrenamientos, se esperaría que la réplica fuera tan buena como la original, pero no se ha logrado aún ese nivel, que similar al test de Turing, no hay inteligencia artificial que logre confundir al humano, convenciéndolo de que es humana.
Deshacer, sé que este término (que me gustaba más en inglés: undo), es una palabra mágica que como función se incluye en los equipos de cómputo personal, y es lo más cercano a interactuar con el pasado, me explico: la función <deshacer> revierte el último o los últimos cambios realizados en un documento, la imagen de las oficinas de hace medio siglo, estaban cargadas de papel arrugado aventado al piso o a la basura, el paradigma era “si te equivocaste, repítelo, comienza de nuevo”, ya después, cada documento que se realiza, tiene la posibilidad de desandar sus pasos y regresar a un estado anterior del documento. Fuera del software, la función “undo”, nos ahorraría muchos problemas, disculpas, penas, desastres y hasta guerra; ya que tendríamos la oportunidad de deshacer la última metida de pata o error cometido, anota en los comentarios alguna ocasión, donde tu hubiera gustado un botón “deshacer” en el mundo real, es un ejercicio interesante.

Con todas las ventajas que en éste presente futurista, la tecnología y la ciencia nos aportan, aún nos quedan a deber algunas otras, no fantasías, sino ideas desde la ciencia ficción, en teoría posibles:

                              Baterías económicas y de larga duración o de por vida.
                              Automóviles cero contaminantes al alcance del hombre de la calle.
                              Memoria externa accesible a la mente sin usar dispositivos.
                              Disposición inteligente y reciclado de desechos
                              Aprovechamiento y tratamiento óptimo del agua.
                              Distribución equitativa de la riqueza natural y artificial.
¿Se te ocurre alguna otra?
¿Cuál fue la conclusión en la charla con adolescentes? No sólo se les quitó lo aburrido, sino que utilizaron el hemisferio cerebral derecho, liberaron su mente para dejarla imaginar escenarios imposibles, puerta que abre camino a la ciencia ficción.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Liberarse de la publicidad II


Publicidad no deseada en Internet

En nuestros días los anuncios espectaculares, muros pintados, volantes repartidos por la calle, voceadores y promotores puerta a puerta parecieran la prehistoria de publicidad, porque cada vez nuestras actividades cotidianas se desarrollan más en un medio virtual o de comunicaciones remotas como es internet. La publicidad se ha abierto y apropiado espacios de los que también los internautas tenemos que salir bien librados.
Publicidad para servicios gratis.

El correo electrónico gratuito no es otra cosa que un medio para la publicidad con garantía de clientes frecuentes, que además son la propia fuente de conocimiento para publicidad más personalizada, target bien definido. Desde los años 90 del siglo pasado que se popularizaron sitios de correo gratuito como Hotmail. Yahoo. Latinmail y luego gmail, entre muchos otros hermanos menores, se nos otorgó el privilegio de mantener un buzón personalizado, aparentemente gratuito. Sin embargo se ha tratado de páginas de internet plagadas de ligas hacia productos, servicios, entretenimiento de paga y típicos comerciales de viajes, almacenes y membresías. Algunos definitivamente son su propio patrocinador, es decir, con hacer uso de sus cuentas de correos electrónicos se lleva registro de visitantes que son el blanco perfecto para ofrecer servicios de difusión a terceros.

