viernes, 19 de febrero de 2016

El reloj y el timing del planeta

Existe un momento por las mañanas similar al crepúsculo de las tardes, no sé si todos lo han notado, pero ese momento existe y es plenamente identificable. El Crepúsculo que tanta poesía ha inspirado, parece que es el declive del día, casi un momento estacionario donde no transcurre a la misma velocidad el tiempo, se termina poco a poco la luminosidad del día y cae lentamente la oscuridad de la noche, se dice que el crepúsculo es cuando Dios se toma un descanso después de todo lo que nos ha dado en el día.

Las ciudades que nunca duermen y sus luces que nunca se apagan nos han ido negando el disfrute de este momento, utilizado por algunos para tomar el té, para disfruta de paz, para cambiar de las actividades extramuros y compartidas del día al descanso y relajación en privado de la noche. Ese lento difuminar entre la luz y la oscuridad, también llamada el ocaso. Que de alguna manera también nos lleva del pensamiento concreto y apegado a la realidad que se nos exige en el día, al pensamiento libre mágico y de fantasía que se nos permite de noche. No en vano, grandes escritores y pensadores han preferido ese lapso para dar rienda suelta a su creatividad y productividad.



Me remito ahora a los recuerdos de mi más tierna infancia y mi despertar para comenzar el día, por alguna razón lo recuerdo más en las vacaciones y no en periodo escolar (preescolar). Saber que no todos se han levantado en casa, que hay cierto silencio, más que de vacío, de inactividad. La casa se llena de pequeños rayos de luz solar, que no terminan de expulsar a la oscuridad de la noche, pero que le ganan la batalla a las cortinas más gruesas e impertinentes. Así como en el crepúsculo uno no ansía comer ni ponerse a trabajar, en ese momento de la mañana tampoco urge desayunar ni activarse para iniciar el día. 



Ya desde entonces sentía yo la invitación a la reflexión a la apreciación de lejanos trinos, algún gallo tardío que canta aún más lejos, a los vehículos que empiezan a invadir las calles y a la sonrisa casi etérea de quienes cruzan la calle con el optimismo volátil de que su día será mejor, el cambio de temperatura no invita aún a ponerse en actividad, ni a practicar deporte, sino a dejarse fluir con la naturaleza dentro de las urbes, ya que nos quitarán los árboles, el pasto, entubarán los ríos, pero los ciclos del día, por muchas luces, no nos lo quitan. Podrán desconectarnos de los manantiales y del rocío de las hojas y olor a hierba al amanecer, pero no arrancarán nuestro ritmo circadiano que nos avisa, por una conexión más poderosa, el giro de la tierra y su posición respecto del sol.  Hoy día no puedo decir con mucha precisión a qué hora ocurre, seguramente de la edad que lo recuerdo, lo tenía muy presente y predecible, pero seguramente no sabía aún leer el reloj. ¿Nunca has pensado estimado lector, lectora, que haber aprendido a leer el reloj nos despegó de leer nuestra conexión con el timing del planeta?.

Animación tomada desde http://footage.framepool.com/es/shot/521227890-minutero-hora-mecanismo-del-reloj-geografia






viernes, 5 de febrero de 2016

Prueba de Personalidad Triple T

Con la proliferación de métodos de autoayuda y autodiagnóstico, la globalización nos permite acceder a métodos cada vez más rebuscados para reconocer las características propias de personalidad, así como signos y síntomas de algunas patologías, las cuales no requieren de una prueba de confiabilidad, pues su funcionamiento está más que demostrado. Esto es sabiduría popular que se traduce en autoconocimiento y por supuesto, mejora. Cada cultura ha aportado sus muy peculiares métodos de evaluación, diagnóstico y tratamiento, y he aquí la innovadora evaluación de la personalidad llamada de la triple T. (taco, torta, tamal), que se volviera viral con el hashtag #3T-Test o #prueba-triple-T

La autoevaluación es muy sencilla (como todas las evaluaciones silvestres) simplemente anota tu puntuación en cada uno de los reactivos, al final, suma el total de puntos y busca tu diagnóstico en la escala de resultados. Recuerda, no hay respuestas correctas e incorrectas, solamente un índice de salud mental.
Anota en algún lugar tus respuestas para hacer la sumatoria al final y conocer tu diagnóstico, si necesitas ayuda de más, descarga la imagen con la tabla para anotar resultados.