 Las estrategias sutiles más utilizadas para que el usuario reciba los mensajes  de publicidad son los constantes cambios de diseño, de forma tal que si un usuario se habituó a hacer clic siempre del lado izquierdo a cierta altura de la página para acceder a su correo, un día hace clic ahí y luego se entera que el diseño cambió y el botón de acceso fue colocado en cualquier otro lugar, ni culpar al proveedor, pues el usuario debería estar atento a esos cambios. Cambiar botones por palabras subrayadas, sobreponer ligas a publicidad rodeando un área muy reducida, lo que provoca que el usuario aumente sus posibilidades de equivocarse y hacer clic en una liga a hacia una página o elemento de publicidad inevitable.
Existen estrategias menos sutiles y estas son las que indican que la publicidad se cerrará dentro de algunos segundos, a sabiendas que el usuario tratando de abrir sus mensajes no despega la vista de la pantalla todo ese tiempo.
De las estrategias menos sutiles, pasan a las estrategias engañosas, donde se ponen ligas a publicidad disfrazadas de opciones del correo, o del mismo botón de ingreso, salida o impresión que seguramente el usuario oprimirá, pero obtendrá resultados diferentes a los esperados. Muchas páginas de videos por ejemplo, ponen un enorme botón que dice <reproducir> junto a otro que dice <descargar>  están casi escondiendo una liga minúscula en la palabra <iniciar> la cual es la que reproduce el video esperado, las otros botones descaradamente grandes llevarán a pantallas de publicidad. El truco más molesto es cuando el botón <cerrar ventana> también está disfrazado y redirige a otra página sin cerrar la actual, produciendo gasto de recursos de memoria,  procesamiento y tiempo, volviendo lenta la experiencia inicial.
Hay otro tipo de publicidad que aparece como latente, es decir, se activa en algún momento ajeno a la actividad del usuario, por ejemplo en una página de búsqueda al cabo de presentar 20 resultados, lo siguiente es una página de publicidad y hasta que el usuario tenga interacción con ella, se cierra para dar paso a los siguientes 20 resultados.
Luego de la publicidad sutil y engañosa el siguiente grado podría considerarse ilegal, aquella publicidad que aparece sin ser activada, que aparece como resultado de otra acción solicitada y que llega a bloquear el navegador, a inhabilitar las páginas de origen, a descargar programas no solicitados y hasta a introducir programas que afectan el funcionamiento de los equipos o definitivamente insertar virus informáticos. No me refiero a las cookies, ya que de esas está advertido el usuario y generalmente las acepta en los términos del servicio.
Navegar bien librado de publicidad:
(Intento utilizar los menos tecnicismos posibles)
1.- En primer lugar, tener presente que navegar en internet es cruzar un campo de bombardeo de publicidad, tener claro que igual que en las tiendas de autoservicio, los artículos de primera necesidad están hasta el fondo y los consumidores tenemos que cruzar varios pasillos de productos llamativos, ofertas del día y anuncios de todo tipo para llegar a lo que sí necesitamos y de igual forma, a la salida, se disponen en las cajas todo tipo de antojos, revistas, juguetitos, bebidas individuales por si el tiempo de compras aceleró nuestra sed o apetito, quizás haya sido tan aburrido que las ganas de comprar una pelotita anti estrés de goma, ahora sean irresistibles.
De igual forma llegar en una página de internet a la información que más nos interesa implica cerrar varias ventanitas emergentes y resistirse a los anuncios de calcule su edad, lea qué le depara su horóscopo, vea a la celebridad en su último escándalo, haga clic para ver el video que está dando vueltas por todo el mundo, baje de peso, usted es el ganador por ser el visitante un millón, contacte solteras o solteros en su área y muchas muchas más.
Luego de brincar la publicidad obvia, es necesario distinguir entre la publicidad engañosa, por ejemplo, si en el buscador, se tecleó, el antónimo para la palabra “lacónico”, habrá cientos de robots que recogen la palabra lacónico y la ponen para que el buscador la localice, así tendremos que los primeros resultados de la búsqueda, anuncien diccionario de sinónimos y antónimos, buscadores de palabras, traductores a otros idiomas, tareas escolares, etcétera, pero ninguno contestad directamente “en antónimo de lacónico es superfluo”, porque son ligas a diversos sitios donde uno se encontrará banners o letreros de publicidad, muchos disfrazados de la respuesta. Otros con la respuesta subrayada como enlace, para que el usuario haga clic y avance a publicidad bajo su consentimiento.
2.- Ignorar todos los banners o recuadros coloridos y con movimiento, nadie invierte en cosmética para lo básico (recordemos los supermercados), generalmente las respuestas a nuestras búsquedas así sean de texto, imágenes o de otro tipo, aparecen si mayor parafernalia.
3.- Atajos del navegador:
·         El principal atajo que utilizo dentro de un navegador es la combinación de teclas <ctrl-f>  (control y la letra F al mismo tiempo), este es un buscador de cadenas de texto dentro de la página, aprovechándolo, y escribiendo exactamente la palabra (lacónico por ejemplo) nos dice en primer lugar cuántas veces aparece y nos permite desplazarnos entre cada una de las ocurrencias, entonces si dice “lacónico” y se ilumina su primera aparición, pero pertenece a un recuadro de publicidad, al darle clic en siguiente se va a la próxima aparición y también la ilumina, de modo que haciendo esto repetidamente puedo llegar a la palabra que busco sin necesidad de leer ni distraerme en cada uno de los distractores.
·         Otro atajo es utilizar la tecla <tab> tabulador, al presionarla repetidamente se salta a las palabras que tienen enlaces (hyperlinks), entonces no se detiene en la publicidad gráfica por un lado, pero por el otro, tampoco permite caer en la trampa de “oprima aquí para obtener sus resultados” cuando en realidad el área seleccionable es mayor y se refiere a publicidad, en otras palabras, oprimiendo <tab> varias veces, me muestra un recorrido por los elementos seleccionables sin necesidad de detenerse en los recuadros con trampa.
·         Abrir en nueva ventana: cada uno de los elementos que me interesan prefiero abrirlos en una segunda ventana, de esta forma, lo podré ver sin todo lo que le rodea, y si acaso por error, le dí clic a la publicidad indeseable, cierro esa ventana sin necesidad de tener que regresar (back) en el navegador, porque ese back hubiera vuelto a cargar todos los elementos de la página. Así oprimiendo <ctrl> al momento de hacer clic en el enlace deseado, este nuevo contenido se mostrará en una siguiente ventana, y si no era, simplemente se cierra dicha ventana y continúa uno en la anterior sin que haya registrado movimientos que ocupen tiempo y recursos de la red.
·         Revisar la barra inferior del navegador cada vez que se pasa el mouse sobre una liga o enlace, de esta forma aparece la dirección destino en caso de oprimirlo, esto es útil porque muchos sitios o recuadros aparecen con una serie de opciones atractivas a las que un navegador experimentado no les haría clic, dentro del mismo recuadro, “dibujan” la opción “no me interesa”, “más tarde”, “cerrar”,  “cancelar” o “salir”, al estad dibujados, no son varias ligas, sino una sola que llevará al usuario a la misma dirección con publicidad, sin embargo al estar vigilando la barra inferior, el mouse puede pasarse por todas la opciones y el destino no cambia, señal indudable de trampa. Más molesto es todavía cuando esos recuadros traen dibujado el botón [X] rojo que significa universalmente cerrar la ventana, y hacerle clic de todos modos llevará a la página de publicidad. (en algunos casos donde se ha bloqueado la barra inferior, es posible analizar el destino de la liga, haciendo clic con el botón derecho del mouse y solicitado las “propiedades” del enlace, mostrará si es el mismo o no de los elementos contiguos).