PRUEBA TRIPLE T

1.- Como tacos, tortas, tamales y antojitos en cualquier local o puesto, sin cuestionar su higiene.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
2.- El tamal solo es un alimento ligero, prefiero guajolota.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
3.- Pregunto por cualquiera de los tres sabores básicos del tamal, no pido gourmet ni sabores exóticos.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
4.- Me como los tamales desde su hoja y no con tenedores ni cucharitas.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
5.- Pido y empiezo a comer tamales sin importar si el local cuenta con servilletas o gel antibacterial
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
6.- Puedo mencionar 10 variedades de tacos en menos de 15 segundos (Cultura General)
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
7.- Los tacos al pastor se sirven sólo si el trompo está a la vista,  no la carne frita ni en comal.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
8.- El suadero es más salado que la cabeza
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
9.- No cualquier taco puede acompañarse de rábanos
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
10.- Me como los tacos en tortilla doble, no simple, eso no hace diferencia para el cuidado del peso.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
11.- Tengo claro que la salsa habanera es nacional y la tabasco es de importación.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
12.- La machaca, la barbacoa y la cochinita pibil, son aportaciones del norte, centro y sur del país respectivamente.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
13.- La piña en almíbar no es uno de los ingredientes de la torta cubana.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
14.- Una orden de molletes equivale a una torta
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
15.- La torda ahogada es más parecida al pambazo que a los huevos ahogados.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
16.- No existe la torta caliente de carnes frías.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
17.- Conozco por lo menos dos tipos de tacos que al dorarse toman el nombre de instrumento musical
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
18.- Existe a la venta la torta de chilaquiles, la torta de tamal y el taco de migajas.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
19.- Creo que nunca me han dado tacos de carne de perro ni de chivo los tamales.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
20.- El taco de ojo es el que menos calorías contiene, pero quema más.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
21.- Cuando salgo a comer, digo “voy a echarme un taco”.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
22.- Puedo mencionar cinco juegos de palabras con los tacos además de “taco holgado”, “taco rriendo” y “taco torro”
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
23.- Te han acusado de comer la torta antes del recreo.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
24.- Consideras bochornoso que se te ande deshojando el tamal.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
25.- El panini es una empanada grande, la empanada es una copia de la quesadilla y la quesadilla es un taco cerrado.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
26.- A ojos cerrados y sólo tocando, puedo identificar las diferencias entre bolillo, telera, baguette, birote, chapata, cuernito, semita, hojaldra y bagel (5 si puede con todos, 1 si no conoces alguno).
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
27.- Conoces en qué coinciden tamal y tlayuda, así como machaca y coyota.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
28.- El camarón se come en taco y tamal pero no en torta.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
29.- De las siguientes tortas, una no es de temporada (se consigue todo el año), romeritos, bacalao, pavo.
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta
30.- Tamal. Taco y Torta, ese es el orden de preferencia para seleccionarlos como platillo en celebraciones
(5) Siempre, (4) Frecuentemente (3) muy pocas veces, (2) nunca, (1) no entiendo la pregunta






Evaluación:
De 121 a150 puntos:
Tienes excelente observación, memoria, razonamiento y asertividad, eres una persona que logra hacer generalizaciones y también una discriminación fina, tu dominio de la cultura general es amplio y demuestras gran capacidad de asimilación de conocimientos por experiencia, no solamente por libros o la academia. Tienes la capacidad de integrar conceptualmente lo que quieres o deseas, has pasado el nivel en el que puedes inventar o proponer la torta o el taco nuevo que se volverá famoso, gracias a tu innovación y creatividad. Eres de las personas que toman riesgos y que se orientan al éxito. Una recomendación para ti sobre taco o torta estaría de más, la próxima vez pide esa combinación que se te había antojado y que sabes que va mejor con los condimento que se te ocurren.
De 91 a 120
Tu conocimiento de la cultura del País tiene muy buen nivel, pero ciertamente no posees una memoria privilegiada que te permita organizar tus observaciones, posees asertividad para expresar lo que quieres y necesitas, pero no siempre consigues todo lo que te propones, no te conformas con menos, pero tus expectativas tampoco son de muy alto nivel, un poco más de ambición no te haría mal, ya que cuentas con las herramientas y el bagaje cultural y mental para lograr tus más altas metas. Te falta ir a una feria gastronómica donde pruebes una variedad de 15 o 20 tacos más, acercarte a torterías populares y no a los grandes centros comerciales ni áreas de comida rápida. Probar más sabores de tamal no está mal.
De 61 a 90
No se puede saber si posees una buena memoria para retener los conocimientos que la experiencia te aporta, porque existen muchos prejuicios que no permean bien tu percepción del mundo, tiendes a desorganizarte y guiarte por conductas repetitivas y sobre protectoras, es poco lo que te abres a los demás porque ves más amenazas que potencialidades. La aparente ignorancia, tiene un trasfondo de desprecio y de discriminación a la cultura local. Buscas riqueza y felicidad lejos de donde la tienes al alcance, piensa esto y pide una torta sin picante, sin condimentos y sin cebolla, porque crees que es más importante traer un aliento “confiable” que probar el amplio espectro de sabores que la vida te ofrece.
De 31 a 60
Bienvenido al País, encantado de darte un tour por la rica, extensa y variada gastronomía que una cultura milenaria te ofrece, ¡ah! ¿Qué? ¿no eres extranjero?, entonces abre esa cortina que no te deja mirar el sol, vivir con miedo nunca llevó a nadie por el buen camino, es momento de plantearse metas y permitirse aprendizaje por ensayo y error, un raspón en las rodillas enseña mucho más a un niño sobre el futbol que horas detrás de una pantalla o libros explicándolo. Salir y probar sabores, experiencias, cuestionar, atreverse a preguntar, no aceptar menos de lo que mereces y estar dispuesto a dar un poco, a correr riesgos es lo que hará que tu vida se enriquezca. Necesitas probar una torta de cochinita pibil con cebolla morada y rajas de chile habanero, o una orden de tacos de carnitas surtidas maciza con gordito y si no te arriesgas, al menos intenta con el taco de ojo. (live! damn it!)
30 o menos 
(si sacaste menos, lo que necesitas es repetir la primaria, a ver si ya aprendes a contar) Si tu calificación fue de 30, una de dos: es la primera vez que escuchas el nombre de México y la palabra gastronomía o del planeta que vienes quisiste conocer a los humanos por el blog equivocado. Da tu primer paso con unos tacos de guisado, con mucho arroz, pero no acorazados, y un tamal de dulce, pero le haces a un lado las pasitas. Y si alguna vez el atole te quema, de ahí en adelante le soplas hasta al jocoque.