·         El atajo más efectivo para evitar la publicidad es <ctrl-w>, pero también es el último recurso, <ctrl-w> cierra la ventana y toda la publicidad en ella contenida, pero también se pierde la página en la que el usuario estaba navegando. Su utilidad reside en que algunas páginas eliminan las barras de desplazamiento, el menú del navegador y hasta los botones de cerrar y minimizar, así para una publicidad no deseada y forzosa, una salida abrupta y definitiva.
Redes Sociales
Existen muchos usuarios que ingenuamente creen que el uso de las redes sociales es gratuito, pensemos directamente en FaceBook y Twitter. Antes de navegar en ellos tengamos presente que nadie cotiza en la bolsa de valores ni se convierte en multimillonaria trasnacional regalando todo lo que tiene.  Por lo tanto, cada movimiento que hacemos, cada gusto que expresamos o cada tendencia que seguimos, es recogida para integrar perfiles de consumidor. Afortunadamente la mayor parte de las veces como una forma de respeto al usuario incluyen la leyenda (publicidad o enlace patrocinado).
En Facebook, cada vez que llegan invitaciones de aplicaciones externas, solicitan otorgarle permisos, éstos incluyen publicar a nuestro nombre, enviar comunicaciones a nuestros contactos y permitir el acceso a nuestros datos personales. Aquí la única recomendación es leer con cuidado los términos de uso y vigilar consuetudinariamente la privacidad del propio perfil. Y aunque parezca sin importancia, tampoco darle clic en “me gusta” a todo lo que se nos ocurra, ese “me gusta” también fa formado un perfil de cosumidor, pero si el clic es directamente a marcas comerciales, entonces estaremos recibiendo continuamente posts publicitarios.
En twitter, cuando uno está interesado en las tendencias del momento, por ejemplo, cuando comentarios de un sismo inunda las redes, aparece una tendencia, llamada #BajedePesoconYogurth o una tendencia que diga #ElMejorSmartphone, y resulta que son patrocinados, es decir, es publicidad puesta en nuestro timeline. Otras veces sucede que una celebridad a la que seguimos hace un comentario como “Mira qué buena foto acabo de tomar con mi nueva cámara <marca> y <modelo>” y cuando se hace clic al enlace lleva a una página comercial sobre el modelo y marca de la cámara mencionada. Aquí no aplica revisar la barra inferior de la ventana del navegador, porque el mismo está recortado o codificado.
Para estas dos redes sociales y las demás que surjan mientras este texto ande por el espacio virtual de internet, el principio básico será identificar las ligas a publicidad o enlaces patrocinados y por otro lado, no dar clic a enlaces sospechosos, la sugerencia es que si el contenido que estamos buscado no está a un clic de distancia, desconfiar de él. Si tengo que dar más de dos clic´s para llegar a un contenido, cerrar la navegación.