Imagen tomada de http://graphics8.nytimes.com/images/2012/09/16/travel/16CHOICE_SPAN/16CHOICE6-articleLarge.jpg




martes, 26 de enero de 2016

Oasis en el tiempo



Ante el menosprecio por el pasado y por el futuro, se ha vuelto una moda concentrarse en el presente, vivir el momento, ubicarse en el aquí y ahora. Y me conmueve, me da pena, el pensamiento de inmediatez, inclusive la falta de fantasía sobre viajar en el tiempo. Si cada momento del presente, nos hemos esmerado en hacerlo habitable, cómodo, emocionante, ¿por qué no regresar a él en momentos de vacío?, ¿En qué se convierte el ser humano si su existencia se limita a exaltar el momento presente y olvidarse del pasado?, ¿dónde está nuestra riqueza si sólo importa el presente caduco?.  He escuchado hasta el cansancio, el meme o post (publicación) reduccionista y silvestre que a alguien se le ocurrió: “Depresión es exceso de pasado y Ansiedad es exceso de futuro”. ¿Todo tiempo pasado nos tiene que deprimir?, mirar nuestra historia debe ser acaso siempre algo doloroso?. Si ese pasado que nos duele una vez fue el presente ¿quiere decir que nuestro presente es doloroso?. Yo no lo creo así, cada momento vivido, ha exigido esfuerzo, trabajo y gusto por experimentarlo. No quiero que se vaya de las manos como agua o arena. Hay en mi pasado, nuestro pasado, verdaderas joyas que no deberían perderse de vista, que re-visitarlas no significa depresión. Yo los llamo oasis en el desierto del tiempo, son “lugares” a los que me gusta regresar, algo así como habitaciones en una gran mansión que es la historia personal, habitaciones que al abrirlas hay un episodio soleado de arena, mar y daiquirís. Otra, tiene frío, montaña y chocolate caliente. Alguna habitación menos pública sólo es una carpa, formada por un episodio bajo sábanas. Otra habitación tiene la muchedumbre y los aplausos, alguna el aislamiento voluntario y el silencio para la meditación. Existe también la habitación que es un viaje al interior, no una escenografía, sino un estado de ánimo con colores, temperatura, aromas y hasta sabores, esta es aún más personal y privada. No faltan las habitaciones graffiteadas, esas que en sus paredes está un diálogo o unas palabras que me cambiaron para siempre, que fueron guía en una encrucijada. Y está la habitación blanca, sin esquinas, sin aristas, como un lienzo sin teñir, esta es la habitación más frecuentada, sin más estímulos que un pequeño portal hacia el presente, es como la habitación del desapego, la aduana de apegos pasados, una vez cruzándola, no hay objetos, sensaciones estados de ánimo ni penas o glorias que se permita extraer, una sola señalización y dice “al presente”. Entonces es posible regresar, sin cargas innecesarias al momento actual.

Imagen tomada de http://loffit.abc.es/viajar/hoteles/the-serai-un-oasis-en-el-desierto-de-rajastan-217575/

martes, 15 de diciembre de 2015

El mundo del revés: Nuevo Reglamento de Tránsito


Es 15 de diciembre de 2015, en la Ciudad de México, está entrando en vigor el nuevo reglamento de tránsito, y los comentarios que escucho, son: ahora te van a multar por detenerte sobre las líneas peatonales, por dar una vuelta a la derecha que no esté señalizada como continua, te van a multar si vas hablando por teléfono móvil o algún dispositivo que te distraiga (ipod, tablet, secadora de cabello por ejemplo), establece prioridad para el uso del espacio público en este orden: a) Peatones; en especial personas con discapacidad y movilidad limitada b) Ciclistas; c) Usuarios del servicio de transporte público de pasajeros; d) Prestadores del servicio de transporte público de pasajeros; e) Prestadores del servicio de transporte de carga y distribución de mercancías; y f) Usuarios de transporte particular automotor y motociclistas. Aunque advierte a los ciclistas que no deben usar las aceras y pasos exclusivos de peatones. Los automovilistas no deben transportar más pasajeros que los que indique la tarjeta de circulación, reducir la velocidad en zonas escolares, no se debe participar en arrancones (carreras clandestinas), subir o bajar personas en carriles centrales, estacionarse en los cajones reservados para personas con discapacidad. Las motocicletas deberán utilizar un carril completo (es común escuchar que los motociclistas se ufanan de circular entre los automóviles para llegar antes que aquellos, deben llevar luces trasera y delanteras encendidas y utilizar casco. El transporte público no debe permitir ascenso o descenso de personas en el segundo o tercer carril y no debe llevar niveles de audio que resulten molestos. El revuelo que ha generado en las redes sociales este nuevo reglamento es que las multas por infracción, aumentaron hasta en un 400%, conductores consideran que es un salvoconducto para las “mordidas” (dinero que ilícitamente se otorga a un policía, para que éste no ponga la multa y deje ir al conductor que cometió la infracción).
Yo lo que me pregunto es ¿acaso ese reglamento no dice lo que debimos hacer siempre?
Todo ciclista siempre debió ir en el sentido de la calle y no invadir los pasos peatonales, los conductores nunca debieron invadir las ciclopistas ni usar el teléfono para hablar y menos andar enviando mensajes mientras conduce, yo sin ser policía, siempre tengo el impulso de decirle a los motociclistas que el casco no se lleva colgado en el brazo, que valoren más su cráneo que su codo. Que no hay justificación para utilizar los lugares para discapacitados, ni para invadir entradas y salidas, no invadir los pasos peatonales, no usar sentido contrario ni por un poquito, todas esas conductas traen terribles consecuencias, todos los conductores que pasan por los derechos de los demás, deberían un día estar del otro lado y conocer lo que es que te bloqueen la salida de tu auto, que lleves alguien en silla de ruedas y no puedas bajarlo del auto porque los cajones normales no dar espacio suficiente para abrir completas las portezuelas, que se enteren de alguna de las miles de historias de motociclistas que hoy ya no pueden caminar por su desdén a los límites de velocidad o al uso de casco.

Esta mañana quise sacar mi coche y estaba un autobús bloqueando mi puerta, tuve que pedirle que se moviera y el conductor se molestó, a esas horas con la tolerancia al 100%, no parecía importante, luego en la calle de atrás un vehículo pasaba en sentido contrario y como nos encontramos de frente, puso luces altas, hizo sonar su claxon y se enojó por que tuvo que esperarse hasta que yo pasara y los demás vehículos que venían en sentido correcto, más adelante un motociclista golpea mi espejo retrovisor porque iba pasando entre los autos en movimiento y al llegar al semáforo en rojo, el vehículo de atrás empieza a sonar su claxon para que me pase el alto porque aparentemente no hay vehículos en los carriles de intersección, cuando al fin podemos circular, un autobús se detiene frente a nosotros para que bajen y suban personas, lo que nos hace esperar otro turno del semáforo, no vale la pena ni reclamarle porque la música que trae suena como si hubiera una fiesta en la esquina y no es uno, sino una fila de autobuses en primero, segundo y tercer carril. Exactamente cuando ya puedo avanzar, se cruza un ciclista, sin casco, y tengo que frenar, él también y la pérdida de tiempo hace que me quede en mitad del carril cuando ya se mueven los autos que vienen a mi izquierda y todos me dicen groserías, las cuales tampoco se escuchan con claridad porque no dejar de pitar. Cuando al fin pasa el ciclista con cara de superioridad moral, los peatones ya bajaron de la banqueta y tengo que detenerme para que pasen. Logro dejar atrás esa esquina y a media cuadra hay gente que se cruza corriendo, ya casi para terminar mi recorrido, paso por un cruce de una callecita, adelante veo que cruza un vehículo delante de mí y enseguida otro del otro lado y me digo - aunque ya no está el letrero de “uno por uno”, qué bueno que la costumbre permaneció, pero cuando es mi turno, el taxi de la perpendicular acelera y por poco colisionamos, alcanzo a frenar y él a soltar su retahíla de palabras altisonantes…… llego a casa y el muchacho que pasea a su perro bóxer espera a que termine de defecar y ¡se va! Le pido que sea responsable, que recoja las heces de su perro y me dice que ya lo sabe, doy la espalda y se vuelve a ir dejando la mitad, le dijo que no sea irresponsable y me grita que no es irresponsabilidad, que se rompió su bolsa de plástico, al fin recoge todo y se va enojado, lo bueno es que ya vienen los barrenderos, (servicio público de limpieza de las calles), pero veo que sólo desplazan la basura hacia la pared, empujándola hacia los arbustos, le pido que no deje ahí su basura y me dice que a él le toca barrer, no recogerla….. (esto hasta lo puse en vivo por periscope.tv), no es que yo sea nuevo,  es que me resisto a la complicidad de ponernos todos de acuerdo en no cumplir las normas, ante lo que llaman un vacío de autoridad.