Y nunca, nunca, navegar por hábito, usar las mismas rutas, es aprovechado para que nos cambien un día la disposición de los botones o ligas y terminemos dando clic en donde no debemos.

lunes, 10 de febrero de 2014

Librarse de la Publicidad I

Librarse de la Publicidad I
Existen habilidades que los ciudadanos tenemos que desarrollar para no ser víctimas de la publicidad, yo sé que quienes se dedican profesionalmente a las actividades de promover, productos y servicios, así como convencer a los consumidores de adquirir nuevos hábitos, me van a odiar, pero igual y hasta a ellos les servirá para reducir la  animadversión, inquina, pesadumbre  y escozor que producen.

Zapping:
Reconocida como la habilidad para cambiar el canal de la televisión cuando aparecen los comerciales con publicidad o para saltar entre las partes menos interesantes de un programa para ver otro en paralelo. Es una estrategia que requiere entrenamiento, pero sus resultados llegan a ser de una altísima precisión. Se requiere en primer lugar conocer perfectamente el control remoto, (mando a distancia), reconocer la ubicación principalmente de los botones de números porque será necesario oprimirlos sin necesidad de quitar la vista de la pantalla y utilizar los botones especiales, como “jump” o “last channel”, saltar o canal anterior, algunos aparatos de Televisión cuentan además con un historial de canales frecuentes o preferidos y funciones de “P&P” y “PiP” Picture and Picture y Picture in Picture, que significan Dos pantallas y pantalla dentro de pantalla respectivamente. Y dependiendo de la marca y modelo sus nombres pueden cambiar, pero sus funciones son en esencia las mismas. Ver dos pantallas al mismo tiempo.
Una desviación casi tramposa de un buen zapping es tener dos aparatos encendidos al mismo tiempo, se puede obtener resultado similar para estar al mismo tiempo enterado de dos programas de TV, pero es similar a manejar un Automóvil manual o uno de transmisión automática, resta un poco de gratificación al final.
Otro recurso además de los canales de televisión abierta es la capacidad de múltiples fuentes en la televisión, cable, satélite e internet TV, finalmente el reto es sobre los programas en directo, pero como no tenemos que vivir atados a la televisión, entonces el recurso de programas grabados y videos bajo demanda también aplican.
El entrenamiento, una vez dominado el control remoto y sus funciones especiales, consiste en ver un programa y observar el esquema de publicidad que utiliza, afortunadamente la publicidad es muy predecible porque contrata sus espacios en tiempos y cantidad similares, así podemos ubicar que un programa de noticias por ejemplo, vale la pena ver el inicio porque tiene que enganchar al televidente y al final porque los esquemas actuales incluyen todavía un resumen de las principales noticias, generalmente después de unos minutos de información, viene un conjunto de comerciales, a sabiendas que cada comercial dura 30 segundos, luego de una semana ya se puede conocer (sin necesidad de tomar notas) cuántos espacios publicitarios tiene y cuál es su duración. Cada espacio publicitario es un respiro de libertar, uno puede navegar libremente por diversos canales o ir directamente a otro que presenta algo interesante, siempre con el dedo en el botón de regreso rápido (“jump”) las primeras veces, el regreso es a medio comercial, pero consuetudinariamente se llega exactamente a donde el programa se retoma. El sentimiento es similar al alivio de haber llegar a la meta en una carrera de obstáculos sin haber derribado uno  sólo.
Las funciones de Pantalla dentro de pantalla y Pantalla doble, realmente cumplen una función de desarrollo de la discriminación fina, sirven para enterarse que en realidad ni en uno ni en otro de los programas hay algo que valga la pena la concentración total, entre estas pantallas se navega para recibir el audio de una u otra cuando la imagen sugiere algo de interés. En el caso de preferir dos aparatos encendidos, aumenta la molestia de recibir dos audios y tener confusión en la información recibida.
El zapping aplica para los programas televisivos, que principalmente en televisión abierta se asume que no tienen costo, pero recibir la publicidad compensa con creces, esa supuesta gratuidad. No lo sugiero con películas, ya que estas últimas se trata de obras de arte cinematográficas que son llevadas a casa y que por respeto al director y reparto de calidad, no tienen huecos en su historia. Excepto aquellas películas que se desarrollan dentro de una cafetería que casualmente aportó los fondos para su producción o aquellas que giran en torno a un producto, sea chocolate o alguna bebida gaseosa o alcohólica que aparecen grotescamente de fondo, durante los diálogos, en espectaculares mientras van por la calle, camiones repartidores de esa marca durante los recorridos en auto, esas películas son un comercial de dos horas, que más vale no mencionar ejemplos.

Call Center o la seducción por las trompas de Eustaquio.
Nada hay más molesto que la llamada de una vendedora o un promotor de algún producto hasta nuestros aparatos de telefonía, sean fijos o móviles. Nos llama alguien sin dar la cara, como los antiguos vendedores puerta por puerta que al menos la sonrisa y presentación personal eran un elemento de evaluación para aceptarlos o no.
La llamada de un vendedor o promotor vía telefónica siempre es inoportuna y eso lo debe saber de inmediato, permitirle un pié tras la puerta significa complicaciones para deshacerse de él.
Una de las estrategias que me han funcionado y que no por eso garantizo resultados, es el Blindaje total:

En lenguaje figurado sería equivalente a no abrir la puerta por ningún motivo, no dejarse seducir por una bella voz, por un tono fresco, por la promesa de un regalo ni por la solución mágica de un problema, el principio que uno debe tener en la mente y que quizás valga la pena anotarlo cerca del aparato telefónico es “Nada de lo que me ofrezca lo necesito, si lo necesitara ya hubiera salido a conseguirlo”.
Dado ese principio y sin necesidad de ser grosero, uno no debe aceptar siquiera el saludo, no se trata de ser descortés, sino de entender que le están pagando para saludarnos y que ese costo lo cargará a nuestra cuenta, algunas veces esos saludos son los que lo delatan:
------------------------< > ------------------------------------
Operador: - Buenas tardes Señor Fulano de Tal, ¿cómo está hoy?
Fulano de Tal: (en lugar de “bien, qué se le ofrece”, contestar con otra pregunta) – no lo conozco ¿por qué me lo pregunta?
Operador: - Hace buen clima hoy ¿no cree?
Fulano de Tal: - ¿Para eso me llama un desconocido?
Operador:  Tiene usted dos minutos? Le voy a comentar de un nuevo Plan/producto/servicio…
Fulano de Tal: -no los tengo (cuelga)
------------------------< > ------------------------------------
Operador:  Habla el Señor ¿Fulano de Tal?
Fulano de Tal: Si
Operador:  Se ha ganado usted un Teléfono de última generación (o cualquier otro artilugio atractivo)
Fulano de Tal: Muchas gracias, envíemelo a mi domicilio (cuelga)
------------------------< > ------------------------------------
Operador:  ¿Señor Fulano de Tal?
Fulano de Tal: Si.
Operador:  Ha sido usted seleccionado para formar parte de un selecto grupo de personas que …..
Fulano de Tal: ¿Dígame cómo fui seleccionado?
Operador: Ese no es el caso de mi llamada, el caso es que al pertenecer usted a ese selecto….
Fulano de Tal: Es lo que más me interesa, ¿cómo le hicieron para elegirme?
Operador: Su nombre se tomó de una base de datos, pero los  beneficios a los que se hará acreedor…..
Fulano de Tal: ¿de cuál base de datos? Porque no he autorizado que usen mi información personal
Operador: A mí me dan sus datos y yo le ofrezco que sea de las pocas personas que…….
Fulano de Tal: ¿quién le da mis datos?, ¿Puedo hablar con su jefe o supervisor?
Operador: le puedo comunicar a mi gerente, pero antes déjeme decirle que los beneficios de la membr…….
Fulano de Tal: me parece bien comuníqueme con su gerente…….
Operador: (ruido y murmullo en la línea) Ahora viene mi gerente, ¿me espera un minuto?
Fulano de Tal: Espera y cuelga.
En caso de que el gerente ya esté en la línea……
Gerente: me dice el operador que tiene usted duda del manejo de sus datos….
Fulano de Tal: No, no tengo ninguna duda, simplemente no he autorizado que los utilicen, por favor no vuelva a marcar a mi línea. (cuelga).
------------------------< > ------------------------------------
Operador: Fulano de Tal, tenemos una atractiva oferta para usted, para un viaje con toda su familia a tal destino de playa por un mínimo desembolso…..
Fulano de Tal: ¿porqué me invitan a mi?
Operador: Porque usted ya se ha hospedado con nosotros y tenemos registrados sus datos.
Fulano de Tal: yo no recuerdo haberme hospedado con ustedes
Operador: sí se hospedó junto con su esposa Sutanita
Fulano de Tal: ¿cómo sabe el nombre de Sutanita?
Operador: Porque tenemos registrado que se hospedó ya antes en nuestras instalaciones…
Fulano de Tal: ¿Sutanita se hospedó con ustedes?, ¿en un destino de playa? Dígame con quienes iba y en qué fecha, su declaración va a ser muy importante ante el juez, ¿cuál me dijo que es su nombre completo operador?
Operador: Cuelga.
------------------------< > ------------------------------------
Operador: Le estamos ofreciendo una membresía a club/publicidad/gimnasio…..
Fulano de Tal: Ahora no tengo tiempo
Operador:  Yo le puedo llamar más tarde, ¿a qué hora está bien?
Fulano de Tal: no sé a qué hora, mejor déjeme un teléfono y yo le llamo en la noche
Operador: En la noche no trabajamos
Fulano de Tal: entonces déjeme el teléfono de su casa y yo le hablo en la noche
Operador: es que a mi casa no me gusta que me llamen
Fulano de Tal: A mí tampoco (Cuelga).
------------------------< > ------------------------------------
Operador: Señor Fulano de Tal, ha sido elegido para formar parte de una exclusiva…..
Fulano de Tal: Qué tan exclusiva puede ser si aceptan a tipos como yo? (cuelga).