Imagen tomada de http://www.comunidadvialmx.org/uploads/2015/09/18/Nota05_CVMX_peatones.png

Esta enorme ciudad pasa ahora por una crisis de movilidad y trataré de explicar la cadena de eventos que nos llevó hasta este punto: hace casi 20 años, para mitigar los elevados niveles de contaminación, inició un programa voluntario denominado “hoy no circula”, así la gente ponía una calcomanía en el vidrio de su auto que decía “los miércoles no circula” adornado de un arcoíris, la gente que voluntariamente se apuntó, si necesitaba el coche rompía su promesa. Posteriormente se volvió obligatorio y fue obligatorio aún para los vehículos nuevos, aquellos que recién salidos de agencia contaminan menos que dos personas fumando, quienes estrenaron vehículo por los años 1991-1994, tenía que guardarlo un día a la semana. El programa evolucionó y aparecieron los verificentros, pues ahora los vehículos tendrían que pasar por un análisis cada seis meses de gases contaminantes para que se les otorgara la calcomanía cero, uno  y dos, con la cero podían circular diario, con la uno, dejaban de circular un día, hubiera contingencia o no y con la calcomanía dos dejaban de circular un día a la semana, un día del fin de semana y dos días en caso de contingencia, ¿sencillo no?, al principio la gente tuvo que pagar y pagar multas por conducir el día que su auto no circulaba. 
Lo único bueno fue un comercial que tomaba una pegajosa tonada de una canción que se llama “De colores” (de colores, de colores se visten los campos en la primavera…… y por eso los grandes amores de muchos colores me gustan a mi), pero cambiaron la letra para aprenderse qué día no se circula de acuerdo al color de la calcomanía:
De colores: (Lunes amarillo, martes el rosa, miércoles rojo, el jueves el verde y viernes azul, con acompañamiento de mandolinas y guitarras como la original) confieso que aún la canto cuando tengo duda de los días que circula uno u otro coche.


Imagen tomada de: http://www.unioncancun.mx/sites/default/files/styles/galeria/public/principal_hoy_nocircula_1.jpg?itok=J9aXaCFi
En fin, en esta cadena de eventos, posteriormente se abrió la posibilidad de la calcomanía doble cero, así los automóviles sin kilometraje, recién salidos de agencia, obtenían dicha calcomanía y podían circular diario sin necesidad de verificar sino hasta dos años después y obtener calcomanía cero durante sus primeros 10 años. Esto incentivó la compra de vehículos nuevos y las agencias automotrices agradecieron mucho el crecimiento de sus ventas, pero (siempre hay un pero), quienes no podían comprar auto de agencia (hay que anotar que un auto de agencia llega a costar hasta un 40% que un vehículo del mismo año, pero vendido por particulares) se compraban un segundo y hasta un tercer vehículo con varios años de antigüedad, al fin de cuentas el auto principal no circulaba un día y el segundo auto se utilizaría exclusivamente como sustituto. Y así hubo familias que empezaron a tener varios vehículos aunque algunos no los necesitaban más que comodín, para el día que el otro no circulaba. Luego, a principios del año 2015, se tomó la medida de que autos con antigüedad mayor a quince años no circularían dos sábados al mes y con esto se consiguió que autos que no se encontraban en buenas condiciones fueran rematados, es decir, vendidos a precios muy inferiores a su valor. Con esto en lugar de reducir el número de vehículos en la ciudad aumentó porque aquellos que nunca habían podido adquirir auto, por fin los encontraban a su alcance, (esto da para otro escrito completo, pero tener auto ha sido una cuestión de estatus y hasta aspiración o requisito para quienes experimentan progreso económico,( ver http://jesusorduna.blogspot.mx/2014/12/el-talisman-de-la-felicidad.html ) el Presidente Fox que gobernó en el año 2000 a 2006, tenía el dicho que todos en el País debería tener “su vocho y su changarro” vocho se le llama al vehículo alemán que fue puesto al alcance de las masas y changarro, se refiere a negocio propio). El siguiente evento de esta cadena, tiene que ver con una iniciativa bien intencionada al principio que promovió que la antigüedad no debería ser el criterio para que un auto no circule diario, sino que deberían ser evaluadas las condiciones mecánicas y sus niveles de contaminación, si pasa la prueba, no importa que tenga 25 o 30 años podrá circular diario. Y así fue, bimestre tras bimestre, se fueron poblando las calles de autos de modelos antiguos que portaban la calcomanía cero, para este fin de año prácticamente todo el parque vehicular de la ciudad, y sus alrededores llamada megalópolis, circulan, y es que en la bienintencionada iniciativa legislativa, se pasó por alto que los verificentros son un nicho para la corrupción y que las medidas como calcomanías infalsificables, fotografía de las placas, video del proceso de verificación, etcétera, han sido insuficientes para abatirlas malas prácticas y si bien, antes solo tenían oportunidad de calcomanía cero los autos con menos de nueve años de antigüedad, ahora todos pueden acceder a la misma, ya sea con un auto en buenas condiciones o con un contacto y una buena propina  (ver http://jesusorduna.blogspot.mx/2012/11/el-circulo-perverso-de-la-propina.html ) al operador del verificentro.


Y así inicia este fin de año como si estuviéramos en el mundo del revés.

martes, 20 de octubre de 2015

y el Otoño se instaló

Cierta vez abrí la ventanilla del auto para que se reciclara el aire, empezaba el otoño y más que recircular el aire, el otoño se instaló.

No dejo de pensar cuando se referían a ciertos actores de mediana edad como galán otoñal, como ese ex guapo maduro al que las canas le restituyeron sex appeal. Pero en aquellos primaverales años, el término me parecía tan lejano como paleozoico, mesozoico y cenozoico (palo, mesa y ceniza) o como la fecha en que nuestro sol se convertirá en hoyo negro, para atrás o para adelante da igual, hay tanta distancia en años que de algo estamos seguros, no la conoceremos, nuestros abuelos no lo conocieron y nuestros nietos no lo conocerán, ese presente atemporal es un estado de confort perenne y prometedor.
Pero ese día, cerca de las 6:30 de la tarde, abrí la ventanilla del coche y no entró un aire solo refrescante, se quedó el otoño, no en el coche (ese ya se vendió http://jesusorduna.blogspot.com/2014/12/el-talisman-de-la-felicidad.html ), se quedó en la quinta década de vida, no cumplía 50, sino 40, no es un juego matemático pero la quinta década de la vida la inicia uno a los 40 (la primera se inicia al primer año, la segunda a los diez años, la tercera a los 20, la cuarta a los 30 y la quinta a lo cuarenta, es el mismo razonamiento del Y2K o año 2000 para quienes recuerden la discusión, el siglo no inició en el 2000 sino en el 2001, pues en el 2000 terminaba la década de los 90’s y todo parte de que no existió año cero).



El otoño se instala cuando las hojas comienzan a cambiar de color, se aclaran los colores intensos y terminan por caerse las hojas de los árboles caduciformes, el clima ya no es caluroso, más bien inicia un clima frío (clima frío si fuera el personaje de una película es aquel que tiene cierta palidez en el rostro, que cuando habla emite un poco de vaho y está con las palmas de las manos a punto de la frotación o saturando de abrazos el libreto, sus ropajes entre gris Oxford y ocres, de talla suficiente para cubrir a una friolenta damisela o suficiente bufanda para atarla a los dos cuellos en un inevitable contacto cheek to cheek (así como la canción “Lady in red”: There's nobody here, it's just you and me, it's where I wanna be).

El otoño inicia con el equinoccio al final del verano y termina con el solsticio invernal, algo así como el último orgasmo de la estación del calor y hasta el intenso siguiente que compensa la venida del frío. En otoño, la caída de las hojas, es un ciclo de renovación, los árboles sin pudor se muestran desnudos, es como el mecanismo de la naturaleza para que puedan ser apreciados en su fortaleza oculta y su orgulloso “nada que esconder“, sólo es un giro en el ciclo, (http://jesusorduna.blogspot.mx/2014/10/cerrar-ciclos-o-recorrer-la-eterna.html)  para llegar renovados a la siguiente primavera y sean doblemente apreciados sin dos caras, sin falsas caretas, sin expectativas de ser más frondosos o más fructíferos, sino apreciados en su justa dimensión.
Para el otoño, las simbiosis entre árboles y flores, toman un matiz de maduración y de equilibrio delicado pero duradero, ya no son las margaritas y enredaderas, las que se trepan y en su exuberante atractivo, toman parte de la savia del árbol, ahora son flores como áster, como bignonia, que son resistentes, adaptadas al frío, ya no cubren como alfombra todos los jardines, sino que se establecen cerca de los árboles temporalmente deshojados sin deshidratarlos y aceptando el dibujo o cicatrices de la corteza. Así son los ciclos naturales, fuertes e intempestivos en primavera, exuberantes en el verano, al desnudo en el otoño y tan resguardantes como solidariamente abrigadores para el invierno. Meras coincidencias.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Terremoto de 1985, ya nada es igual.


Eran los años ochentas, nos encantaba hacer chistes sobre la contaminación ambiental, pero nada hacíamos al respecto, nos entretenía hablar de desastres naturales, pero vivíamos al límite, apenas se empezaba a hablar de una enfermedad llamada SIDA, pero antes que prevenir, se hizo una canción, y así le cantábamos al SIDA igual que años después al chupacabras, era nuestra zona de confort, nuestra cómoda situación,  a poco tiempo de que México sería sede del mundial de fútbol y las devaluaciones del peso parecían anécdotas de conceptos macroeconómicos que poco nos impactaban en el bolsillo, en la vida diaria, (estábamos a ocho años de que se le quitaran tres ceros al peso, así que hablar de comprarse un libro de doscientos cincuenta mil pesos, no sonaba oneroso), la conciencia colectiva pues, andaba por pasar de la inocencia de la infancia al choque con la realidad del adolescente. Precisamente fui de esa generación que la adolescencia nos tocó vivirla en los años ochentas, así una mañana de un día, de un mes casi cualquiera, nos despertamos con una agitación de la tierra, el temblor de las 7:19 de la mañana del 19 de septiembre de 1985. De mi experiencia personal, no hay mucho qué decir, iba yo en el segundo año del bachillerato en el CCH Sur de la UNAM y faltaba una o dos semanas para que iniciaran las clases, así que ese día sin necesidad de levantarme temprano, sentí el temblor en mi cama individual y luego de escuchar alboroto y susto de mi madre y hermanas, abrí grandes los ojos, esperé a que pasara y como se fue la luz, me acomodé de nuevo y seguí durmiendo. La fortuna de vivir en el sur de la Ciudad de México a unos metros de la Ciudad Universitaria de la UNAM, nos dio esa firmeza de un suelo formado por sólida roca volcánica. Como adolescente de vacaciones que eran mis circunstancias, me desperté cerca del mediodía y quizás esa fue la última siesta tranquila de mi vida. Mi despertar se había unido a un despertar de toda la gente, la sociedad, la conciencia colectiva.