Continuará………..


jueves, 26 de diciembre de 2013

Un Amanecer

En la infancia, cuando todo es una aventura, los días son más largos, nada está planeado y no nos sorprende que la vida te muestre a cada rato experiencias inesperadas, mi Papá nos invitaba a ver un amanecer, él siempre ha tenido una costumbre, casi manía de levantarse antes de las 5:00 de la mañana, eso no lo heredé. Pero aquellos sábados y domingos, sin horario de escuela ni trabajo, llevarnos a un amanecer, era esa caminata a oscuras por la Ciudad Universitaria de la UNAM, que nos quedaba a pocas calles de la casa, especialmente por sus agrestes reservas ecológicas, donde una varita de árbol nos daba el poder de alejar a las telarañas y todos los insectos extraños que rondaban. Un amanecer significaba alejarnos lo más posible de lo urbano para esperar la salida del sol desde un punto cercano al jardín botánico, habiendo pasado por debajo la avenida insurgentes y de lado el estadio de los Pumas. La experiencia tenía que ver con mirar la salida del sol que generalmente era desde un punto entre los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, algunas veces alrededor de las 6:50 de la mañana y otras cerca de las 7:10, yo llevaba reloj y me gustaba registrar números (hablando de manías). El recorrido incluía reconocer entre las plantas salvajes aquellas que eran comestibles, aquellas que tenían un nombre que a los hermanitos nos parecía chistoso: campanolas, tomatoides, biznaga, sábila, cola de zorro, etcétera. El recorrido incluía el reto del adulto contra los pasitos de los niños, su pronto cansancio y distracciones. Un amanecer aveces nos parecía tan simple, que no le dábamos importancia que algunos primos de la edad se auto invitaban, incluso años después, los sobrinos mayores lamentan que ya no les haya tocado ir con su Abuelito.  Muchas veces juntábamos varillas para hacer papalotes y  regresábamos por la tarde para tratar de elevarlos. Mi Papá disfrutaba la caminata, decía que le recordaba su origen rural, aunque mis tías cuentan que dejaron el campo cuando mi Papá tenía escasos tres años de edad. El amanecer terminaba y parecía que nuestro día había sido extendido, regresábamos a desayunar en familia y nos esperaba todo un sábado o domingo que había iniciado con un addendum. En los años recientes he tratado de llevar a mi Papá a revivir un amanecer, pero en primer lugar levantarse alrededor de las 5:00 no está en mi repertorio de hábitos, en segundo lugar la Ciudad Universitaria tiene nuevas construcciones sobre muchas áreas que eran reserva y las que quedan como tales, tienen ahora una valla perimetral, en tercer lugar empujar su silla de ruedas hace más complejo el recorrido, en cuarto lugar, con las secuelas de su padecimiento es arriesgado exponerlo a los cambios de temperatura, en sexto lugar la pérdida de visión no le permitiría apreciar el punto de salida del sol; en séptimo lugar, lo malhumora sentirse dependiente, no vale la pena seguir enumerando los peros. Este texto no apunta a otro lado que no sea apreciar el aquí y ahora, darle un lugar especial a las experiencias vividas por cotidianas o repetitivas que parecieran, porque muchas veces lo que nos queda es sólo eso: el recuerdo, no porque se trate de experiencias sencillas son susceptibles de repetirse a voluntad. Nunca sabemos cuándo nuestras circunstancias cambiarán, ni si las condiciones volverán a ser propicias. No necesitamos una experiencia cumbre, para valorar los momentos vividos,  porque un día serán nuestros más preciados recuerdos y nos resta sólo enmarcarlos para volver a ellos al menos en pensamiento.