Al regresar la energía eléctrica y poder encender la radio o la televisión, empezaron a salir datos, que confirmaban los rumores de la gente en la calle:

Tembló muy fuerte: (terremoto de 8.1 grados Richter)
Se cayeron muchos edificios ( 757)
Hay muchos edificios dañados ( 1,381)
Se afectaron escuelas (1,294)
Se rescataron personas vivas entre los escombros (4,000)
Hubo miles de muertos (Indefinido, aunque oficialmente se manejaron de seis mil a siete mil)
Se esperaba una organizada y protectora acción de gobierno (nula)

Más de un día después apareció en medios el presidente Miguel de la Madrid Hurtado  a dirigir unas palabras (“la desgracia nos ha rebasado”), años atrás cuando hacía campaña para la presidencia y todas la paredes de la ciudad se tapizaron con las siglas MMH, sus opositores decían que eso significaba Muerte, Miseria y Hambre.

Ante el vacío de autoridad, la gente no tuvo más opción, ni más herramienta que sus manos, y quienes ya estaban cerca del centro de la ciudad, no esperaron a llegar a sus trabajos, escuelas, casas, al ver los edificios caídos y sabiendo que no había rescatistas que buscaran a las personas debajo de los escombros, se unieron para levantar los fragmentos que era posible levantar, para ayudar a salir a quien estuviera en condiciones y recuperar los cadáveres de quienes ya no.

Aparecieron toda clase de historias, leyendas, fantasías y realidades, una realidad: costureras que trabajaban en condiciones inhumanas, quedaron atrapadas, entre otras  razones porque el capataz de la fábrica cerraba por fuera para que no se salieran de sus trabajos, leyendas como que en un CONALEP del centro de la ciudad, hubo al menos dos grupos de alumnos que un maestro condujo fuera de sus aulas, apenas iniciado el sismo, los puso a salvo antes de que cayera el edificio, pero nadie recordaba de qué maestro se trataba, ni conocido les había parecido, concluyeron que fue un Ángel que los ayudó. Se afirmó con tendencias conspiracionistas que hubo avistamientos de objetos no identificados sobrevolando el cielo.

El sismo derribó al menos dos hospitales el Juárez, el Hospital General y parte del Centro Médico Nacional Siglo XXI, de ahí quizás lo más emotivo y esperanzador para los rescatistas fue recuperar con vida de los niños milagro, aquellos bebés que días después de estar bajo los escombros, lograron sobrevivir, y año con año, en cada aniversario aparecían en televisión con sus respectivas familias adoptivas, hoy tienen 30 años de edad y National Geographic acaba de hacer un documental sobre el sismo y el seguimiento a esos niños milagro.

Cada vez que rescataban personas con vida, se celebraba al menos con aplauso en medio de aquella tragedia, estaban también aquellos que declaraban haberse rehidratado con sus propios orines. Y ya en el terreno de las leyendas urbanas, se nos dijo a muchos adolescentes que no anduviéramos en la calle, que el ejército estaba llevándolos a hacer trabajos forzados removiendo escombros. Que el ejército resguardó algunas áreas de departamentos para que no siguieran buscando sobrevivientes y declarar muertos a todos los demás, que las ayudas internacionales, por corrupción no llegaban a los damnificados, que no se hicieran donaciones en centros de acopio oficiales, había mucha desconfianza hacia el gobierno. Surgieron los “Topos”, rescatistas que entre la improvisación, semi-organización y corriendo todo tipo de riesgos, se aventaron a escarbar y rescatar víctimas y sobrevivientes, hoy son reconocidos internacionalmente y han participado en rescates por sismos y derrumbes por todo el país y en catástrofes de otros países.

Ese sismo y su réplica de 7.3 grados a las 19:37 del día siguiente, sacudió conciencias, le hizo darse cuenta a la población que es posible organizarse y no esperar todo de “papá gobierno” término ampliamente utilizado anteriormente, a partir de un sentimiento casi desconocido que permanecía adormecido llamado solidaridad, el  ejemplo más sonado por tratarse de una celebridad fue el tenor Plácido Domingo, quien con un casco de obrero y camisa empolvada, pedía que no le quitaran tiempo entrevistándolo, que lo dejaran trabajar removiendo escombros, pues parte de su familia debía estar debajo y no sólo por su familia, aquello que hacía por los suyos, lo hacía por los demás, el reportero alcanzó a preguntarle si no corría peligro su voz, qué tal que ya no pudiera volver a cantar y Plácido Domingo, respondió que no le importaría.

Solidaridad se define como “Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros”, así que ahí donde se veía la tragedia, la catástrofe, la desgracia ajena, dejaba de ser eso, ajena, se volvía propia.

Imagen tomada de http //static.adnpolitico.com/media/2012/03/20/terremoto-1985-6.jpg


Los días pasaron, los casos de rescates con vida fueron aminorando, las noticias alcanzaron a mostrar una retroexcavadora que allá por el cerro del Chiquihuite al norte de la Ciudad hacía una fosa monumental para depositar los cadáveres de miles que ya no era posible identificar.

Hubo qué reconstruir el centro de la Ciudad, demoler los edificios que representaban peligro, se construyó la Plaza de la Solidaridad ahí donde estuviera el Hotel Regis junto a la Alameda central. Y surgieron organizaciones sociales, gobiernos de los estados recibieron a los “sin hogar”, principalmente Aguascalientes, Guadalajara, Querétaro (que sigue recibiendo migrantes de la Ciudad de México, Hidalgo, Estado de México, Morelos, Tlaxcala, Puebla, área que pasó de ser la Ciudad de México y área conurbada para llamarse (excepto Aguascalientes y Guadalajara) la Megalópolis.

El término solidaridad, oportunistamente el gobierno federal lo manipuló y le llamó así a cuanto programa, obra y municipio pudo, pero el aprendizaje ya se había dado, el sismo, opacado un poco después por la fiesta del Campeonato Mundial de Fútbol, nos había dejado lecciones que ya no se olvidarían, tenemos la capacidad de organizarnos, no tenemos porqué depender completamente de la autoridad, que es posible participar y cuestionar las decisiones, que vivir en la zona de confort y en la superficialidad llega a costar la vida. Que debemos estar preparados porque los accidentes suceden y suelen ser impredecibles. Quizás en lo que más tuvimos que avanzar fue en sabernos vulnerables, pero no desamparados, la cultura de la protección civil nos ha permitido sobrevivir a otros eventos catastróficos, donde puede haber grandes pérdidas materiales, pero se reducen los riesgos en las personas.

19 de septiembre de 2015, han pasado 30 años, la naturaleza puede ser implacable, pero en nuestra naturaleza también está la supervivencia, la protección y la previsión. Ya nada es igual.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

My Mr. Bean moment

Mr. Bean, se caracterizaba por ser tan ingenioso y poco convencional que caía en lo cómico, pero siempre salía adelante a pesar de estar a borde del caos:
Hoy por la mañana no pude desayunar. llegué a la oficina que afortunadamente si cierro la puerta nadie me ve y me dispuse a comer una sincronizada que traje, salí al microondas de la cocineta, la calenté unos 28 segundos y regresé a mi oficina, luego de darle la primer mordida, entró una llamada y se extendió porque teníamos que definir la línea a seguir en una próxima reunión, así que dí una mordida y ya se había enfriado, la sincronizada cuando se enfría cambia su consistencia, casi chiclosa, entonces pasé de contestar monosílabos a expresiones como "mmjmm", "ajá", "eh?", tengo mi cafetera dentro de la oficina, pero no tan cerca del teléfono, siguiendo en la conversación, quise servirme una taza de café y poder seguir conversando.... así que estiré el teléfono tanto como pude y con la otra mano cogí la taza, le vacié un splenda y serví café.... cuando levanté la jarra de la cafetera, se me ocurrió que si está caliente, puedo poner ahí la sincronizada y me ahorro regresar al microondas, así que antes de regresar la jarra, puse la sincronizada y el queso manchego volvió a tener una consistencia comible.... como la conversación telefónica seguía, regresé al monitor a consultar una fecha y le dí la espalda a la sincronizada en la cafetera, me dí cuenta y la volteé y casi me quemo los dedos (no puedo exclamar ¡ups!), regresé a la pantalla para terminar de afinar datos de esa próxima reunión y cuando quise volver a voltear la sincronizada, resulta que esta vez había transcurrido más tiempo que la vez pasada y la tortillina ya se había pegado a la plancha de la cafetera..... así que arranqué lo que quedaba de sincronizada (le dí otra mordida, obviamente) y ví que las cafeteras no incluyen teflón en la plancha para la jarra, se pegó ( y yo con una mano ocupada con el teléfono y tratando de seguir una conversación como si nada ocurriera), quiero mi sincronizada, pero tampoco puedo estar sin cafetera... tomé una servilleta de papel y traté de limpiar lo que se había pegado, me quemé la yema de otro dedo (y sigo sin poder exclamar ni ¡ups!), el residuo de la sincronizada se sigue poniendo café y ya no basta con raspar con la servilleta, entonces se me ocurre remojarlo con la taza de café que me acabo de servir, así que mi oficina empieza a sonar como freidora y se llena de vapor.... y yo sigo con los acuerdos a que esperamos llegar en esa reunión, entonces utilizo otras servilletas, ya mojado y casi hirviendo, sí se despega el residuo de sincronizada y lo quito, de la cafetera, con más servilletas limpio y seco el café y la servilleta mojada me quema las otras tres yemas de dedos que quedaban, escucho por el teléfono: "Así quedamos y allá nos vemos licenciado". Cuelgo y le doy otra mordida, pero el residuo que se despegó sabe a queso y tortillina con café seco...... luego de la equivocación, me llevo otro bocado de sincronizada que ya se enfrió otra vez, momento en el que empieza a sonar nuevamente el teléfono. De plano, si no desayuno otro día, me traeré un sandwich.


Imagen tomada de http://mpora.com/articles/23-signs-youre-outdoors-adventure-type-living-city#sz47SjRmpERCbVzD.97